martes 20 de abril de 2010 - 10:00 AM

Suiza, un país que lo tiene todo

Suiza con sus montañas, sus lagos, sus ciudades antiguas, sus jardines, sus restaurantes, la nieve, las estaciones, la organización, la riqueza, el orden, la variedad de gentes, la diversidad de idiomas y especialmente el respeto por la cultura y por su pasado, es un destino turístico único donde puedes conocer un reflejo de la vida europea y gozar de inolvidables momentos recorriendo el país de extremo a extremo, como tal vez no lo puedes hacer en otros países de grandes extensiones.

Antes de iniciar esta gran aventura debes tener en cuenta algunos datos importantes para no ver frustrado este viaje antes de iniciarlo.

Suiza no pertenece a la Comunidad Europea, por lo tanto debes sacar visa especial para este país, ya que solo la Visa Schengen no sirve. Esto lo debes hacer por lo menos con dos meses de anticipación (Embajada Suiza, Bogotá). Debes estar muy temprano para lograr un ficho de trámite que entregan cada día.

También es importante poder estudiar las ciudades que quieres conocer, ya que por ser un país tan pequeño en su extensión puedes darte el lujo de ubicarte en una ciudad como Zurich y cada día desplazarte a conocer otras ciudades como: Berna, Lucerna, Ginebra, Basilea y Losanna, entre otras. Privilegio que puedes realizar viajando en trenes espectaculares, con horarios exactos. Con muy pocas horas de viaje puedes conocer la diversidad de sus ciudades, sus actividades y su vida en general.

Para estos viajes en tren puedes comprar un Euro-Pass que necesariamente debes pagarlo en Colombia, ya que en Europa los precios son muy altos. Estos están diseñados para que los latinos puedan visitar varios países de acuerdo al número de días o de viaje que vas a realizar. Esta información la debes pedir a la agencia de viajes antes de planificar tu salida, para poder hacer un presupuesto y no tener sorpresas desagradables (estos tiquetes incluyen viajes en barco y otros privilegios).

En cada ciudad se puede comprar un tiquete de bus por horas o por días y se puede desplazar y conocer muchos sitios sin necesidad de un guía permanente.

Pero como el mundo cada día está más al alcance de tus manos, hay empresas aéreas como Easyjet donde puedes conseguir tiquetes a unos precios que tu piensas que son una broma, con 50 dólares haces maravillas, pero debes conectarte a Internet y reservar con anticipación porque estos programas son la locura de los turistas y los cupos se venden a la velocidad de un helado en la puerta de una escuela.

Así que no te quedes dormido diciendo que es imposible pagar un viaje a este país considerado uno de los más bellos del mundo, pero también uno de los más costosos. Todo hoy está a nuestro alcance, aún los hoteles; no aspires a llegar a un hotel de 5 estrellas donde una noche vale más que 500 dólares, pero si puedes llegar a un Hotel tipo Ibis de 3 estrellas con excelente ubicación; generalmente están todos muy cerca a las estaciones de tren. Son lindos, modernos, limpios y con tarifas de menos de 100 dólares (por habitación) la noche, incluido un desayuno.

Pero esto no te quita la oportunidad de comer en un restaurante de un hotel de cadena ‘Palace Hotel’, donde te atienden como un rey y te cobran la misma tarifa de cualquier restaurante.

Pero eso si, no se te ocurra pedir una botella de vino para que no tengas la mala experiencia de una comitiva de un presidente vecino que pidió en uno de estos exclusivos lugares un vino con un nombre francés, el más antiguo, y cuando les llego la cuenta de 40.000 dólares los hombres explicaron que ellos no querían comprar el hotel, sin embargo tuvieron de todos modos que pagar la cuenta.


Lugares de ensueño

Dejando a un lado los consejos, se puede hablar de la parte turística, y de las cosas importantes que debes conocer y visitar.

Cada ciudad de Suiza tiene su encanto, sobre todo en el verano donde se mezclan miles de espectáculos y actividades callejeras que puedes apreciar desde una terraza de un restaurante, gozando el buen tiempo, que como en Europa es tan escaso, lo aprovechan al máximo los tres meses de verano junio, julio y agosto.

Esta es la mejor época para viajar ya que puedes apreciar la belleza de los jardines, los miles de bares y restaurantes al borde de los lagos o en las calles principales de la ciudades como: Basilea, Lucerna y Berna, donde los centros de las ciudades son peatonales para que la gente pueda disfrutar y caminar libremente, sin autos ni buses que contaminen el paisaje.

Pero también Suiza en invierno es fascinante y es exactamente igual a las postales que vemos de pequeños pueblos cubiertos de nieve, con sus callecitas peatonales con sus espectaculares estaciones de esquí, donde el paisaje es paradisiaco y el ambiente embrujador.

Comer una fondue o un raclette acompañado de un buen vino en una cabaña de invierno, es el mejor recuerdo de un viaje turístico por el país que recibe a la elite de Europa en las vacaciones de invierno. Tal vez, puedes ver a un Roger Moore o a un tenista famoso comiendo al lado de tu mesa como un buen vecino, ya que en este país de grandes riquezas la sencillez es parte de su cultura.

 

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