sábado 27 de junio de 2020 - 12:00 AM

LA CONSULTA DEL DÍA

Escuchar este artículo
Las inquietudes asaltan con frecuencia a nuestro estado de ánimo. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. ¿Cuáles son esos temores que lo asfixian en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al siguiente correo: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá. Veamos el caso de hoy:
Testimonio: “Con todo esto del confinamiento mi rutina se está convirtiendo en fastidio y cada mañana me levanto con más incertidumbre. A pesar de que estoy bien de salud, me la paso en mi casa teletrabajando y al lado de los míos, no le estoy encontrando sentido a nada y cada día mi vida es más aburrida. Le confieso que con el pasar de la cuarentena me siento más aislado de mis proyectos. Lo peor es que la gente que me rodea me ha impregnado de su negativismo y me hace ver que el mañana, con esto de la pandemia, será caótico. Eso me deprime. Usted qué me aconsejaría”.
Respuesta: No ha sido fácil esta época, entre otras cosas, porque no estábamos preparados para transitar por la vida con situaciones tan incómodas y difíciles. Pero finalmente debemos aceptar la vida con sus altibajos; es decir, con sus ‘buenos’ y ‘malos’ ratos.
En su caso, por lo que interpreto entre líneas, su potencial creativo se adormeció o no se está expresando por completo.
Tal vez por eso se siente algo aislado de sus mejores intereses.
Tenacidad es lo que necesita para superar este momento de incertidumbre y “fastidio”, como usted mismo lo define. Recuerde las facetas sutiles de la vida, lo escondido y lo superior, que es lo esencial e importante de la existencia; lo demás es accesorio.
Además es su optimismo el que le hará salir de esa ‘modorra’ en la que anda. Aunque muchos creen que las cosas podrán ir peor y que todo está a punto de reventar, usted debe aferrarse a su positivismo y reconocer que estos ‘malos’ momentos son pasajeros. “Después de la tempestad viene la calma”.
Para superar la monotonía y la pegajosa quietud que está abrumando sus días, abra su corazón y dese permiso para explorar nuevas latitudes; así el destino le dará algunas valiosas sorpresas que tiene guardadas para usted.
Deje que sus sueños le lleven por parajes de la vida que aún le siguen siendo desconocidos.
Aléjese de todo lo que signifique energías negativas y principalmente de esas personas que todo lo ven oscuro y macabro. Se lo digo porque, de manera particular en esta época, hay mucha gente que ha convertido esta emergencia sanitaria en una verdadera pesadilla, que tiene afectada su paz mental y que además vive contagiándonos de su mala vibra.
Aproveche las actuales circunstancias para analizar calmadamente lo que le ha venido sucediendo hasta ahora y de esa manera puede obtener las enseñanzas que la vida quiere darle.
Recupere su dignidad que, según el diccionario es “decoro en la manera de comportarse”. Mejor dicho, actúe con altura en este borroso momento de su vida.
Maneje con serenidad las cosas que se le salen de las manos y le crean conflictos, tanto con usted mismo como con los demás.
Manténgase siempre alerta, pues su agudo poder de observación le indicará en dónde hay que introducir ciertos cambios.
Borre su inconformidad con la reflexión.
Recuerde que lo que usted tiene, (casa, familia, salud y trabajo) les falta a otros. En lugar de quejarse, dé gracias a Dios.
Viva la vida con energía, irradie su propia luz, mídaseles a los nuevos retos del diario vivir, tenga fe en sus propias capacidades. Hágame caso y verá que todo esa pesadumbre desaparecerá. ¡Dios lo bendiga!
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por

Etiquetas

Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad