martes 27 de agosto de 2019 - 12:00 AM

¡Piense en positivo!

Deje de percibir peligros y consecuencias desastrosas ante las situaciones y hechos que se le presenten en su cotidianidad. No busque excusas, enfrente la vida con esperanza.

Una cosa es estar triste por asuntos como la crisis económica o las decepciones y otra, muy distinta, es vivir con una ‘cara de tote’ y amargado.

Lo menciono porque en nuestro entorno, con relativa frecuencia, nos encontramos con sujetos que tienen una particular habilidad para ver todo lo peor de su existencia en un tono demasiado negro.

Sí, estoy hablando de los pesimistas. ¿Conoce a alguno de ellos? De manera desafortunada los hay por montones.

Para ellos nada se puede, todo es complicado y enredado. Estas personas, en lugar de preocuparse por planear la forma de disfrutar mejor el presente, prefieren ver la vida en negativo.

Esta fea costumbre de ver siempre el lado amargo de las cosas contagia a otros por su aburrida forma de ser y de pensar. En muchas empresas uno encuentra gente así.

Para mí no hay nada más harto que hablar con un pesimista, pues la odiosa palabra ‘no’ aparece en su charla como cien veces: “No es posible hacer eso o aquello”, “No se le ocurra contar conmigo”, “No sé qué hacer”, en fin...

Alguien así es criticón, vive inconforme y se convierte en el ‘rey de la quejadera’.

¿Cómo no salir contagiado con tanto negativismo?

Aquí entre nos, yo evito hablar con individuos así por dos razones: Porque no me aportan nada bueno y porque me desgasto con sus conversaciones.

La verdad, no es agradable estar con una persona que nunca ve nada positivo ante los hechos de la vida misma.

Cuando los individuos son pesimistas en general no tienen la capacidad de disfrutar, de sentirse queridos o de poseer alta autoestima.

Me parece inaudito que además de tener que sortear nuestras propias situaciones tengamos que lidiar con otros que multiplican la desesperanza, el odio y el derrotismo.

Ojo: el pesimismo es un estilo de pensamiento muy peligroso. Eso de asumir la adversidad como algo permanente y propagarla por doquier afecta la autoestima y conduce a peores frustraciones.

Además ser negativo afecta la salud y baja las defensas. Estas emociones nos restan vida.

Los médicos sostienen que los pensamientos negativos están asociados con el debilitamiento del sistema inmunológico del cuerpo humano.

Por eso, si se acostumbra a ser un quejoso estará más expuesto a las enfermedades.

¡Es mejor ser optimista!

Enfrente la adversidad de una manera diferente y entienda que si algo desafortunado le pasa será transitorio y mañana será una jornada reparadora.

Esta es una invitación a estar siempre dispuesto a buscar alternativas y a ponerle una cara amable al día a día, con la fe y la certeza de que lo mejor está por venir.

Cambiar esa predisposición de ver el mundo gris y ponerse las gafas de colores es un asunto de sana actitud.

Está comprobado que el optimismo es vitamínico. Muchos pacientes que se enfrentan a sus diagnósticos con la mayor dignidad y gallardía posible se recuperan y mejoran totalmente, pese a los pronósticos médicos que existan en contra.

Los pensamientos positivos pueden alargar la vida; de hecho, el absoluto deseo de vivir explica el vínculo entre mente positiva y longevidad.

Pasar más tiempo con personas optimistas, intentar por todos los medios estar alegre y sonreír con más frecuencia pueden ser los primeros pasos para reentrenar la mente y ayudarle a pensar en positivo.

¡Hágame caso! Ser asertivo hace que sea más fácil responder a las expectativas de una sociedad que necesita más creatividad, resiliencia y esperanza.

Asumir una actitud pesimista es muy perjudicial para la salud mental y física de cualquier ser humano. Los efectos de esa forma de pensar hacen que las personas pierdan buenas oportunidades y no disfruten de los momentos gratos de la vida, simplemente porque no aprenden a percibirlos.

EL CASO DE HOY

Las inquietudes asaltan a nuestro estado de ánimo. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. ¿Cuáles son esos temores que lo asfixian en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Envíeme su testimonio al siguiente correo: eardila@vanguardia.com En esta columna, yo mismo le responderé. Veamos el caso de hoy:

¡Piense en positivo!

Testimonio: “Tengo una gran oportunidad que le daría un buen giro a mi vida. La propuesta es generosa y me conviene, pero no quiero alejarme de mi entorno actual, a pesar de que las cosas junto a este ambiente no marchan como quiero; incluso he sido víctima de un par de injusticias y humillaciones. Todo esto me tiene aturdido. ¿Qué hago?”

Respuesta: Cuando algo no marcha como quisiéramos es importante aplicar todas las energías y nuestra inteligencia para tratar de reestructurar la vida de la mejor manera posible. En su caso, las decisiones que tienen que ver con el desarrollo y el futuro de su vida deben ser tomadas con el corazón atemperado por la luz de la razón.

Busque en su interioridad los elementos que le sirvan para tomar el camino correcto. Le conviene ser consciente de la realidad a su alrededor y aclarar cuáles de las cosas actuales que le suceden son importantes para su felicidad y para su crecimiento futuro.

Leo que se han registrado ‘humillaciones e injusticias’ en su vida. ¿Qué quiere decir con eso? Me sorprende que pueda permitir que lo ofendan y, aún así, pretenda seguir inmerso en ese ambiente.

Tome la decisión de enfrentar y erradicar de su vida todas aquellas cosas, circunstancias o personas que le hacen daño.

¡Tiene derecho a progresar! Si sabe que esa oportunidad que se le presenta le conviene, por qué dudar en tomarla. Sobre todo sabiendo que su entorno actual es algo turbio.

Debería aprovechar al máximo esa opción que se le está presentando para redireccionar su vida. Algunas oportunidades solo se presentan una vez en la vida y si no las sabe aprovechar en el momento, puede que no vuelvan jamás.

¿Sabe algo? Las cosas valiosas e importantes tienen un precio y debemos estar dispuestos a pagarlo para recibir su beneficio.

Tenga presente que tiene toda la fuerza espiritual y las capacidades intelectivas para triunfar.

Olvídese de sus frustraciones anteriores y no permita que éstas provoquen más demoras en la toma de decisiones que son de su responsabilidad.

Si quiere que su mundo circundante se transforme, cambie de actitud. ¡Valórese más!

Debe reencontrarse con su propia naturaleza para poder dirigir su avance en la vía del desarrollo evolutivo, afectivo, mental y espiritual.

Piense de manera profunda en usted mismo para que pueda encontrar la fortaleza de su alma y las reservas espirituales que le permitan crecer.

FRASES SUELTAS

Sugerencia

El que inicia su jornada en oración termina su día en bendición.

Valore lo que tiene

Solo quien trabaja por lo que desea sabe cuánto le cuesta lo que tiene.

Reflexión

Uno hace mucho por las personas que quiere. Pero a veces se nos olvida que nosotros también merecemos que nos quieran y valoren.

La acción es hoy

Cambie su vida hoy, no espere para mañana. Actué ahora y decida ser feliz.

Grandes momentos

Puede que mi vida no sea perfecta, pero tiene momentos maravillosos.

Consejos

Que todo ese amor que lleva dentro resuelva aquello que sus pensamientos no pueden. Quiérase mucho, perdónese, agradezca por la vida y mire todo su entorno con bondad.

Así es

Disciplina es escoger entre el antojo y lo que más desea.

Orgullo

Algunas veces es duro abrir la mano, pero es necesario. Deje el orgullo y déjese dar una manita de quien lo quiera salvar.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad