Farándula
Viernes 22 de abril de 2016 - 12:01 AM

Una superestrella que marcó la época en los años ochenta

Prince se convirtió en una superestrella en 1982 tras el lanzamiento del álbum 1999, con el que se presentó al mundo como un artista iconoclasta, inclasificable y dotado de un estilo propio que se manifestaba tanto en su música como en su atuendo.

Una superestrella que marcó la época en los años ochenta (Foto: Archivo/VANGUARDIA LIBERAL)
Una superestrella que marcó la época en los años ochenta (Foto: Archivo/VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: EFE

Un talento desaforado, una ambición superlativa, símbolo del exceso y también de la excelencia, la muerte de Prince a los 57 años supone el fin de un genio incontenible y una figura indispensable de la música negra y el pop.

Obras maestras como los discos “Purple Rain” o “Sign o’ The Times” marcaron la cúspide de un artista cuyo trabajo, por profundidad y éxito comercial, brilló especialmente en los años 80, época en la que sólo Michael Jackson podía, tal vez, hacerle sombra dentro de la música negra.

A lo largo de sus más de 30 álbumes, Prince dio forma a un cóctel musical innovador y verdaderamente excitante, en el que cabían estilos como el rock, el funk, el soul, el pop, el rhythm and blues y la psicodelia.

Heredero de los renovadores de la música negra en los años 70 como Curtis Mayfield, Marvin Gaye o Stevie Wonder, Prince redefinió y llevó el género a un nuevo escalafón también a través de sus letras obsesivas sobre el sexo, la religión y el amor.

Nacido en Mineápolis el 7 de junio de 1958, Prince Rogers Nelson creció en un ambiente musical dado que su padre era pianista de jazz.

Debutó en 1978 con “For You”, al que seguirían discos como “Prince”, “Dirty Mind”, “Controversy” y “1999”, con los que progresivamente fue ganando popularidad.

Pero todo lo anterior quedó eclipsado por “Purple Rain” (1984), banda sonora de la película homónima que supuso un fenomenal éxito y por la que ganó un Óscar. Firmado junto a su banda The Revolution, “Purple Rain” le convirtió en una superestrella ecléctica e inconfundible gracias a canciones como “Purple Rain”, “Let’s Go Crazy” o “When Doves Cry”

De nuevo sacudió los cimientos de la música negra con “Sign o’ The Times” (1987), un impresionante doble álbum de estilo barroco y enrevesado que le garantizó un lugar entre los grandes artistas del siglo XX.

Prince cerró su década dorada con la banda sonora de “Batman” (1989).

Prince se encontraba preparando sus memorias, que iban a llevar el título de “The Beautiful Ones”.

Publicado por: EFE

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