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Cultura
Lunes 22 de enero de 2024 - 12:00 PM

El Museo de Arte Moderno de Bucaramanga hace un homenaje al escultor Carlos Gómez Castro

La historia del escultor Carlos Gómez Castro uno de los más importantes artistas colombianos y nacido en Bucaramanga a comienzos del siglo XX tendrá una retrospectiva en el Museo de Arte Moderno de Bucaramanga como un homenaje a su obra

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Carlos Gómez Castro con el busto de Enrique Olaya Herrera, modelado en Roma en 1939. Esta foto aparece en la biografía que sobre su figura hizo Alberto Hincapié Corral y que se encuentra en la biblioteca digital de la Casa del Libro Total. Foto: Tomada del la biografía de Carlos Gómez Castro / VANGUARDIA
Carlos Gómez Castro con el busto de Enrique Olaya Herrera, modelado en Roma en 1939. Esta foto aparece en la biografía que sobre su figura hizo Alberto Hincapié Corral y que se encuentra en la biblioteca digital de la Casa del Libro Total. Foto: Tomada del la biografía de Carlos Gómez Castro / VANGUARDIA

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Carlos Gómez Castro con el busto de Enrique Olaya Herrera, modelado en Roma en 1939. Esta foto aparece en la biografía que sobre su figura hizo Alberto Hincapié Corral y que se encuentra en la biblioteca digital de la Casa del Libro Total. Foto: Tomada del la biografía de Carlos Gómez Castro / VANGUARDIA

La llama del arte ardió en el corazón de Carlos Gómez Castro desde que era un niño. Nacido en 1909 en el seno de una familia de comerciantes, el joven Carlos soñaba con plasmar su visión del mundo en lienzos, pinceles y arcilla.

Pero su padre, Eliseo Gómez García, tenía otros planes para él. Quería que siguiera el negocio familiar de la joyería, y le negó el apoyo para que estudiara arte. Así lo cuenta Alberto Hincapié Corral, el biógrafo de Gómez Castro, cuya obra se puede consultar en la Casa del Libro Total.

El arte era más fuerte que la voluntad paterna. Carlos Gómez Castro no se resignó a renunciar a su vocación, y decidió emprender un viaje a la capital del país, Bogotá, donde se inscribió en la Escuela de Bellas Artes. Allí tuvo la oportunidad de aprender de uno de los maestros más reconocidos de la pintura colombiana, Francisco A. Cano, quien le enseñó las técnicas y los secretos del dibujo, la pintura y la escultura. Gómez Castro demostró su talento y su pasión por el arte, y se convirtió en uno de los artistas más destacados de su generación.

Ahora, con motivo de los 35 años del Museo de Arte Moderno de Bucaramanga, se ha inaugurado una exposición que recorre su trayectoria y su legado, a través de las obras que donó al museo y que forman parte de su colección actual.

“Esta muestra, que destaca una selección representativa de obras pertenecientes a la colección actual del museo, adquiere un significado especial al estar acompañada de la exposición en Homenaje al destacado artista bumangués Carlos Gómez Castro, socio fundador del Mamb, el cual se distinguió como el primer artista en contribuir a la colección del museo, donando generosamente 40 obras de su colección personal”, señaló la oficina de comunicaciones del museo.

La exposición ya está abierta al público y podrá ser apreciada durante todo el mes de febrero. Este año, con 29 días en total.

Gómez Castro fue uno de los socios fundadores del Museo de Arte Moderno de Bucaramanga, al que donó 40 de sus obras personales. Su generosidad y su amor por el arte se reflejan en la exposición que lleva su nombre.

Además, el Mamb también presenta “Línea del tiempo”, que permite al público apreciar las obras de otros artistas contemporáneos que han sido donadas por los socios fundadores y artistas al museo.

Esta es una invitación a recorrer la historia del arte y de la ciudad, a través de la mirada de varios de sus protagonistas.

Carmen Ortega Ricaurte, en el Diccionario de artistas en Colombia, en su segunda edición publicada por Plaza y Janés en 1979, señala con el sueño de perfeccionar su arte, el joven escultor Gómez Castro cruzó el Atlántico en 1936, gracias a una beca del gobierno. Su destino era España, donde se matriculó en la prestigiosa Academia de San Fernando, en Madrid. Pero la historia le tenía reservada una prueba de fuego: la guerra civil estalló y lo obligó a huir de la violencia. Así llegó a Roma, la ciudad eterna, donde continuó su formación en la Real Academia de Bellas Artes, en la escuela de San Lucas y en el Instituto Técnico de la Medalla.

Cuatro años después, en 1940, concluyó sus estudios y volvió a su patria, justo antes de que Italia se sumara al conflicto mundial. Trajo consigo los conocimientos y las técnicas que marcarían el carácter definitivo de su obra, una obra que se inspiraba en la tradición clásica, pero que también buscaba la originalidad y la expresión.

En 1948, su talento fue reconocido con el encargo de elaborar el monumento a Bolívar y Galán, dos héroes de la independencia. En esta y otras creaciones, Gómez Castro demostró su maestría para plasmar la veracidad de los personajes, que al ser fundidos en bronce adquirían una fuerza y una expresividad únicas.

No solo se dedicó a crear, sino también a enseñar. Parte de su tiempo lo invirtió en transmitir sus conocimientos a las nuevas generaciones en la escuela de Bellas Artes Departamental.

Durante su larga y fructífera carrera, el maestro Gómez Castro modeló cerca de 110 obras, que hoy se encuentran diseminadas por toda la geografía nacional. En sus esculturas, rindió homenaje a los más sobresalientes valores patrios, a los héroes, a los sabios, a los artistas. Sus obras, ligadas a lo académico en el mejor sentido de la palabra, maduraron en un medio que le permitió dejar un legado que trasciende el tiempo y el espacio, con la viva presencia de sus bronces

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Publicado por Paola Esteban

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