La santandereana, a quien veremos desde el próximo lunes 3 de septiembre en la serie ‘Corazones blindados’ de RCN, encarnará en dicha producción a una Subteniente de la Policía Nacional, reto que le dejó además de varias lesiones físicas, una gran satisfacción personal y profesional. Vanguardia Liberal conversó con la actriz sobre este nuevo proyecto.

Publicado por: ANGÉLICA MORENO - REDACCIÓN FARÁNDULA
Los acercamientos que había tenido Juliana Galvis al tema de lo policiaco (antes de aceptar este papel), a grandes rasgos, se resumían a su fascinación por la serie norteamericana C.S.I. (un grupo de forenses que investigan crímenes) y a las noticias, buenas y malas, que miraba en los medios de comunicación sobre la Policía.
Sólo hasta cuando tuvo en frente la responsabilidad y el desafío de interpretar a la Subteniente, Silvia Pardo, en ‘Corazones blindados’, la santandereana se percató de lo que se vive realmente en el interior de una institución como la Policía. Una realidad que al tenerla y hasta ‘sufrirla’ de cerca le dejó, además de cicatrices, el gozo de haber asumido un papel que exigía mucho de su fuerza física y, por supuesto, la admiración por las mujeres y hombres que se enlistan en este organismo.
Preguntas y respuestas
-¿Cómo fue el entrenamiento para este personaje?
Empecé a entrenar muy fuerte con la Policía un mes antes de grabar y también iba al gimnasio para desarrollar un poco más de fuerza.
Con la Policía fue intenso todo. Tuvimos patrullaje, aprendimos a disparar, hicimos allanamientos, en fin, de todo.
¿Hubo compasión con ustedes porque eran actores?
No cero, el entrenamiento era como si ingresáramos de verdad a la Institución.
¿Cómo es Silvia, su personaje?
Es una mujer correcta, llena de valores, que realmente está enamorada de la Institución y de su trabajo, porque cree que Colombia algún día podrá conseguir la paz. Ella tiene su novio desde hace muchos años, es un mayor de la Policía. Su familia cree que es la persona correcta para que sea su esposo, sin embargo, ella se va a encontrar con una situación difícil y se enamora de otro compañero de la escuela. Hay un momento de la vida en que tiene que decidir entre la razón y el corazón. Decide irse por el corazón, que al fin de cuentas es el corazón blindado.
¿Cuáles fueron las exigencias de este personaje?
La fortaleza física, más que la emocional, para representar el personaje de una policía. Era un reto porque debía exorcizar a María Ignacia Valencia (‘La Pola’) para darle vida a un personaje con mucha fuerza.
¿Qué admira de los policías?
A veces oímos hablar más cosas malas que buenas de todas las profesiones. Yo no creía en la Policía hasta que me puse en sus pantalones. Ver que son personas que diariamente viven, luchan y regalan hasta su tiempo por desconocidos y se ponen en peligro por desconocidos, me dejó asombrada.
¿Se lesionó en grabaciones?
Tengo un recuerdo muy feo de una caída. Iba con una silla de ruedas vacía, se cerró, y yo salí ‘volando’. La silla igual. No pasó a mayores, pero quedé muy golpeada y con unas cicatrices en las piernas.
También cuando estaba disparando, como eran balas de salva, si no tenía súper bien agarrada la pistola, se me metían esquirlas.
Yo tuve durante meses las manos llenas de esquirlas y negras. También sufrí un esguince de primer grado en un tobillo (tengo uno más gordo que el otro), Además, chocamos un carro, Nos pasó de todo (risas).
¿Qué destaca del elenco de la serie?
Que no hay estrellas. Todos trabajamos por igual, con disciplina, entregados en cuerpo y alma. Eso facilitó más las cosas. Todo valió la pena, hasta los golpes, porque esta serie fue hecha con mucha verraquera como decimos los santandereanos.













