jueves 20 de diciembre de 2018 - 12:01 AM

A propósito de cambios

No hay que evitar los cambios, ellos se deben asumir con la mejor actitud posible. Al final ellos son claves para nuestro futuro y, si los analizamos bien, nos hacen crecer.

Escucho a muchas personas decir que necesitan un cambio radical para sus vidas, pero también argumentan que les falta valor para hacerlo.

Aseveran que cuando finalmente toman la decisión de emprender esos grandes cambios, les asaltan las dudas y se plantean preguntas que ponen en tela de juicio la conveniencia o no de tales ajustes.

Se atan a ese tedio de vida que llevan o que se han diseñado para no salir de su ‘zona de confort’.

¿Es su caso?

Tal vez sí, tal vez no.

Yo, que me la paso aconsejando a mis lectores cada semana con cosas positivas, le confieso que esas incertidumbres suelen asaltarme.

Y eso me sucede a mí y a muchos porque nos falta fuerza de voluntad que, entre otras cosas, es una de las virtudes más difíciles de desarrollar.

Alguna vez tuve que adoptar un nuevo hábito y sufrí como nunca: quería desistir todo el tiempo, me desanimaba y también me aterraban mis propias ‘fantasmas’.

Por fortuna siempre tuve presente lo que quería, y con todo lo que tuve que enfrentar, logré cambiar a pesar de las dificultades.

Saqué una lección de ello y es que, a decir verdad, nunca pensé que los peores obstáculos que yo podía enfrentar eran mis propios pensamientos.

Ahí entendí que yo, usted y todos somos capaces de lograr cualquier cosa que nos propongamos, siempre y cuando ese anhelo esté cimentado en pasión, amor y deseo. Cuando no es así, difícilmente lograremos nuestro cometido.

Le planteo este ejercicio: identifique primero por qué quiere ese cambio que ha ideado en su vida y reflexione con la mayor responsabilidad posible si realmente es ese anhelo el que le dará satisfacción en muchos ámbitos.

Tal vez usted sí quiere hacer un cambio positivo para su existencia, pero aún no está convencido de por qué y para qué.

Le aconsejo que indague en qué aspecto le gustaría realmente realizar algo distinto y qué tanto está dispuesto a sacrificar por ello.

Una vez tenga clara la idea diseñe metas específicas donde pueda llevar un seguimiento -con lápiz en mano- de cómo está haciendo las cosas y si le están dando el resultado que espera. Si no es organizado en ello, será muy complicado avanzar.

Será un compromiso personal en el que nadie tendrá injerencia, es solo un pacto de ‘usted con usted’ y con su corazón de testigo.

Trate de pensar con cabeza fría y sea lo más honesto posible. Solo de esa manera podrá sentirse bien consigo mismo y tendrá la vida que quiere y se merece.

Créame que cuando logre lo que realmente quiere sentirá una satisfacción indescriptible. ¡Ánimo, que no hay nada imposible en esta vida!

Un abrazo y feliz Navidad.

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