jueves 23 de mayo de 2019 - 12:00 AM

No permita que su entusiasmo quede encarcelado

Muchos dejan que el desánimo los devore y construyen una cárcel con sus propias manos. Lo peor es que cuando reaccionan les resulta demasiado difícil escapar del tedio abrumador de su prisión.

¡Hay personas a las que todo les parece mal! Y más grave aún, sienten que de nada vale esforzarse por sus sueños. La verdad es que la postura que tienen con sus vidas no es la mejor.

Ellas, a pesar de que ven cosas que les molestan a sus alrededores, aseguran de una forma terca que no son capaces de recomponer el camino.

Se acuestan agotados y frustrados, entre otras cosas, porque saben que al día siguiente les volverá a ocurrir lo mismo: ‘rutina y más rutina’.

Tal vez no son conscientes de la rebeldía que alimentan en su espíritu y por eso viven con estrés. ¡Lástima! Poco a poco se irán desgastando y, con el tiempo, la infelicidad se les tatuará en sus pieles y en sus mentes.

A muchos les ocurre eso en las oficinas de trabajo, en las relaciones y en sus propios hogares.

¿Sabe qué es lo que más me sorprende? Que están dejando que se les escape la vida.

Quienes viven así deberían preguntarse si eso es lo que quieren para sus mundos.

Si usted se siente identificado con esta crítica, le recomiendo no permitir que ese cuadro oscuro siga enmarcando su interior. Si deja que la amargura aumente, el miedo y la incertidumbre devorarán su alma.

Y si no toma cartas en el asunto, en medio de ese tedio existencial, podría comenzar a tomar malas decisiones y arruinaría aún más su cotidianidad y su existencia.

¿Cuál es su proyecto de vida? ¿Qué es lo que realmente lo hace feliz? ¿Qué necesitaría para salir de ese anquilosamiento en el que anda?

En las respuestas que les dé a esos cuestionamientos está todo lo que necesita saber.

Yo sé que le parece agotador intentar cambiar su actitud; sin embargo le pregunto: ¿Para quién ha sido fácil modificar un patrón de toda la vida y empezar a ver las cosas de forma diferente?

¡Todo nos cuesta!

No tiene porqué vivir con muy poco, pero tampoco necesita demasiado para ser feliz; simplemente requiere de lo justo.

¡Controle su estrés!

Le recomiendo aceptar una filosofía inquebrantable que reza así: “Si bien hay cosas que se nos escapan de las manos, también podemos hacer todo lo posible para ver el entorno con una actitud más esperanzadora”.

De nada sirve desgastarse y sufrir por no tener el control sobre situaciones que no están en nuestras manos. Yo pasé por lo mismo y el día que lo entendí la vida me cambió.

Tampoco pelee con los demás para hacer valer su punto de vista. Ni usted ni yo podemos cambiar a las personas, ni mucho menos hay que esperar a que sean como nosotros queremos que sean, porque así nunca hallaremos paz.

De qué le sirve a usted vivir triste, decepcionado o enojado. Controle su vida y no se desgaste con bobadas.

Aprenda a no dejarse afectar por lo que otros hagan. Es mejor ser propositivo y poner las situaciones en contra a favor.

Le recomiendo que enfoque su energía hacia actividades o cosas que lo hagan sentirse bien y pleno.

Por ejemplo, en el trabajo profundice en otras áreas que no haya querido aprender. Salga de su zona de confort y diviértase en el proceso, se sorprenderá de lo que conocerá y de los resultados que obtendrá.

Empiece a relacionarse con otros, así no le caigan bien. Lo mismo aplíquelo a su vida social, familiar y sentimental; verá cómo va soltando esa forma de ver y pensar ante las cosas nuevas que le ponga la vida en el camino.

Si aprende a disfrutar su cotidianidad -a pesar de que todo no salga como usted quiere- se dará la oportunidad de encontrar nuevas facetas que no conocía; también empezará a ver a sus cercanos y a los amigos de una forma completamente diferente.

Aunque sé que es complejo de entender lo que hoy le digo, estoy seguro de que poco a poco irá descubriendo el camino correcto.

Nunca es tarde para ser la persona que quiere ser. Solo debe tomar la decisión de actuar.

EL CASO DE HOY

Las inquietudes asaltan con frecuencia a nuestro estado de ánimo. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. ¿Cuáles son esos temores que lo asfixian en la actualidad? Hábleme de ellos para reflexionar al respecto. Envíeme su testimonio al siguiente correo: eardila@vanguardia.com Veamos el caso de hoy:

Testimonio: “Tengo ansiedad, no duermo y a veces ni soy capaz de pasar bocado. El asunto es grave porque, si bien estoy enamorado de mi mujer, ella me exaspera con su forma irritante de ser. También se ha vuelto demasiado religiosa, casi que fanática. Ahora pretende que yo vaya a la iglesia que visita, a pesar de que a mí no me interesan los cultos de pastores avivatos. Soy un hombre 43 años, de los cuales he vivido 22 con ella: 20 de casado y dos de novio. No la quiero perder, pero con todo este ritmo acelerado por la religión que lleva, no sé qué hacer. Ayúdeme con uno de sus consejos”.

Respuesta: Me parece muy grave lo que está viviendo, y siento de alguna forma -por sus palabras- que quiere al mismo tiempo minimizarlo, así suene algo descabellado. Desafortunadamente hemos crecido en una sociedad donde nos han hecho creer que el amor se trata de ‘sufrir’ y de soportar cualquier clase de cosas pase lo que pase, cuando lo que realmente debemos hacer es luchar junto a nuestra pareja ante la adversidad (enfermedad, trabajo, economía, hijos) pero nunca entre nosotros mismos.

Con esto le quiero decir que unas cosas son los problemas que juntos deban enfrentar ante el mundo; y otras muy diferentes son las creencias religiosas que profesen. Si bien en toda relación hay discrepancias -algo inevitable- estas son entendibles cuando se trata de cosas pasajeras o malos entendidos; pero cuando hablamos de choques emocionales fuertes donde hay un patrón permanente de agresión, fastidio, irritabilidad, angustia, dolor y ansiedad, más una constante de mala energía entre los dos, es porque algo está fallando y no es normal ni sano para ninguno.

La clave de cualquier relación exitosa radica en la comunicación, y con esto me refiero a la capacidad de entablar diálogos constantes con su pareja acerca de sus ideales, sus sueños, sus inseguridades, las cosas que le molestan y, sobre todo, lo que no está dispuesto a vivir en ella.

Creo que el error de ambos ha sido dejar pasar las cosas para evitar “problemas”, cuando eso lo único que hace es crecer una ‘bola de nieve’ de problemas aún más grandes que se les saldrán de las manos.

Entable conversaciones con ella sobre todas las cosas que lo agobian de su relación, así como también de las positivas; pídale a ella lo mismo y lleguen a un acuerdo. Si no da resultados positivos deben buscar ayuda profesional si quieren tener una relación sana a largo plazo. Nada justifica que vivan en una relación tóxica cuando perfectamente podrían ser felices, ya sea juntos o con otras personas.

Lo importante es que entienda que en sus manos está decidir si quiere vivir así o no, y que su única responsabilidad no es cambiar a su pareja sino llegar a un acuerdo con ella. Espero que pueda solucionarlo y que la vida le sonría de ahí en adelante.

REFLEXIONES SUELTAS

¡Ánimo, alma fuerte!

Si quiere dejar todo tirado, le sugiero una gota de calma. Recuerde que lo que más cuesta alcanzar trae más felicidad.

¡A propósito de regalos!

Más allá de la plata, debemos comprender que las mejores cosas de la vida son las que se regalan con el corazón.

A la hora de viajar

Los viajes más difíciles y exigentes no son los que lo llevan a un lugar específico, sino los que lo conducen a usted mismo.

Lo que Él le da

A veces Dios no le dará lo que usted tanto anhela; no porque no lo merezca, sino porque usted merece más que eso.

Ponga una mejor cara

Su estado de ánimo no puede depender de una noticia, de una nube o de una persona, porque entonces ya no sería suyo.

Gran ilusión

Nunca es tarde para iniciar si la ilusión es buena. Todo aquello que se hace con amor es sano, incluso más allá de los años.

Publicado por

Etiquetas

Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad