martes 08 de junio de 2021 - 12:00 AM

La falsa ‘moneda’ de la bondad

La bondad es una cualidad de la que muchos alardean, pero no todos la practican de una forma desinteresada. Hay quienes se muestran ‘bondadosos’ solo para presumir.
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Liderar supuestos actos de bondad con los más desprotegidos para publicarlos en las redes sociales o solo para llamar la atención de los demás, no deja de ser una falsa misericordia.

Hay quienes demuestran una ‘generosidad extrema’ con el fin último de conseguir algo a cambio o solo por presumir. Sin embargo, ese supuesto altruismo se esfuma en un abrir y cerrar de ojos.

No podemos aprovechar determinadas circunstancias para mostrarles a nuestros seguidores lo ‘bueno’ que somos. En nuestra galería no podemos seguir publicando las fotografías que dan cuenta de las ‘bondades’ de nuestras mentiras.

Es bueno perseguir la iniciativa de darles una mano a los más necesitados, pero no por eso debemos pretender dirigir los focos de atención hacia nosotros mismos.

Hay quienes ‘alardean’ de su bondad, pero están lejos de profesarla. A veces solo lo hacen para poder teclear unas cuantas palabras y ganarse un par de likes; o en el caso de los políticos, para tener más adeptos.

En más de una ocasión, las personas intentan vender una imagen con ese singular altruismo. A juro intentan convencer a los demás de sus ‘grandes acciones’ para ganar cierto aprecio.

Alguien dirá que “siempre y cuando ayuden a los demás, no importa que esa gente presuma sus obras”. ¡Y tal vez sí! Sin embargo, hay que tener presente que los generosos presumidos solo son grandes manipuladores que chantajean al ‘ayudado’ hasta situarlo en auténticas emboscadas emocionales.

Las jornadas con las que ayudamos a los demás deben hacerse de forma desinteresada.

Ojo: esta no es una invitación a dejar de apoyar causas solidarias. ¡Ni más faltaba! Es más bien una reflexión sobre las verdaderas intenciones de presumir actos bondadosos.

Aclaro que entre más se ejecuten actos que contribuyan al auxilio de los menos favorecidos, mejor. ¡Por supuesto que siempre será bueno apoyar las nobles brigadas sociales!

Obviamente no dudo que en la mayoría de ocasiones el apoyo de las personas sirve para emprender grandes iniciativas en beneficios de la comunidad y ellas generan excelentes resultados en pro del prójimo, pero nuestros actos deben ir de la mano con lo que realmente podamos profesar.

Debemos ser consecuentes con lo que decimos, con lo que hacemos y con las nobles intenciones de nuestras acciones solidarias. Es algo así como abrazar las campañas con las cuales podamos brindar apoyos reales, dejando de lado la idea de mostrarles a los demás que somos los benefactores.

No podemos permitir que el falso altruismo siga nutriéndose de forma abierta en nuestro entorno.

Ser bondadoso es un acto desinteresado, voluntario y espontáneo. No hay nada mejor y más sano que ayudar sin tanto aspaviento, mostrándonos tal cual somos.

Solo así nuestra real y verdadera bondad brillará sin necesidad de promocionarla. ¿No le parece?

Muchas personas publican ‘a todos los vientos’ cuando les hacen favores a los demás, no para invitar a otros a ser solidarios sino para nutrir sus egos y apariencias.

¡CUÉNTENOS SU CASO!

Las inquietudes asaltan con frecuencia a nuestro estado de ánimo. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. ¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al siguiente correo: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá. Veamos el caso de hoy:

Testimonio: “Estoy agobiado porque no encuentro mi destino en la vida. Aunque soy joven, pues tengo 21 años, no sé qué hacer. Tampoco he decidido qué carrera estudiar en la universidad. ¿Usted qué me recomienda? La preocupación por el hecho de no encontrar el camino me hace sentir como si estuviera ‘atrapado y sin salida’. Pienso en tantas cosas y no me atrevo a nada por temor a fracasar. ¿Será que estoy condenado a ser un bueno para nada? ¿Por qué no logro salir de esta confusión? Espero su respuesta”.

La falsa ‘moneda’ de la bondad

Respuesta: Siempre he creído que hay que hacerle caso a la intuición. Considero que debería empezar por escuchar su propia voz interior, entre otras cosas, para salir de ese ‘enredo’ en el que hoy se encuentra.

Le estoy planteando que acuda a ese ‘sexto sentido’ que todos tenemos para encaminar sus pasos.

También debe dejarse llevar por la misma sencillez de la vida. Le menciono eso porque, al leer su carta, me parece que está racionalizando demasiado.

Está muy joven como para creer que no encontrará un destino acertado. A su edad, como en ninguna otra época de la vida, surgen muchas posibilidades para poder devorarse el mundo.

No siga con ese pensamiento de que es un “bueno para nada”. Semejante idea solo es el fruto de miedos infundados que lo están dejando paralizado.

Déjese llevar por la maravilla de la vida y no se anticipe al futuro que, con seguridad, le está guardando agradables sorpresas.

Tómese un tiempo prudencial para relajarse y para dejar la mente en blanco. En medio de la calma y la relajación podrá visualizar la mejor opción.

No le estoy planteando que se olvide de pensar en su futuro, solo que elimine esa negatividad que lo tiene agobiado. Mejor dicho, deshágase de esas presiones que tanto lo atormentan.

En estos momentos lo realmente esencial es disfrutar la vida. Dada su angustia actual, eso es preferible a quedarse inmóvil y pensando en situaciones pesimistas.

Es obvio que será importante elegir con bases sólidas un camino a seguir, pero no hay prisa. Dele ‘tiempo al tiempo’ y, en su debido momento, diseñe acciones concretas acorde con sus anhelos.

Tenga presente que cualquier opción que tome tendrá sus ‘pros’ y sus ‘contras’, pero usted mismo será su balanza.

Es usted quien debe elegir cuál será la carrera que deba cursar y también cuál será el mejor camino. Y esas dos cosas solo las podrá hacer si se decide a descubrir qué quiere realmente hacer con su mundo, porque al final usted es quien disfrutará o aborrecerá ese trayecto. Échele cabeza y logra desenredar su situación.

Después de saber la dirección a seguir, ármese de valor y de motivaciones suficientes que le permitan impulsarse y salir del letargo en el que anda.

Con esta respuesta solo pretendo animarlo a que reflexione sobre lo que realmente desea conseguir y a que se ponga manos a la obra para empezar a ver resultados.

Las angustias no pueden quedarse revoloteando en su mente, ya que podría sentirse un fracasado. ¡Usted mismo puede evitar sentirse así!

Le recomiendo que le solicite a Dios sabiduría. Mediante la oración, pídale que le ilumine el horizonte.

¡Ánimo que usted tiene todo el camino por delante!

REFLEXIONES CORTAS

La falsa ‘moneda’ de la bondad

* Pida de rodillas a Dios que le multiplique su fuerza, le renueve su energía y le ilumine el camino.

La falsa ‘moneda’ de la bondad

* No espere a que alguien pase, ni al que se fue sin avisar. ¡Decida vivir sin esperar nada!

La falsa ‘moneda’ de la bondad

* Su familia es la brújula que Dios le regaló para guiar su camino. ¡Jamás se aparte de ella!

La falsa ‘moneda’ de la bondad

* El puente más difícil de cruzar en nuestra vida es el que separa las palabras de los hechos.

La falsa ‘moneda’ de la bondad

* Así la tierra sea bañada por la misma lluvia, ella logra su manera única de florecer.

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