jueves 03 de septiembre de 2009 - 10:00 AM

El nido de los pájaros

Se le ve refundido entre las ramas de los árboles. Es pequeño y está tejido con ramitas que el ave esculpe con la magia y el hechizo de la naturaleza.

alt


El nido que hoy nos ocupa es un abrigo hecho por un pájaro. Él, además de conservar la calidez de quien se refugie allí, tiene una misión específica: proteger a los huevos y a los polluelos de los depredadores. ¡Bueno! para algunos es un dormitorio especial, una especie de pieza donde nacen muchos sueños.

Dicen que el nido más fuerte de todos es el del pájaro chinchiriquiño, que elabora una auténtica fortaleza que conduce al ave por túneles construidos a lo largo y ancho del tronco.

El nido tiene otra característica especial: es cálido; no se concibe uno frío. Es más, puede llover y relampaguear, pero él conserva siempre la temperatura necesaria para que las crías se mantengan a salvo.

Esa calidez que embriaga a la obra maestra del mundo de las aves es, guardando las proporciones,  la que muchos encuentran cada vez que toman la decisión de construir su propio hogar.

Si bien es cierto que dicho ‘nido’ no está construido con palitos, ni en copas atadas a los árboles; es claro que nuestra casa es el gran refugio.
Y tal vez no lo hemos notado, pero la más bella lección que nos pueden dar los pájaros es que, jamás un nido estorba a otro.
¡Nada más cierto que eso!

Si se fija, durante las épocas de diciembre, cuando llegan los familiares de otras partes del país y del mundo a visitarnos, en casa hay espacio para todos. Puede ser que a usted le toque dormir en el piso, pero al final todos nos reunimos en nuestro nido familiar.

Nos necesitamos unos a otros y esa alianza es la que nos hace ser más fuertes y mirar hacia al frente, más allá de las penas.

Cuide a su papá, a su mamá, a su esposo (a), a sus hijos y, en general, a los demás miembros de su hermoso hogar; no los cambie por una oficina de trabajo. La verdad, todos sus seres queridos hacen parte del más grande tesoro que usted tiene en la vida. ¡Y lo mejor es que ellos no le fallarán!

Bella historia

Un fanático pastor, de esos que se enceguecen inculcándoles a juro las doctrinas religiosas a los demas, tocó a la puerta de un granjero que no era de la misma religión que él predicaba y le pidió refugio. El labriego, por supuesto, le dijo que sí y lo mandó a seguir. Es más, le dio abrigo durante varios meses.

El inquilino le dio las gracias y esperó un momento apropiado para hablar con él sobre Dios, de tal forma que no chocara en contra de sus credos y que no pasara como un atosigador.

Una mañana se le presentó la oportunidad de ‘evangelizar’ a su estilo, justo cuando el granjero le pidió que lo acompañara a un sitio especial en la finca en donde estaba una hermosa ave.

Una vez allí, en uno de los nidos, había una paloma con una cría de polluelos que miraban a su alrededor debajo de sus alas.

- ¡Tóquela pastor!, le dijo el labriego.

Cuando el religioso puso la mano encima de la paloma descubrió que estaba fría y muerta.

- ¡Mire la herida en la cabeza!, prosiguió el campesino.

Un animal le chupó la sangre de su cuerpo y el ave nunca se movió por temor a que le hiciera daño a sus crías.

Después le dijo al pastor que, las personas que él protegía jamás iban a sufrir. Le dijo que como ese pájaro, él siempre iba a ayudar a su humilde esposa y a sus tres hijos.

Además, le explicó que su casa sería la de él y la de todo aquel que le pidiera ayuda: le prometió que su hogar sería un refugio, más allá de la adversidad.

El pastor, después de tal lección, entendió que no había mejor forma de interpretar a Dios que con estas palabras y desistió de su idea de convencerlo de que siguiera su particular credo. En cambio, le dio un abrazo y lo invitó a conservar ese hogar que había construido; un nido que le sirvió para confirmar que Dios no está en los discursos, sino en el corazón.

LISTA

¡Construya su nido!

No hay que ser un experto carpintero para construir una casa de madera. Para ello necesita tres cosas:

1 ¡Muchas ganas de hacerla!

2 Contar con un plano bien detallado y suficientes materiales.

 

3 La ayuda de alguien que lo asesore y no le permita equivocarse.

Tal vez no construya la más moderna casa de madera; pero lo cierto del caso es que si lo hace con amor, ese puede ser su más certero refugio contra las penurias que lo asalten.

Cuando lo haga, pídale a Dios en sus propósitos. Busque siempre la sabiduría de Él, porque es el único que puede ayudarlo a construir una casa que sea lo suficientemente fuerte como para soportar las tormentas de la vida.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad