domingo 20 de noviembre de 2022 - 12:00 AM

Entrevista con John Gómez, maestro de la ironía poética en Santander

El poeta John Gómez, director de la Editorial Sátiro, resultó ganador de una beca “Bucaramanga cree en tu talento”, del Instituto Municipal de Cultura con el libro “Esto no es un libro de poemas”, una ironía si consideramos que, en efecto, es un libro de poemas. Y que, además, cuestiona el proceso de creación de poesía actual con base en concursos y becas.

Una de las secciones del nuevo libro del poeta santandereano John Gómez se titula: ‘Este libro no ganará ninguna beca’. Y, bueno, ganó una beca. Es por eso que John Gómez es hoy , el maestro de la ironía, de la sátira que va más allá de las meras palabras y se convierte en acción, en reflejo, en crítica y cuestionamiento perfomático, inherente, intuitivo.

“El libro se llama esto no es un libro de poemas y es en efecto un libro de poemas y ese es uno de los elementos que lo define no un poco, la ironía, el sarcasmo, el juego de las palabras, el hecho de no tomarse la poesía tan en serio”, cuenta Gómez en entrevista con Vanguardia.

El libro tiene una veta casi antipoética inspirada en el chileno Nicanor Parra, quien se caracterizó por vincular el verso con la prosa y así dar un vuelco a la forma de interpelación que la poesía hace al lector.

“Se trata de generar un reto al lector, interpretarlo, burlarse de él y al mismo tiempo, abordar ese día fundamental en que nos de bien a todos desde la crianza. La poesía trabaja por medio de diferentes formas de acercarse al lector y juega con eso, con los títulos, hasta caer en el absurdo”, explica el poeta santandereano.

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En la sección del libro ‘Esto no es un epílogo o nueve poemas como deberes que no caben en ningún otro lugar’, se concluye la ironía de John Gómez de ajustarse al concurso.

Este libro no ganará, pero sí ganó, una beca

John Gómez cuenta que uno de los propósitos del libro fue lanzarlo, precisamente, con el dinero que otorga una beca, por lo que su libro en sí se convierte en un elemento de performatividad que cuestiona y diluye el entramado que usualmente existe entre la representación y lo representado en un gran “juego de contrarios”, como él mismo afirma.

“El concepto detrás del libro se apoya mucho en la parte gráfica, las ilustraciones son realizadas por Jorge Peña, el ilustrador que me colaboró con el libro y la inspiración para escribirlo es, justamente, decidir como dar un vuelco a cierta forma de interpretar la poesía, hacer una crítica constante al proceso de creación poética, al estado de los poetas actuales, los concursos, las becas, las convocatorias”, asegura.

Cuenta que el año pasado, cuando ganó la beca “Bucaramanga cree en tu talento 2021”, vio la luz su libro “Máscaras”, en el que había trabajado durante cinco años y que fue uno de los sustentos sobre los cuales decidió plantearse un nuevo enfoque.

“Es un primer poemario que cumple, de algún modo, con ese estilo. Es un libro inicial, muy íntimo, personal, ya sea como una apertura del ‘yo poético’ que no discurre tanto sobre sí mismo, sino se relaciona con la ciudad”, dice Gómez.

Este libro, indica, está atravesado por varios textos en los que busca romper “una cuarta pared para llegar al lector y preguntarle, comentarle y retarlo” para que reflexione, pero no de forma plácida, sino como un “golpe en el estómago”.

O, tal vez menos agreste, como el corazón palpitante, eso sí, al estilo de Edgar Allan Poe, uno de los escritores favoritos de Gómez. Por supuesto, la poesía no es otra cosa que un corazón delator.

¿Cómo se siente con la ironía?

“La ironía me gusta. Le apunté a esta beca con este libro porque es un libro que tiende a ser irónico, que critica y se burla un poco del tema de la beca del concurso, de los poetas, de la poesía. Me gusta que este libro pueda ver la luz con el dinero de la beca porque, además, el dinero de la beca me permite el plan de socialización y donar varios libros a colegios públicos y de alguna manera es una forma de que lo público regrese a lo público”, cuenta Gómez.

Dice que ese es su propósito y que, junto con las ilustraciones, quiere transmitir la idea de que “uno no debería tomarse a sí mismo ni a la poesía ni al arte ni ni la vida, quizá, tan en serio” y que en el proceso uno se pueda hacer una especie de denuncia del mundo sobre el caos y sus posibilidades de crear algo hermoso. O, al menos, interesante.

“Es, quizás, una forma de tratar de entender el mundo a partir de la poesía, una forma de tratar de decirme, pero ya no tan directamente sino más en cuanto a las relaciones con los otros, y que es parte de una exploración que se ha venido dando desde algunos años”, concluye.

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Sobre el libro

“Esto no es un libro de poemas” está compuesto por cinco secciones, entre las que se encuentra ‘Postales de domingo’, una sección que habla un poco acerca del “tedio, del absurdo y la tristeza que se suele experimentar los domingos y que mucha gente también siente”, indica Gómez.

Lego viene “Este libro no ganará ninguna beca”, donde escribe sobre las becas, los concursos, los premios, la derrota y como ciertos elementos con los que los escritores suelen enfrentarse.

Hay una sección que le sigue y que se llama ‘Nadie nada’ y es una sección en la que el personaje atraviesa la ciudad preguntándose por ella y por sí mismo, así como por la muerte y el sentido de la vida.

“Luego vienen unos poemas en una sección titulada ‘Nada de lo que hagas nunca tiene más mínima importancia’ o ‘cómo terminar un libro del otro lado de uno mismo’, con unas emociones que tienen que ver con una separación reciente y el proceso de tomar distancia del otro, cortar al otro, separarse del otro, olvidarse, olvidarlo, y luego con una apertura a otros. Lo que se termina y lo que de alguna manera germina nuevamente a partir de eso y al final”, explica Gómez.

Finalmente, con ‘Esto no es un epílogo o nueve poemas como deberes que no caben en ningún otro lugar’ se concluye la ironía de John Gómez de ajustarse al concurso, pero es una “burla falsa porque son poemas que tienen que ver mucho con todo lo que se ha venido abordando a lo largo del libro” y termina con un poema que no tiene título, pero es como “una disculpa” donde el lector obtiene un final circular y concluyente del libro.

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Paola Esteban

Comunicadora social - periodista egresada de la Universidad Autónoma de Bucaramanga. Desde 2005 hace parte del equipo de Vanguardia, trabajando en crónicas y reportajes premium, los cuales se enfocan en temáticas culturales, población Lgbt, y mujer y género.

Ganadora de un premio Luis Enrique Figueroa en 2007 con ‘Aquí estamos pintados’ y un premio CPB con ‘Diario de una bulimica’ en 2008.

@paola_esteban

Besteban@vanguardia.com

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