jueves 07 de junio de 2012 - 12:00 AM

La costura de la vida

Estamos llamados a tejer con hilos propios las hebras del manto que nos abriga hoy y el que nos protegerá mañana del frío.

Los botones, el cartabón, el hilo, las agujas y las telas son los instrumentos del arte de coser. Sin embargo, ninguno de ellos sirve de nada si antes no hay un costurero que le dé su mano a este bello oficio.
¡Pues bien! así es la vida: tenemos las herramientas, solo nos hace falta utilizarlas.
A todos nos corresponde apuntarle a la costura de lo que queremos ser para que, en los tejidos que diseñemos, reflejemos nuestros sueños.
Hay que aclarar, eso sí, que el bordado de cada quien es distinto: algunos hilos son de colores más oscuros que otros o de diferentes texturas. Algunos se enredan con la lana, otros no encuentran las agujas o las tijeras, y no faltan los que no saben qué hacer con los botones.
Pero, más allá de ello, la espiral ascendente de las telas hará que entre todos tengamos prendas más diversas.
Tejer es un arte que se debe asumir, sobre todo, cuando se trata de vivir; inclusive por encima de las críticas.Ojo: si no queremos que los demás nos critiquen, pues no hagamos nada. No obstante, debemos reflexionar si queremos seguir siendo los ‘don nadie’ en la costura de nuestro mundo.
Nuestros bordados les gustarán a unos más que a otros, pero no por eso debemos prestarles atención a las docenas de voces que saltan a reprocharnos.
Muchos califican los capullos que labra una sencilla oruga, olvidando que tales tejidos más tarde dejarán ver a una hermosa mariposa. Y así como se escucha feo que una lengua afilada hable mal de la simpática oruga; tambien es aburridor que una persona critique nuestras costuras.
También es cierto que en ciertas ocasiones vemos que nuestras vidas son complicadas y que atravesamos por situaciones confusas, dolorosas e inciertas; pero no debemos desesperar.
Al final, el bordado de Dios es el que nos permitirá entender que valdrá cualquier esfuerzo para tejer la vida que anhelamos.
En el arte de tejer debemos reconocer que son más los bienes que disfrutamos, que los males que nos afligen.
A veces se destina mucho tiempo para diseñar solo una prenda. Sin embargo, así crecieron los grandes costureros: puntada tras puntada y metro a metro.

El camino
El camino a seguir no siempre es en línea recta. No hay que ser tan radical.
Las flechas de la vida también tienen curvas que, en ocasiones, nos permiten sacarle el quite a alguna desgracia que está a la vuelta de la esquina.
Algunos atajos son buenos para ganar terreno.
¿Qué guía su vida?
¿Acaso tener mucho dinero, viajar por el mundo o conseguir un buen puesto laboral?
Cuando a una persona se le pregunta por las metas más profundas, no pasa de decir que tiene casa, carro, beca en el exterior; mejor dicho, todo se resume en tener.
Pero, ¿cuántas virtudes conserva?
¿Usted está dispuesto a ser lo que realmente es, sin importar lo material?
Nadie se da cuenta de que está atado a cosas triviales y se olvida de que en este mundo lo importante es lo que se tiene por dentro. Lo demás es pura envoltura.
El guiar nuestra vida por la ética, el amor y el altruismo es bueno para darle sentido a nuestro mundo.
¡Motívese a actuar! Casi siempre los problemas crecen porque no estamos motivados.
Solo cuando alguien se pone una meta (la que sea), el objetivo lo hace mover y no lo deja caer en la depresión.
Se pueden poner objetivos en la familia, en el trabajo, en lo económico, en lo social, en lo afectivo, en lo físico, en la salud, en lo intelectual o en el aprendizaje y en lo espiritual.
Sea positivo: Algunas borrascas se generan por un problema de actitud mental. Se da en aquel que piensa que nada le sale bien y siempre ve angustias a su alrededor. Entre más negativos son los pensamientos frente a la vida, hay peores crisis.
La vida se ve a través de distintos pares de lentes; es decir, con el lente pesimista, el de color rosa, el distorsionado, el de la fantasía, el del positivismo, en fin…
De todas formas, no se deje vencer: no puede permitir que la situación que afronte le ‘franquee’ su espíritu; porque si logra hacerlo, estará perdido.
Hay personas que no comen ni duermen pensando en el problema, cuando muchas veces la solución está más cerca de lo que se imaginan.

El tejido de la familia
Dicen que cada hoja de un árbol caracteriza a uno de nuestros seres queridos. Los primeros que nacen del brote son “papá” y “mamá”, quienes nos muestran lo que es la vida. Después vienen los “hermanos” y los “amigos”. Con todos ellos dividimos nuestro espacio para que puedan florecer junto a nosotros.

Historia
Se juntaron los ríos para quejarse ante el mar, diciéndole: ¿Por qué si nosotros le entregamos agua dulce y potable, usted la convierte en salada e imposible de beber?
El mar, percibiendo que querían echarle la culpa del asunto, respondió: “Dejen de darme su agua y entonces ya no volverá a salarse”.
Moraleja: Antes de ‘echarle el agua sucia’ a otro, fíjese primero si usted es el verdadero culpable.

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