sábado 02 de diciembre de 2023 - 5:34 PM

Tema espiritual del día: ¡Eso de echarle la culpa a otro!

Si asumimos nuestros errores, aprenderemos de ellos. Eso nos permitirá crecer como personas y también nos ayudará a comprender a los demás cuando comentan fallos y a perdonarlos si nos han afectado de algún modo.
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La expresión ‘echar balones fuera’ es empleada para definir a esas personas que jamás asumen sus responsabilidades o sus yerros.

Hablo de esos hombres y mujeres que responden de manera poco clara y que cambian de tema para eludir una situación comprometedora o no asumen que han faltado en algo.

Esas personas tienen la fea costumbre de incriminar siempre a otros de sus equivocaciones. De esta forma, no asumen las consecuencias de sus actos y, peor aún, se van lanza en ristre contra los demás.

La verdad es que resulta muy ‘cómodo’ culpar a los demás, buscando excusas y evitando asumir la cuota que nos corresponde pagar por nuestras propias faltas.

Ni usted ni yo jamás debemos buscar culpables ni echar ‘balones por fuera’; es mejor reconocer cuando por alguna razón fallamos. ¿Quién dijo que tenemos que ser infalibles?

Lo más aconsejable es detectar las cosas buenas de las personas para reforzarlas; y las negativas, para ayudárselas a corregir o para que no caigamos nosotros en ellas.

Aunque esto que hoy escribo nos puede exigir un gran esfuerzo de nuestra parte, vale la pena que lo hagamos, porque nos ayudará a evolucionar, a resolver los problemas que se nos presenten y a sobrellevar las diferencias que tengamos con las personas que nos rodean.

Meditemos de manera profunda sobre lo que nos corresponda vivir y, en la medida de lo posible, procuremos encontrar el justo punto medio.

Es obvio que, en algunos casos, con seguridad la culpa la tendrán otros y no nosotros. ¡Cuando eso ocurra, es cuestión de entender eso y ya!

Y si nos vemos obligados a señalarle un error a otra persona, debemos indicárselo de forma que pueda aprender, de manera especial, que sepa reconocer el fallo y entender qué hacer para mejorar.

Tampoco nos atormentemos por los errores que cometan otros ni los juzguemos; mucho menos justifiquemos nuestro poco accionar con esas faltas ajenas.

Reitero que eso de echarles siempre la culpa a los demás impide que veamos nuestros errores con claridad y hace que perdamos las riendas de nuestra propia vida.

La verdadera fortaleza radica en aceptar las consecuencias de nuestras acciones. Al hacerlo, nos liberamos del peso de la culpa y nos abrimos a la posibilidad de crecimiento y de cambio.

Asumir la responsabilidad de nuestros errores nos permite aprender de ellos, mejorar como personas y avanzar en nuestro camino espiritual.

BREVES REFLEXIONES

Tema espiritual del día: ¡Eso de echarle la culpa a otro!

Puede que un gesto de amor y de bondad no altere el curso de la historia; pero sí puede cambiar el rumbo de una vida. Lo invito a ser amable todos los días, entre otras cosas, porque las personas se enfrentan a todo tipo de dificultades, barreras emocionales e incluso a la falta de afecto.

Tema espiritual del día: ¡Eso de echarle la culpa a otro!

Estamos rodeados de tantos problemas y preocupaciones que, con frecuencia, nos cuesta mantener nuestra mente y nuestro corazón orientados en las cosas que son realmente importantes. Si bien no todos los días se puede agrandar la llama del entusiasmo; lo importante es no dejar que se apague.

Tema espiritual del día: ¡Eso de echarle la culpa a otro!

Un sabio dijo que para ser fuerte no es necesario levantar mucho peso; basta con levantar su peso cada vez que se caiga. Ser fuerte no significa que no pueda tropezar; la verdadera fortaleza radica en ser resiliente. Así que debe hacer lo que recomienda el viejo proverbio: “Si se cae siete veces, levántese ocho”.

EL CASO DE HOY

Tema espiritual del día: ¡Eso de echarle la culpa a otro!

Testimonio: “Estoy cansado de tantas decepciones y tristezas acumuladas en tan poco tiempo en mi vida. Me la paso desilusionado y el entorno en el que estoy me está dejando sin energías. Lo peor es que siento que mi futuro no va a mejorar. ¿Qué puedo hacer? Deme un consejo. Gracias”.

Tema espiritual del día: ¡Eso de echarle la culpa a otro!

Respuesta: Entre las líneas de su carta percibo un alto grado de desesperanza y obviamente eso lo está menguando.

¿Cómo es eso que siente que su futuro no va a mejorar?

Al leerlo, no me extraña que haya renunciado a hacer algo. Ojo: nada logra con decir las cosas no tienen salida.

Así piense que su situación no tiene ni la más mínima esperanza, ha de saber que tiene toda la vida por delante para renacer.

El solo de hecho de poder ver otro amanecer es una razón poderosa para levantarse y salir a devorarse el mundo. Le urge salir de ese bache, a menos que quiera vivir aislado y deprimido.

Sí o sí le corresponde cambiar esa forma de pensar y es preciso abrir las puertas que le permitan salir, tomar aire y revertir eso ‘malo’ que le está ocurriendo.

Sáquese esas espinas que hoy le hacen respirar a través de la amargura y que lo han hecho vulnerable y le están pasando una gran cuenta de cobro.

Lo más importante, en estos momentos, es que diseñe alternativas, que se abra a nuevas posibilidades y que le apueste a un nuevo aire en su cotidianidad.

Poner en marcha un plan puede ayudarlo a superar ese sentimiento de desesperanza.

Recuerde que, si se lo propone, logrará salir adelante. Pídale a Dios que le dé claridad y que le permita recuperar la chispa de su vida. ¡Le envío una buena vibra!

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Periodista de Vanguardia desde 1989. Egresado de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y especialista en Gerencia de La Comunicación Organizacional de la Universidad Pontificia Bolivariana. Miembro del equipo de Área Metropolitana y encargado de la página Espiritualidad. Ganador del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar.

@kiloardila

eardila@vanguardia.com

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