domingo 25 de septiembre de 2022 - 12:00 AM

La rutina suele quebrarse por su propio peso

A veces escribimos nuestra vida con letras e historias que no nos llevan a ninguna parte. Debemos reaccionar antes de que la vida misma nos ponga su singular ‘punto de quiebre’.

La punta del lápiz suele romperse por flexión, como consecuencia de no soportar el esfuerzo. A muchos les pasa así: no soportan los avatares de la vida y terminan colapsando.

Eso suele ocurrirles a los que están en medio de entornos rutinarios: ‘giran y giran’ en el mismo sitio con agendas tediosas, al punto que terminan haciendo ‘garabatos’ en un destino incierto y desabrido.

En otros predominan las ‘rayas del aburrimiento’, las cuales los llevan por apegos emocionales y los dejan en medio de vidas diseñadas por la costumbre.

Cuando no hacemos algo por cambiar, la vida misma nos da golpes o ‘puntos de quiebre’ para recordarnos que no estamos siendo felices.

Muchos solemos protagonizar situaciones que sabemos que no funcionan y aún así insistimos en seguir en esas absurdas rutinas.

La verdad es que las falsas ‘zonas de confort’ en las que solemos refugiarnos, en cierta forma, nos atrapan en un bucle que no nos permite ser libres.

La monotonía es un estado que implica la repetición diaria y sin variación de nuestras acciones y quehaceres. Esta circunstancia afecta directamente a nuestra vida.

Es probable que llevemos demasiado tiempo siguiendo un estilo de vida que no nos aporta la verdadera felicidad.

¿A qué voy?

A que debemos aprender a decirle ‘adiós a la rutina’; hay que hacerlo, so pena de estrellarnos.

De igual forma las mismas circunstancias nos obligan a dejar ir cosas, trabajos, amores o personas que creíamos que eran para nosotros para ir hacia otras que, si bien no imaginábamos que pudieran llegar a ser parte de nuestro mundo, sí recomponen nuestro destino.

Y cuando nos damos cuenta de ella, lo más valiente que podemos hacer es dejar ir, soltar o simplemente fluir con lo que nos está ocurriendo.

Dar un paso al costado no es una misión fácil. De hecho, nos puede resultar más ‘descomplicado’ dejar pasar el tiempo que tener la fortaleza necesaria para vernos ‘cara a cara’ y asumir nuestra realidad.

Ojo: Si en verdad queremos encontrarnos a nosotros mismos, con nuestros sueños e ideales, es imprescindible aprender a dejar ir todo aquello que ya no nos suma. Aunque sea doloroso e incluso no lo queramos admitir, soltar es la forma más sana de seguir adelante.

Pensemos que el trayecto habitual que tenemos hoy no es el único viable, siempre existen más posibilidades. Por eso es bueno hacer una pausa corta para ver si lo que queremos con nuestra vida está acorde con lo que estamos haciendo. A veces necesitamos ese periodo de transición entre nuestra situación actual y el escenario que queremos alcanzar.

Ojo: puede ser que llevemos bastante tiempo haciendo o dejando de hacer algo por temor al cambio o por no querer asumir la realidad.

LA PREGUNTA DEL DÍA

La rutina suele quebrarse por su propio peso

Las inquietudes asaltan con frecuencia a nuestro estado de ánimo. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. ¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al siguiente correo: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá. Veamos el caso de hoy:

Testimonio: “Ando en una pensadera para intentar explicar el por qué no logro lo que tanto anhelo. Vivo atormentado y muy triste, pues la vida ha sido demasiado injusta conmigo y no me permite despejar el camino de mis proyectos. A veces intento forzar las cosas, pero siempre me salen al revés. Es como si el mundo se empeñara en no dejarme lograr lo que sueño. En su caso, cómo procede cuando la vida le resulta ilógica. Gracias por atender mi caso”.

Respuesta: Así no lo queramos asumir, no todo resulta ‘justo’ o ‘lógico’. ¡Relájese! Todos pasamos por malas rachas y momentos difíciles que no logramos comprender.

Entiendo que se sienta mal, pero nada saca con atormentarse por lo que pudo ser y no fue; no intente darle respuesta a todo.

Aferrarse a querer entender exactamente lo que sucedió lo está desgastando y deprimiendo. No malgaste su energía en esa “pensadera”, tal y como lo menciona en su carta. No se agobie por lo que no sabe, deje ir lo que no suma, supere esa fase y siga adelante.

En mi caso he aprendido que hay cosas que quedan fuera de mi alcance y no por eso ‘me echo a morir’. Tampoco intento forzar nada ya que las cosas pasan en el tiempo de Dios, no en el mío.

Mi consejo es que se abra a otras circunstancias; de esa forma la vida misma se encargará de llevarlo por nuevas y mejores rutas. Le reitero que no puede intentar cambiar ‘a juro’ los acontecimientos: es mejor contemplar nuevas posibilidades y proyectos.

Pídale a a Dios sabiduría y serenidad y, al mismo tiempo, enfóquese en cosas propositivas. Lo que ha de ser será. ¡Un abrazo y buena vibra!

BREVES REFLEXIONES

La rutina suele quebrarse por su propio peso

* El pensamiento positivo es clave para el manejo del estrés. Pero ser positivo no es fingir que ‘todo está bien’, sino ver el bien en todo. Es decir, no ignore las situaciones menos agradables de la vida; mejor enfrente lo complicado de una manera más propositiva. ¡Crea que le irá bien y le garantizo que todo le saldrá mejor!

* En la vida siempre debe mirar en cinco direcciones: 1. Al frente, para ver hacia dónde va; 2. Atrás, para saber su origen; 3. A los lados, para detectar quién lo acompaña en los momentos difíciles: 4. Abajo, para no pisar a nadie; y 5. Arriba, para recordar que alguien lo ve y que siempre lo cuida.

* Cerrar ciclos es dejar aquello que, aún siendo bueno en su momento, ya le impide dar el siguiente paso. ¡Cierre lo que deba cerrar! No se quede atrapado en momentos pasados que conformaron etapas a las que ya no pertenece. Merece seguir avanzando y, por ende, tiene derecho a crecer.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Image
Euclides Kilô Ardila

Periodista de Vanguardia desde 1989. Egresado de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y especialista en Gerencia de La Comunicación Organizacional de la Universidad Pontificia Bolivariana. Miembro del equipo de Área Metropolitana y encargado de la página Espiritualidad. Ganador del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar.

@kiloardila

eardila@vanguardia.com

Lea también
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad