sábado 01 de mayo de 2010 - 10:00 AM

Fuerza y crítica de una pluma colombiana

El Ministerio de Cultura abrió la programación del ‘Año Caballero Calderón’ con un acto en el Auditorio Aurelio Arturo de la Biblioteca Nacional de Colombia en Bogotá, en el que se inauguró la exposición ‘Caballero Calderón: hoy y siempre’, con la investigación y curaduría de Beatriz Caballero (hija del escritor), y de los escritores Álvaro Rodríguez y Álvaro Castillo. Esta exposición, cuya entrada es gratuita, estará abierta hasta el 30 de mayo en la Biblioteca Nacional de Colombia.

Caja biográfica  

(Bogotá, 1910 – 1993) Novelista, periodista, ensayista, diplomático y político colombiano dotado de una prosa fácil y diáfana, que se vinculó al periodismo en 1938 y durante años utilizó el seudónimo de Swann. Hijo del general Lucas Caballero, hermano del caricaturista Klim y padre del pintor Luis y del periodista Antonio. Cursó estudios de derecho en la Universidad Externado de Colombia, que no llegó a finalizar, pues ingresó como corresponsal al periódico El Espectador. En 1938, pasó a El Tiempo y dos años más tarde publicó su primer relato, ‘Tipacoque’. Luego vinieron los ensayos ‘Latinoamérica, un mundo por hacer’ (1944) y ‘Surámerica, tierra del hombre’ (1944), y los relatos ‘El arte de vivir sin soñar’ (1943). En 1946 fue nombrado encargado de negocios en España, y se instaló en Madrid, donde permaneció hasta 1948. Allí escribió ‘Breviario del Quijote’ (1947) y una guía espiritual de España, ‘Ancha es Castilla’ (1950). De regreso a Colombia, publicó un relato de costumbres, ‘Diario de Tipacoque’ (1950). En su primera novela, ‘El Cristo de espaldas’ (1952), mostró un gran dominio del lenguaje y de la construcción novelística, así como su gran capacidad imaginativa. Los problemas de dos hermanos, el uno liberal y el otro conservador, le sirvieron para escribir dos de sus siete novelas restantes, ‘Caín’ (1968) e ‘Historia de dos hermanos’ (1977). En 1954 llegó su consagración con ‘Siervo sin tierra’, que unía a las características mencionadas un sentido de denuncia de las condiciones de vida de los campesinos y de la explotación a que eran sometidos. De prosa directa y precisa, sus siguientes novelas fueron traducidas a numerosos idiomas y fueron merecedoras de varios galardones: ‘La penúltima hora’ (1955), ‘Manuel Pacho’ (1962), ‘El buen salvaje’ (1966) –que obtuvo el Premio Nadal–, ‘Azote de sapo’ (1975), ‘Tipacoque, de ayer a hoy’ (1979) y ‘Bolívar, una historia que parece un cuento’ (1983).

Caballero Calderón fue un escritor muy prolífico. Publicó innumerables ensayos, así como volúmenes de memorias y cuentos y escritos históricos para niños. Desempeñó también una intensa carrera diplomática: embajador de su país ante la Unesco (1962-1968), diputado de la Asamblea de Boyacá y Cundinamarca, y diplomático en París, Lima y Buenos Aires.


Testimonio

Se ha descrito a Caballero Calderón como un escritor costumbrista. Lo es, como lo son todos. Y el suyo es un costumbrismo intemporal, en este país de historia detenida: las costumbres que describe son las de la violencia y la política. Su novela ‘El Cristo de espaldas’ se abre con la escena de una mula que se espanta ante una lucecita fatua que zigzaguea en un barranco del páramo. Y sigue un diálogo:

­'-¿Hay venado en estas montañas?

-¿Venado? Eso que vio pasar la mula fue un difunto. Aquí en la boca del monte han despachado para el otro toldo a mucha gente'.

Costumbrismo. El episodio podría figurar en cualquier periódico con fecha de hoy, o de hace cien años, que son los que se cumplen del nacimiento de Caballero Calderón. Otra de sus novelas, ‘Siervo sin tierra’, narra la tragedia de los campesinos despojados de la tierra. Costumbrismo puro: podría estar hablando de cualquier momento de la historia inmóvil de Colombia. Nombrado fugazmente registrador a finales de los años cuarenta, cuando arreciaba la violencia política que caía desde arriba, Caballero Calderón renunció al cargo al cabo de unos meses denunciando que las elecciones que se avecinaban iban a ser 'una farsa sangrienta'. Lo fueron. Siguen siéndolo ahora. Costumbrismo. Son las costumbres de la tierra.

Antonio Caballero

Revista Semana, marzo de 2010

 

Linea de Tiempo

Mayo

6. Charla de Luis Díaz-Granados sobre Eduardo Caballero Calderón y sus contemporáneos. Colegio Gimnasio Moderno. Bogotá 6:00 p.m.

Julio

21, 22 y 23 a las 6:00 p.m. Ciclo de conferencias sobre ‘Caballero Calderón y la política’. Librería del Fondo de Cultura Económica. Participan: Herbert Tico Braun, Óscar Osorio y Miller Fernando Pineda.

27 a 31. Festival Internacional de Cultura. Exposición alusiva a la vida y obra del escritor (Tunja).

Agosto

5. Conferencia del escritor Gonzalo Mallarino en el Instituto Caro y Cuervo de Bogotá.

Septiembre

1 al 4. Feria del libro de Bucaramanga. Franja ‘Literatura y humor’, dedicada a Eduardo Caballero Calderón (Bucaramanga).

10 a 19. Fiesta del Libro de Medellín. Exposición sobre el escritor.

9 al 11. Encuentro Nacional de Estudiantes de Literatura. Mesa dedicada a Eduardo Caballero Calderón. Cali.

Octubre

21. Conversatorio. Gimnasio Moderno de Bogotá.

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