sábado 30 de noviembre de 2019 - 12:00 AM

La literatura: un puente de amor hacia los animales

Ya se encuentra en las librerías de la ciudad “Elvis nunca se equivoca”: el relato de un perrito rescatado desde su punto de vista.
Escuchar este artículo

Incluso el frío intelectual Rodion Romanovich Raskolnikov, protagonista de “Crimen y Castigo”, es incapaz de soportar la visión de un caballo maltratado en la Rusia del siglo XIX, en una de las escenas de la famosa novela de Fiódor Dostoyevski.

Con mucha frecuencia la literatura nos acerca a la comprensión de los animales, a partir de la cual es imposible no llegar a sentir amor hacia ellos: incluso la reconocida autora inglesa Virginia Woolf dedicó todo un libro a un amado perro: “Flush”.

Por esta misma línea ya se encuentra en las librerías de la ciudad “Elvis nunca se equivoca”: el relato de un perrito rescatado desde su punto de vista.

El libro fue escrito por Rodrigo Morlesin e ilustrado por Satoshi Kitamura y es, además, el primer intento de su autor en la literatura. Hasta entonces se había dedicado a ser diseñador de libros.

Para los niños y niñas, y por supuesto, para quienes aman a los animales, este es un libro de cabecera.

Su autor, Rodrigo Morlesin, le dijo a Vanguardia que “hablar de los derechos de los animales es igual de necesario para ellos como para nosotros. Nos hace falta ser mas comprensivos”.

El autor contó que, en un principio, la propia creación de libro lo sorprendió.

“Yo no me sentía seguro de hacerlo porque yo soy diseñador de libros. Mi profesión es más cercana al diseño que a las palabras. Yo le había contado esta a Satoshi Kitamura para que é hiciera algo maravilloso y, total, una cosa llevó a la otra y terminé escribiéndolo yo. A la vez que la historia terminó cambiando mi vida”, explica Morlesin.

Lo que sucede es que el autor no estaba seguro de que esta historia mereciera ser contada, una duda que aqueja constantemente a los escritores noveles. Sin embargo, esa mirada fresca, alejada de la estricta técnica que el oficio profesional impone, permitió que la historia fluyera más libremente.

Por ejemplo, el personaje de Elvis, en principio, era un perrito comprado en una tienda de mascotas, pero con el avanzar de la historia, pasó a ser un perrito rescatado.

“Yo tenia la idea que le había contado a Satoshi: la relación entre un perro y una niña, pero la historia la contaba un perro. Sabía del momento mas intenso. Eso era lo que yo quería contar y sabía que de eso iba a tratar, pero el antes y el después, el cómo Elvis llega a la vida de Ana y cómo Ana llega a la vida de Elvis, no tenía ni la menor idea”, indica Morlesin.

En todo caso, lo que transmiten las historias, más que su estructura en sí, es lo que cuenta. En este momento, donde muchos países están hablando de los derechos de los animales, es que resulta importante reconocerlos como seres que siente y merecen ser tratados con compasión.

“Hay gente que se atreve a decir que los animales no sienten y que no tienen alma. Yo estoy convencido de que los animales sienten, piensan, ríen. De una manera diferente a la de nosotros, pero lo hacen”, concluye Morlesin.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por

Etiquetas

Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad