jueves 09 de septiembre de 2021 - 12:00 AM

No permita que la desesperación se apodere de usted

Es natural que se angustie cuando viva situaciones y experiencias adversas. No obstante, usted no puede desmoronarse ni permitir que la desesperación haga mella en su estado de ánimo. Aprenda las lecciones que corresponda para que su vida siga teniendo sentido y pueda fluir con un espíritu renovador.
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Pese a que usted es una persona estable, emocionalmente hablando, es probable que no haya sido capaz de eliminar por completo esos momentos de ‘bajón anímico’ que suelen surgir cuando las circunstancias son complicadas.

Tras los duros meses que ha pasado con esto de la pandemia, tal vez haya atravesado por instancias adversas que, en cierta medida, han logrado que su mente esté llena de miedos.

Puede estar sumido hoy en una mala situación ya sea porque está sin un empleo, porque padece alguna enfermedad o, de pronto, porque vive alguna crisis económica o sentimental. Y si bien tiene derecho a sentirse mal, no puede dejarse debilitar.

No se le está permitido quedarse estancado en ese sentimiento de desdén; le corresponde volver a sonreír y superar la adversidad.

De cómo reaccione ante eso que le sucede, dependerá lo que venga. No puede echarse a morir, ni mucho menos debe permitir que la angustia maneje su vida.

Recuerde que siempre puede hacer algo, por mínimo que parezca, para que su realidad sea diferente.

Si se lo propone, puede desarrollar estrategias para que los malos ratos que está afrontando lo afecten lo menos posible.

Eso sí, no busque respuestas afuera. Es dentro de usted mismo, justo en ese espacio interno, valioso y trascendental que existe en su corazón, en donde está la chispa de su vida. Allí se encuentran todas las respuestas que necesita.

Si pasa por alguna situación desestabilizadora, procure inyectarse una dosis de confianza y sea resiliente.

Es cierto que la vida le trae de manera cotidiana hechos inesperados, unos más complicados que otros. Sin embargo, busque las soluciones apropiadas, las cuales se convertirán en escalones para su crecimiento.

Ojo: nada cambia si usted no actúa, tiene que pasar de los buenos deseos a la ejecución. Es decir, tiene que erradicar sus pensamientos negativos y suplirlos por ideas propositivas.

Deje de repetir frases derrotistas o pesimistas, las cuales solamente le ayudarán a que se sienta más infeliz.

Con este texto lo estoy instando a tener fe en sus capacidades. Porque si no cultiva esta semilla de la confianza, estará destinado a vivir aburrido.

Haga como esa luz que no ilumina más allá de los soplos del infortunio. Aprenda y saque lo mejor de cada circunstancia que se le presente en el día a día.

Si el aguacero de la angustia llena el horizonte de sus pensamientos, sencillamente verá nubes grises por doquier. En cambio, si la calma viene a sentarse en medio de su pecho, verá cómo la tranquilidad se mece al vaivén de sus grandes anhelos.

Mejor dicho: si su cabeza es una ‘guarida’ oscura en donde se esconden pensamientos de odio, de rencor o de envidia, cuando camine por la vida solo verá pasar por ella estos feos sentimientos.

Las vicisitudes ponen a prueba su capacidad para levantarse. Y si asume cada problema con decoro y dignidad, podrá superar cualquier barrera.

Al despertar cada mañana, ofrézcale su primer pensamiento a Dios; dele gracias por el nuevo día y por el regalo de la vida.

Pese a que amanezca lloviendo, prográmese un día sereno. Propóngase vivir esas 24 horas en paz yen armonía con las personas que están a su alrededor. ¡Dios lo bendiga!

¡CUÉNTENOS SU CASO!

No permita que la desesperación se apodere de usted

Las angustias asaltan con relativa frecuencia a nuestro estado de ánimo y nos despiertan muchas inquietudes. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos la posibilidad de razonar y aplicar sanas estrategias para curar el alma. ¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíe su testimonio a Euclides Kilô Ardila al correo: eardila@vanguardia.com En esta columna, él mismo le responderá. Veamos el caso de hoy:

Testimonio: “En la actualidad soy todo lo que de adolescente criticaba: me veo como un tipo aburrido, que vive con desaliento y que va por la vida sin rumbo fijo. No he sido capaz de enfrentarme a mí mismo para asumir mis errores. Tengo muchos problemas y ellos me tienen sin emoción ni ganas de hacer nada. Siempre cuestionaba a los que se quedaban con los brazos cruzados y, en estos momentos, soy una pálida fotografía de eso que tanto recriminé. No sé el por qué de tanta apatía”.

Respuesta: No puede quedarse con los brazos cruzados, sobre todo si hoy es una ‘foto’ de lo que años atrás prometió no ser, tal y como lo menciona en su misiva.

No puede ser una persona gris, sin ilusiones o que se deja arrastrar por la corriente. ¡Reaccione! Ese aburrimiento que experimenta viene de adentro y por eso necesita hacer un trabajo interior para escudriñar el por qué de tanto desaliento.

Usted dice que está aburrido por las adversidades por las que pasa. No obstante, deberá descubrir el origen real de su desánimos; es decir, debe saber qué se esconde detrás de ese estado. Se lo menciono porque, en muchos casos, el aburrimiento enmascara otros problemas, tales como: la depresión y la ansiedad.

Ojo: si no le gusta la situación en la que se encuentra, tiene que hacer algo concreto para cambiarla. La emoción y la actitud que requiere para salir de esa ‘modorra’ no dependen de una persona, un lugar, una experiencia ni una cosa; dependen únicamente de usted.

Con el simple hecho de cambiar la perspectiva que tiene de los ‘problemas’ y asumir una mirada más esperanzadora, puede recuperar la emoción en su vida.

Las ganas de vivir se gestionan mejor desde el momento que puede definir y asumir lo que le pasa. Pienso que esto que vive hoy es una oportunidad para analizar cuál es la mejor estrategia para emprender su camino hacia un nuevo horizonte.

Está a tiempo de sacudirse y para ello debe dejar de temer a los cambios, aprender de los errores y saber trazar planes para evitar que ese aburrimiento siga anidándose.

BREVES REFLEXIONES

No permita que la desesperación se apodere de usted

* Está comprobado que los abrazos ayudan a la producción de serotonina y dopamina, responsables de la sensación de bienestar y tranquilidad.

* Lo que hace por usted mismo desaparecerá cuando no esté; pero lo que haga por los demás permanecerá como su legado.

* Solo se necesitan 21 días para que el cerebro cree un nuevo hábito. Así las cosas, tómese ese tiempo para diseñar y crear algo que anhele.

* La maldad vuelve al remitente; la envidia, a quien la siente; las mentiras, a quien las dice; y el amor, a quien lo ha dado. ¡La rueda gira para todos!

* Los desafíos que enfrentamos en la vida son lecciones que sirven para el crecimiento de nuestra alma. Entienda que los problemas son pruebas.

* Mírese al espejo y abra la mente. Se lo digo porque a veces hay que cambiar las perspectivas de las cosas y visualizar otras facetas.

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Euclides Kilô Ardila

Periodista de Vanguardia desde 1989. Egresado de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y especialista en Gerencia de La Comunicación Organizacional de la Universidad Pontificia Bolivariana. Miembro del equipo de Área Metropolitana y encargado de la página Espiritualidad. Ganador del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar.

@kiloardila

eardila@vanguardia.com

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