martes 27 de julio de 2021 - 12:00 AM

Las luchas Lgbti llegaron al Museo Nacional

El Museo Nacional, en alianza con la Fundación Gilberto Alzate Avendaño (Fuga), ofrecen una mirada sobre las luchas por la libertad y la diversidad sexual en su más reciente exposición ‘Dos velocidades: historias del movimiento Lgbti en Colombia’.
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En Colombia, la homosexualidad fue despenalizada con el Código Penal de 1980, al tiempo se fueron consolidando las primeras organizaciones culturales y políticas que reivindicaban la diversidad y la libertad sexual. Con la Constitución de 1991 se abrió la posibilidad para buscar la igualdad de derechos de las personas LGBTI.

Esta muestra, que se realiza en asocio con la Asociación de Amigos del Museo Nacional, estará abierta al público hasta el 7 de noviembre de 2021 en la sala de adquisiciones recientes del Museo Nacional de Colombia.

“La exposición ‘Dos velocidades: historias del movimiento LGBTI en Colombia’ se inaugura en un momento muy oportuno y conversa con la exposición temporal que trata sobre las constituciones de Colombia, a la vez que nos recuerda nuestros derechos como ciudadanos que han sido consagrados desde 1991 en nuestra última carta magna. ‘Dos velocidades’ es una muestra que habla de luchas y victorias, del reconocimiento de la diversidad sexual y también de la defensa de la vida. La exposición nos invita a reflexionar acerca de las transformaciones culturales que siguen pendientes en nuestro país”, señaló Juliana Restrepo, directora del Museo Nacional.

Con más de 70 obras y piezas, algunas de ellas donadas recientemente por diferentes activistas del país, se abre esta muestra que relata en dos velocidades las luchas del movimiento LGBTI en Colombia.

“Esta exposición es resultado del trabajo de más de dos años entre la Fuga y el Museo Nacional apostando por nuevas formas de narrar la ciudad, la memoria y la creación colectiva. La historia de las luchas del movimiento LGBTI en Bogotá transita por los territorios aledaños al Bronx Distrito Creativo y tiene su lugar en la Colección de arte de la FUGA con la obra de Manu Mojito, así que esta es la primera muestra de una serie de proyectos que esperamos llevar a las salas del Museo y las calles de Bogotá”, aseguró Margarita Díaz, Directora de la Fuga.

Para el curador de la exposición, Andrés Góngora, “el objetivo de esta incipiente colección es aportar a una narrativa plural de nación, que dé cuenta de las diferencias, matices y luchas cotidianas de colectividades que han defendido expresiones de la sexualidad negadas históricamente en Colombia. Se espera nutrir en el futuro la colección con otras materialidades que habiliten memorias múltiples para combatir el olvido y forjar otros mundos posibles”.

En la primera velocidad se exponen los orígenes de estas reivindicaciones y el desarrollo de un proyecto político para el reconocimiento de la diversidad sexual y la defensa de la vida.

En los años setenta del siglo XX surgieron en Colombia los primeros colectivos de liberación homosexual. Los medios impresos fueron la principal herramienta para la difusión de la causa política y la promoción de espacios de encuentro homoerótico.

A finales del siglo XX, la pandemia del VIH/Sida afectó significativamente a la comunidad homosexual, lo que motivó una respuesta organizativa para reclamar el derecho a la salud y a la ciudadanía plena. En el siglo XXI, las políticas públicas sobre la población LGBTI fueron promovidas por las instituciones como respuesta a las demandas nacidas del activismo histórico por la liberación sexual.

El cambio de nombre y sexo en la cédula de ciudadanía, así como el matrimonio y la adopción por parte de parejas del mismo sexo son algunos de los principales logros alcanzados recientemente por estas colectividades.

Las luchas Lgbti llegaron al Museo Nacional

Si bien el movimiento Lgbti se ha manifestado en las calles y en los espacios de debate público, su origen está en los bares, las peluquerías, las saunas, los cines, las universidades y las casas de la gente.

La segunda velocidad cuenta las vulneraciones y violencias que ha sufrido la población Lgbti, así como las transformaciones culturales pendientes en el país. Mientras que el ritmo de la adquisición progresiva de derechos ha venido acelerándose en las dos últimas décadas, la homofobia, la discriminación y los crímenes de odio en contra de esta población no han dado tregua, y su disminución, por el contrario, parece ir a un ritmo muy diferente.

La exposición se compone de varios registros impresos de revistas, periódicos, afiches, donde se exploraba la relación entre la sexualidad y la política, y se suministraba información sobre sitios de ambiente y encuentro erótico-afectivo; fotografías de las marchas del orgullo y de actividades políticas y culturales; documentos y piezas comunicativas relacionados con la primera política pública implementada por la Alcaldía de Bogotá; una de las primeras cédulas colombianas con cambio de nombre y de sexo; textiles testimoniales donados por activistas; y obras de arte de diferentes artistas contemporáneos, entre otros.

Así mismo, se encuentran objetos donados recientemente como la chaqueta prom escolar de Sergio David Urrego Reyes (1997-2014), estudiante de último año de bachillerato que se quitó la vida al ser víctima de homofobia

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