jueves 25 de marzo de 2010 - 10:00 AM

Mensajes para recomponer el ánimo

La página de hoy tiene una sana misión: quiere ser un bálsamo, escrito en letras de molde, para recomponer nuestro estado de ánimo. Hemos decidido recopilar algunos apuntes que nos reconcilian con el alma.

La idea es contar pequeñas historias, que bien podrían retratar nuestra situación actual. Son testimonios que nos invitan a no desesperarnos ante las situaciones adversas que la vida nos traiga.

Dicen por ahí que, Dios sabe cómo nos sentimos en realidad. Además, ante Él no podemos mentir.

Aunque, a decir verdad, todos nosotros sabemos de manera clara qué es lo que nos tiene aburridos en la actualidad. ¿O no?

El propósito de Dios para con nosotros es perfecto, así no veamos claras las cosas. Él nos muestra muchas cosas que sólo comprenderemos estando en el lugar donde actualmente hoy estamos y en la condición en la que vivimos.

Sí, sabemos que es más fácil hablar de una cosa que sentirla. De todas formas, siempre estamos ocultos bajo nuestras palabras y, al final, ellas son las que nos estancarán o nos permitirán avanzar.

Si analizáramos cada una de las frases que pronunciamos, entenderíamos que muchas veces con lo que afirmamos le damos la espalda al éxito.

Porque cuando abrimos la boca para pronunciar algo, sin quererlo, nos juzgamos a nosotros mismos. Y es que una sola palabra, enunciada en el momento preciso, nos puede devolver la vida o nos la puede destruir.

Leamos mensajes reconfortantes que, más allá de sus interpretaciones, nos enriquecen el alma.


PUEDE SER nuestro CASO

Un hombre fue a la ‘Clínica del Señor’ a hacerse una revisión rutinaria y constató que estaba enfermo.

Cuando Jesús le tomó la presión, notó que estaba bajo de ternura. Al medirle la temperatura, el termómetro registró 45º de ansiedad.

Luego le hizo un electrocardiograma y el diagnóstico fue claro: necesitaba varios ‘bypass de amor’, ya que sus arterias estaban bloqueadas de soledad y no abastecían a su corazón vacío.

Pasó a la sección de ortopedia, pues no podía caminar al lado de nadie y tampoco podía dar un abrazo fraternal. ¿La razón? se había fracturado al tropezar con la envidia.

También se le encontró miopía, ya que no podía ver más allá de las cosas negativas de su prójimo.

Cuando el hombre se quejó de sordera, Jesús le diagnosticó que había dejado de escuchar su voz cada día.

Es por esto que hoy Dios le ha dado una consulta gratuita y gracias a su gran misericordia, el paciente prometió que al salir de esta clínica tomaría solamente los medicamentos naturales que le recetó el Doctor Celestial.

¿En qué consiste la medicina?

Al levantarse, el hombre debe beber un vaso de agradecimiento.

Al llegar al trabajo tendrá que tomar una cucharada de paz; y a cada hora le corresponderá ingerir un comprimido de paciencia y una copa de humildad.

Al llegar a casa, en la noche, deberá aplicarse una dosis de amor.

Por último, antes de acostarse tendrá que tomar dos cápsulas de conciencia tranquila.


¡SONRÍALE…

… A los niños, porque hay que brindarle un homenaje a su tierna inocencia.

… A una persona débil, porque debemos darle ánimo de levantarse.

… A un enfermo, porque podemos ser un alivio en medio de su dolor.

… A alguien triste, porque la contagiamos con nuestra alegría.

… A un ser amargado, porque le podemos endulzar el alma.

… A un egoísta, porque podemos enseñarle a dar.

… A todas las personas, porque una sonrisa no cuesta nada y, sin embargo, lo puede todo.


‘SE VENDE ESTA CASA’

Alguien quería vender su casa y no lo lograba. Por eso, contrató a un publicista y le dijo que le ayudara a colocar un aviso sugestivo para cristalizar por fin el negocio.

Con lápiz y papel, el talentoso publicista redactó lo siguiente:

'Se vende una hermosa propiedad, donde trinan las aves al amanecer en las extensas arboledas. Está rodeada por las cristalinas aguas de un lindo riachuelo. La casa, bañada por el sol naciente, ofrece la sombra tranquila de las tardes en el balcón'.

Algunos meses después, el publicista se encontró con el dueño del predio y le preguntó si ya había vendido la casa.

- '¡No! hace tiempo desistí de ese negocio', le respondió hombre.

- ¿Y por qué?, le replicó el publicista.

'Después que leí su aviso me dí cuenta de la maravilla que tenía!

Moraleja: a veces no nos percatamos de las cosas buenas que tenemos a nuestro alrededor y vamos tras falsos tesoros. Debemos valorar lo que tenemos y hemos recibido gratuitamente de Dios.

Entre estos regalos están: la vida, los hijos, la salud, el amor, los amigos de verdad, los besos que nacen del alma, los tiernos bostezos de un niño, la sonrisa de un bebé, la paz, en fin…


SE PUEDE LLORAR

Cuando alguien siente ganas de llorar, es porque tiene un pedazo de su corazón quebrado. Si eso siente, no le dé pena llorar;  cualquier lágrima es una gota y, a la vez, una voz sublime del alma.

El llanto, de por sí, no es sólo esa agüita que se esparce en las mejillas a consecuencia de una acción física o de una emoción. Él es un refugio, un desahogo, un encuentro con uno mismo para dejar salir toda la amargura que se lleva por dentro.

Este texto no es una ‘oda a la tristeza’. ¡Todo lo contrario! Es una invitación a recomponer el ánimo y a entender el verdadero significado de saber expresar nuestros sentimientos.

No lo estamos invitando a que haga lo que siempre practica el cocodrilo, que gime oculto entre las altas hierbas de la orilla del lago en donde habita, sólo para atraer a las personas que pasan y devorarlas.

Llore cuando sienta que necesita hacerlo, porque le puede aliviar cualquier pena y hará que se le desenrede ese nudo en la garganta. ¡Bueno! recuerde que no se trata de abandonarse a la pena en un mar de lágrimas, porque hasta las mismas aguas del océano tienen su nivel.


EL ARTE DE EXTRAÑAR

Hay momentos en los que se extraña mucho a una persona. Tanto que uno quisiera hacerla salir de sus sueños para abrazarla fuertemente. Sin embargo, a veces debemos dejar ir a la gente que algún día estuvo con nosotros.

Cuando una puerta se cierra, siempre hay otra que se abre. No sigamos mirando el portón cerrado, sin darle importancia a la puerta que se acaba de abrir.

El más hermoso futuro siempre dependerá de la necesidad de olvidar el pasado. Nunca se podrá avanzar en la vida hasta tanto se hayan superado los errores del ayer y todo lo que lastima su corazón.

 

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad