domingo 22 de enero de 2023 - 12:00 AM

Espiritualidad | Cada día debemos accionar el ‘switch’ del entusiasmo

No siempre estamos al 100 % en los niveles de energía. Por ello debemos estar alertas para conectarnos con las cosas que nos permiten despertar, recuperar la chispa del entusiasmo y revivir las ganas de seguir adelante.

Conectarnos con el ‘switch’ del entusiasmo, ese rayo de chispa que nos permite ponernos manos a la obra, es uno de los verbos que olvidamos conjugar a diario. Si supiéramos accionar ese singular ‘interruptor’ podríamos direccionar la carga y la motivación de nuestro día a día y, por ende, lideraríamos cosas propositivas.

Es importante saber cómo acceder a este ‘tomacorriente’, sobre todo cuando el tedio y el aburrimiento comienzan a embadurnarnos.

Siempre he creído que cuando aparecen las dificultades, en cierta medida, ellas pueden ser vistas como señales claras de que nos urge encender nuestro propio ‘dispositivo del ánimo’.

Y lo veo así porque considero que los problemas no aparecen para arruinarnos la vida ni mucho menos para desalentarnos, ellos están destinados a despertarnos, a pellizcarnos y sobre todo a sacarnos de esa ‘zona de confort’ en la que solemos anquilosarnos.

Eso sí, ante cada adversidad, siempre será clave mantener una gota de serenidad.

Es decir, será fundamental asumir una actitud lo más serena posible ante los momentos difíciles por los que pasemos, pues de ello dependerá que podamos superarlos.

Tampoco podemos perder la fe en nuestras capacidades. No hay por qué dudar de nuestras habilidades, ni mucho menos creer que todo está perdido.

Debemos identificar, el ‘por qué’ estamos de ‘capa caída’. Es clave que detectemos en qué hemos fallado o cuáles fueron esos desaciertos que tuvimos; solo así podremos cambiar este desalentador panorama.

Analicemos qué funciona y qué no nos sirve. Hagamos los cambios necesarios, según sea el caso.

Claro está que no tomemos decisiones a la ligera, al menos hasta tanto tengamos un real diagnóstico de lo que nos sucede.

Nuestra mente siempre se focaliza más en las angustias que en las bendiciones; es mejor recuperar las ganas de vivir y trabajar en lo que debemos hacer para no tocar fondo.

La impaciencia puede hacer que tomemos medidas poco pensadas. A veces no es que las cosas no funcionen, sino que estamos sembrando en ‘tierra mala’ o de pronto es que todavía no nos ha llegado el momento de cosechar.

También hay que hacerle caso a nuestra intuición, pues ella nunca nos falla.

Pidámosle a Dios sabiduría para que tomemos las decisiones correctas. Es decir, relajemos las tensiones y procuremos ser felices.

No dejemos que todo gire alrededor del desaliento; mejor apostémosle a la esperanza por tiempos mejores.

De igual forma, será preciso poner las cosas en manos de Dios, orar mucho, no fallarles a nuestros valores y jamás perder la calma.

Espiritualidad | Cada día debemos accionar el ‘switch’ del entusiasmo

EL CASO DE HOY

Las inquietudes asaltan con frecuencia a nuestro estado de ánimo. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. ¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al siguiente correo: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá. Veamos el caso de hoy:

Espiritualidad | Cada día debemos accionar el ‘switch’ del entusiasmo

Testimonio: “Siempre me he considerado como un buen hombre y podría decir que así me han visto y me han calificado mis amigos. No obstante ese rasgo personal, le confieso que cometí un craso error y me angustia el daño que les ocasioné a los demás. Trastabillé y no sé qué hacer. A veces ser un hombre de Dios ‘cuesta bastante’ y es complicado cargar con tal responsabilidad. ¿Qué consejo me podría dar? Le agradezco su consejo”.

Respuesta: Todos los hombres tropiezan y caen constantemente, incluso cuando son vistos como “seres bendecidos”. Lo importante es asumir la falta, arrepentirse y rectificar.

Si bien nadie está libre de hacer daño o de lastimar a alguien, también podemos decir que todos tenemos la oportunidad de redimirnos y de sacar la mejor versión de nosotros con la magia del perdón.

El tema no es si somos espirituales o si somos ateos; lo importante es el arrepentimiento por el daño causado.

Si estamos en la oscuridad o si vamos por el camino equivocado es preciso reaccionar y enmendar para nos hundirnos más.

Usted no me da mayores detalles de la falta que cometió; sin embargo, sea lo que sea, reconozca su errático actuar y ofrezca disculpas. De no hacerlo, dará un mensaje de no querer cambiar.

No pienso que ser un “hombre de Dios”, como usted lo dice, sea difícil o “una carga pesada”. Lo malo es reincidir en nuestras faltas.

Recuerde que la vida es un trayecto que está marcado por situaciones o circunstancias que nos obligan a tomar decisiones.

Tenga el valor de aceptar su falta si quiere crecer y pasar la página. Pídale a Dios sabiduría para enderezar su camino. Por lo demás, le envío un abrazo.

CORTAS REFLEXIONES

Espiritualidad | Cada día debemos accionar el ‘switch’ del entusiasmo

* Todo lo que dice se materializa: lo bueno y lo malo. Así las cosas, sonría, sea positivo y jamás hable mal de usted mismo, porque el guerrero que está dentro de usted escuchará y se debilitará. Es mejor que se repita, una y otra vez, las cualidades que tiene, de tal forma que atraiga a su vida bienestar y prosperidad.

* La envidia no siempre es lo material, a veces la gente siente celos por su personalidad, su espíritu, su amabilidad, su humildad, su don de gente, su simpatía, su buena vibra, sus ganas de superarse y su dedicación y amor por las cosas que hace. Recuerde que “la envidia es mejor despertarla que sentirla”.

* Si usted es un hombre que se desespera ante un problema, es hora de desarrollar la capacidad de tolerar desgracias y adversidades con fortaleza, sin quejarse ni rebelarse. Mejor dicho: sepa esperar y sea paciente, porque en muchos casos hay que pasar por lo peor para conseguir lo mejor.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Image
Euclides Kilô Ardila

Periodista de Vanguardia desde 1989. Egresado de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y especialista en Gerencia de La Comunicación Organizacional de la Universidad Pontificia Bolivariana. Miembro del equipo de Área Metropolitana y encargado de la página Espiritualidad. Ganador del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar.

@kiloardila

eardila@vanguardia.com

Lea también
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad