jueves 25 de marzo de 2021 - 12:00 AM

Aún en la oscuridad, usted sí puede ver las estrellas

Por muy oscura que sea la noche, las estrellas siempre brillan con su fulgor habitual. ¡Algo similar pasa con su vida! Más allá de la confusión que tenga, puede levantar la vista al cielo e identificar la luz que le ayudará a solucionar sus problemas.
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¿Le ha sucedido que se levanta y no sabe qué hacer con su vida? Hablo de esos episodios en los que se siente perdido y comienza a vivir acongojado por lo que percibe a su alrededor.

Si eso siente, usted pasa por un momento de confusión, el cual no lo deja pensar con claridad ni rapidez.

Los problemas, sobre todo durante los difíciles tiempos que se viven en la actualidad, son los que tal vez le han hecho sentir inconforme.

Lo peor es que aunque quiere salir adelante, no encuentra ‘la luz al final del túnel’.

Quiero decirle que entiendo perfectamente cómo se siente, entre otras cosas, porque yo he pasado por lo mismo en algunos momentos de mi vida. Es más, creería que muchos de nuestros lectores también han pasado por situaciones similares.

¡Tranquilo! Con una gota de serenidad le garantizo que logrará salir adelante, así vea todo el panorama oscuro.

¿Cómo hacerlo?

De entrada le puedo sugerir que se dé un tiempo prudencial para encontrarse con usted mismo y para evaluar cada cosa que le suceda, asumiendo y enfrentando las emociones que embadurnan su vida.

Esta pausa le permitirá encontrarse y, por ende, podrá emprender las estrategias que requiere para ‘desenredar la pita’.

Trabajar en esto es muy importante, pues todo está dentro de usted y en la medida en que logre interpretar su mundo interior podrá desplegar una actitud propositiva.

Si persiste la incertidumbre de no saber qué hacer, es preciso reforzar su estado de ánimo lo suficiente como para tener ese vitamínico espiritual que se requiere para recuperar la chispa de la vida.

Tenga presente todo lo bueno que ha logrado en su vida; es decir, recuerde el potencial que hay dentro de usted para así poder reafirmar con más energía y determinación los pasos que deba tomar.

Es probable que tenga que rehacerse, sanar sus propias heridas y emprender la misión de restaurarse para construir la vida que realmente quiere tener.

Lo que debe quedarle claro es que no puede quedarse parado y con los brazos cruzados viendo la vida pasar. Es preciso responder preguntas sobre lo que realmente necesita para salir de ese estado de confusión.

Si consigue controlar el miedo y no deja que él lo frene, adquirirá una fortaleza que muy pronto lo hará imparable en todas sus metas.

Y si por alguna razón aún no sabe para dónde dirigirse, con estos pasos estará sembrando la semilla de un gran cambio que tarde o temprano tendrá que germinar.

Lo que le quiero decir es que no importa si hoy se siente sin una guía específica para iniciar este proceso, lo más importante es que evaluó su vida, que ya sabe que necesita realizar cambios y que está decidido a encontrar ese norte o ese camino que le ayude a sentirse pleno, realizado y feliz.

Dicho de otra manera: plantearse esa autoreflexión con su situación actual le dará la poderosa oportunidad de hacer algo al respecto.

Y así, cuando logre pasar de la oscuridad a la luz, verá todo a su alrededor con unos lentes más nítidos.

Desconozco si es una persona de fe; pero si lo es, eleve una plegaria al cielo durante este proceso. Pero no se quede solo ahí, porque después deberá ponerse manos a la obra para redireccionar y seguir con su vida cotidiana.

Más allá de la religión y lo que usted crea, lo importante es que usted debe conectarse con su vida misma para darse un respiro que le permita estar bien.

¡Hágame caso! Estoy seguro de que si decide seguir estos pasos, Dios también le aclarará el camino.

BREVES REFLEXIONES

* No es lo que lleva en los bolsillos ni el prestigio de su nombre lo que lo hace un ser valioso, sino lo que deja en los corazones de las personas que le rodean.

* Si todo tiene un final, luche solo por las cosas que realmente valen su esfuerzo. Solo así podrá seguir disfrutando sanamente el resto de su vida.

* El bienestar no se consigue ocultando nuestras debilidades sino haciendo brillar nuestras fortalezas, de tal forma que irradiemos nuestra esencia.

* No pierda tiempo chocando contra una pared con la esperanza de abrir una puerta distinta. ¡No insista en librar batallas inoficiosas!

* Las personas que valoran en exceso el dinero y lo material tienen dificultades para estar satisfechas y, por lo tanto, no logran ser felices.

* Preocuparse no hace ninguna diferencia ni alimenta su vida; pero serenarse y confiar en Dios le da la fuerza para seguir adelante.

EL CASO DE HOY

Las inquietudes asaltan con frecuencia a nuestro estado de ánimo. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. ¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al correo: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá. Veamos el caso de hoy:

Testimonio: “La vida me viene dando golpes, unos tras otros y sin piedad. No sé por qué cargo sobre mis hombros el peso de todo lo malo. A veces quisiera ir a la deriva y sin rumbo fijo, al menos para no estresarme por nada. ¿Qué podría aconsejarme?”

Respuesta: Hace poco leí una bonita frase que reza lo siguiente: “Si la vida le da patadas, aproveche el impulso para avanzar”. Me gustó ese enunciado porque, de alguna forma, le recuerda que más allá de que las desilusiones cerquen su vida, debe poner las circunstancias adversas a su favor.

Usted no puede ir por ahí pensando que todo va en su contra. Esa negatividad tan crónica que percibo en su carta lo único que hace es ponerles una lupa más grande a todos sus problemas.

Debe hacer una pausa en medio de su convulsionada cotidianidad para reflexionar sobre lo sucedido y para clarificar cuáles son las razones que han concatenado todos esos hechos negativos.

Eso de ir a la deriva no es aconsejable, pues ir sin rumbo y perdido lo hará naufragar. Si deja que eso pase, no llegará a ningún lugar. Usted no me explica al detalle sobre los golpes recibidos, pero quiero que reflexione sobre qué puede estar pasando con sus cosas. Le pregunto: ¿Cuáles lecciones ha aprendido de todo lo supuestamente malo que le ha ocurrido?

Tal vez sea el momento de hacer algunos cambios en sus rutinas, los cuales podrían servir de revulsivos y darle cierta claridad a su vida. ¡Por favor, no siga atormentándose por lo que vive! Mejor despliegue una buena vibra y mire hacia el frente con unas gafas más esperanzadoras.

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