La belleza de una persona no está en los rasgos de su cara o en los de su cuerpo; su verdadera esencia se refleja en el alma. Y si usted se siente bien por dentro, fácilmente se proyecta hacia afuera.

Publicado por: EUCLIDES ARDILA RUEDA
¿Se siente feo o fea? Le aconsejamos leer y adoptar los siguientes truquitos.
1 Para conseguir unos labios atractivos, diga palabras positivas, amenas, de ternura y, sobre todo, que sean ciertas.
2 Para conseguir unos ojos preciosos, busque todo lo que hay de bueno en la gente; no se quede mirando sus lunares negros. Ahora bien, recuerde que las personas que son miopes siempre tienen el defecto de que no ven sino lo que está muy cerca.
3 Para conseguir una silueta esbelta, comparta su comida con los que no tienen; no sabe lo nutritivo que resulta el brindarle un bocado a alguien que lo requiere.
4 Para conseguir un cabello bonito, más allá de los tintes o de los tratamientos capilares, recuerde no estresarse ni preocuparse más de la cuenta; así recupera el brillo de su pelo.
5 Para que camine erguido, mire hacia el cielo; haga de cuenta que todas las metas suyas están escritas en letras de molde en lo más alto. ¡Ah! y no se canse de leerlas.
6 Para ser un buen conversador, no se fije solo en sus problemas; le conviene detenerse a pensar en las angustias de sus familiares, amigos o vecinos, sin que por ello se eche encima tales vicisitudes. Todos debemos mirar más allá de nuestras narices y, por supuesto, tener algo de consideración hacia los demás.
7 Para la estética de su espíritu, destierre a un enemigo que todos tenemos y que, sin siquiera imaginarlo, busca hacernos el mayor mal posible: hablamos del orgullo. Esa forma egoísta de ver las cosas, con relativa frecuencia, nos hace estallar por cualquier bobada.
8 Para que tenga una forma de ser bella, aleje los vicios de la incomprensión, los de las críticas o los de las humillaciones; todos ellos nos hacen ver antipáticos.
9 Dígale no a la soberbia. ¡Cuídese de ella! Porque no solo le arruina el semblante sino que, además, es probable que al final le haga perder lo que más quiere.
10 Para que la vida le sonría, ¡tenga fe! Si tiene algo que lo inquieta, un problema o un gran temor que no lo deja dormir, encienda con fe una vela y manténgala encendida mientras ora. Hay quienes le han pedido a Dios una flor y Él les ha dado un jardín; le han solicitado un árbol y les ha dado un bosque, le han implorado una gota de agua y les ha regalado un océano de paz. Este ejercicio no debe durar más de dos minutos.
Inquietud
¿Se siente culpable y triste por algo malo que provocó? Puede ser que lo que le más le disguste, sea el hecho de haberse desacreditado usted mismo. Es entonces cuando vale el siguiente cuestionamiento: ¿Se justifica hacer algo indebido, cuando en últimas es uno el que pierde?
Top 10 del éxito
1 Deje que los demás se la pasen dudando, usted tome decisiones.
2 Si los demás se quedan en las preguntas, usted ingénieselas para encontrarles las respuestas que tanto buscan.
3 Si los demás viven con pereza, usted viva con diligencia.
4 Mientras otros estén buscando trabajo, usted aproveche el que tenga. Y si no lo tiene, no se quede en la cama esperando a que lo llame una agencia de empleo.
5 Si los demás se especializan en “esperar”, usted haga una maestría en “buscar”.
6 Deje que los demás pinten pajaritos en el aire, usted dibuje sus metas con los pies en la tierra.
7 Mientras otros se la pasan deseando “algo”, usted dedíquele tiempo a conseguir ese “algo”.
8 Si otros se la pasan derrochando, usted haga el ejercicio de vivir con lo necesario y algo más.
9 Mientras otros se la pasan hablando, usted dedíquele más tiempo a escuchar.
10 Si otros viven ‘rajando’ de los demás, usted dedíquese a no seguir esos chismes.
Sea entusiasta
Si hay entusiasmo, quiere decir que usted permite que Dios esté a su lado. Solo las personas entusiastas son capaces de vencer los desafíos cotidianos. El entusiasmo es un estado de fe, de afirmación de sí mismo. Alguien que es entusiasta cree en su capacidad de mover el mundo, cree en los demás y cree en la fuerza que tiene para transformar su propia realidad. ¡Anímese!
Reflexión
“Cuando se tiene corazón, se tiene todo”. Esa era la frase que siempre se le escuchaba pronunciar a Mazarino, un reconocido cardenal italiano de hace muchos años.
Siempre se dijo que este religioso tenía más atrevimiento en el corazón que en su propio genio. Y la verdad, fue un hombre grande, que nunca se dejó abatir, ni siquiera por el destierro al que fue expuesto. “El que sabe enternecer, lo sabe todo”, decía. Porque hay más genio en una lágrima, que en todos los museos y en todas las bibliotecas del mundo. Cada lágrima es un poema de ternura infinita.
¿Sabe por qué usted se siente solo? porque se la ha pasado construyendo murallas, en lugar de puentes. La soledad puede ser un inmenso mar, en el que no es posible nadar sin que se tengan los debidos flotadores.













