Los momentos más peligrosos suelen ser los de despecho. Usted está frágil y cualquier tentación que ronde a su alrededor puede atraerle, hasta el punto de caer.
Publicado por: REDACCION GALERIA
Cuando las relaciones no atraviesan por el mejor momento, cuando el ego está herido o cuando hay una sed de venganza, este tipo de tentaciones pueden llegar con tanta fuerza y dejarla con la frase: 'qué hice'.
Por eso es tan importante que usted tenga claro qué personas pueden ser parte de sus tentaciones, para que les ponga freno de inmediato.
Pregúntese si más de una vez usted le ha respondido a su pareja: 'es solo mi amigo, sé que no tiene intenciones de nada más' y en el fondo sabe que no es cierto.
La química que pueda darse con otras personas no es ningún pecado. Suele suceder porque somos seres humanos, pero sí está en usted tener claro eso para retirarse en el momento oportuno y no jugar con candela.
No caiga en tentaciones.
¿Puedo sentir química con otros?
Sí. Como seres humanos estamos expuestos a sentir agrado por otras personas ajenas a la pareja. Sin embargo, esa química sin límites se convierte en tentaciones.
Para la psicóloga Paola Marcela Rodríguez, 'en pareja no estamos preparados para decir siento química por otra persona, porque los celos imperan. Pero lo que sí se puede hacer es dejarle claro a la pareja que se es honesta con ella, que se mantiene firme en la relación y que no se generará la más mínima señal de desconfianza'.
Para eso, la comunicación es la base. De presentarse celos por parte de la pareja con algún amigo o amiga cercana, se necesita dejar claridad en materia de fidelidad.
relaciones a punto de quebrar
Si su relación está tan frágil como un cristal, debe tener más cuidado para no caer en tentación. De hacerlo pueden pasar dos cosas, terminar de una vez por todas con su pareja o reconocer que es hora de salvar la relación.Son importantes las señales de alerta para saber si se sigue con el compromiso o no.
preguntas y respuestas
Laura Marcela Torres Moreno
Psicóloga
¿Cuáles son las personas más vulnerables a las tentaciones?
Las personas que atraviesan por conflictos emocionales en pareja, así como las personas que tienden a ser curiosas, aquellas que quieren indagar sin proyectarse ni medir consecuencias.
¿Qué debe tener claro una persona que atraviesa por conflictos en pareja, para que no acuda a las tentaciones como primera alternativa? Es importante que esa persona haga un alto en el camino, ya sea para cerrar capítulos o definir su situación con el otro. Acudir a las tentaciones solo hace que la persona termine en una gran bola de nieve y no sepa cómo salir. Por eso es bueno decir la verdad, encarar la realidad y definir si la relación se acaba o si hay el compromiso de los dos para mejorar la relación.
¿Qué herramientas se deben tener en cuenta para alejar las tentaciones?
La principal herramienta es tener claro qué se quiere con la relación, para dónde se va, cómo se proyectan los dos. Es importante saber hasta dónde quiero llegar con el otro. Cuando tengo claro lo anterior no le doy cabida a pensamientos de infidelidad porque se es sincero no solo con el otro, sino consigo mismo. Es necesario hacer uso de la voluntad, ese dominio propio, saber poner límites y no sobrepasarlos, tener claro qué pasa si caigo en esa tentación.
Paola Marcela
Rodríguez
Psicóloga
¿Qué consecuencias acarrea no solo para la relación sino para sí mismo caer en tentaciones?
Aparte de la infidelidad, se cae en el deterioro de la relación, en el enfriamiento, la comunicación se hace mucho más distante. La confianza se ve afectada, posiblemente el respeto hasta desencadenarse en la ruptura de la relación.
¿Qué decirle a las personas que no son capaces de ponerle límites a sus tentaciones?
Es importante que ellos tengan clara la importancia de ser honestos consigo mismos. Esto no solo les evita dolores de cabeza sino que les devuelve la tranquilidad. Cuando una persona cae en una tentación, tarde o temprano se verá expuesta pues todo se descubrirá. Ahí es cuando la pareja se aleja y la persona que falló tiende a reconocerla, a darle su valor, a culparse, dándole paso a sentimientos como el resentimiento.













