Existen diversas clases de amigos. Los amigos de infancia que te encuentras después de diez años y con los que recuerdas las anécdotas de esa época. Están también los amigos de universidad, que por lo general se convierten en tus compañeros de estudio y tus amigos de parranda. Con ellos puedes construir lazos fuertes que te lleven a mantener una verdadera amistad después del día de graduación, si

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN / pbernal@vanguardia.com
Están también tus primos o tus hermanos, que pueden convertirse en tus mejores amigos. Después de que te casas, tu madre también puede ser esa mejor amiga con la que compartes tus alegrías y tristezas.
En el corazón de cada persona siempre habrá compañeros de estudio, de trabajo, buenos amigos y mejores amigos.
Si miras en tu red social, lo más probable es que superes los cien contactos. Pero si tuvieras que detenerte a analizar cuántos de ellos están en los momentos más tensos de tu vida, los podrías contar con una sola mano. Para algunos más afortunados, con las dos manos.
Precisamente ese tipo de amigos que quedan en tu grupo de elegidos, se convierten en personas incondicionales, sin importar que estén a la vuelta de la esquina o atravesando el mundo.
Con ellos fortaleces lazos y creas bases tan sólidas, que por más distancia y tiempo que lleves desconectado de sus vidas, siempre estarán ahí para hacerte la vida más fácil.
Pero existen otras amistades que se construyen sobre pisos débiles, que fácilmente pueden caer en la hipocresía, la deslealtad, el chisme y tarde o temprano activar los detonantes para que se acabe una relación de años. Conozca cuáles pueden ser esos detonantes y cuáles las fortalezas que necesita una amistad para que supere cualquier obstáculo.
preguntas y respuestas
Freddy Hernando Cristancho R.
Psicólogo social
¿Actualmente, qué podemos decir de la forma como se está asumiendo la amistad?
La definición de amistad tiene diferentes connotaciones o significados. Por un lado están los amigos incondicionales y por otro lado los amigos condicionales.
Cuando se crea un vínculo de amistad incondicional se logran bases para generar afecto, respeto y empatía entre pares.
Sin embargo, los esquemas sociales en que estamos inmersos los seres humanos nos muestran que el sentido de amistad incondicional lo hemos estado diluyendo y hemos convertido el valor de la amistad leal, sincera y afectiva en una suma de intereses particulares.
Es por esta razón que no estamos construyendo verdaderos vínculos afectivos en algún tipo de relación.
Generalmente construimos vínculos amparados en algún interés y cuando esos intereses cambian, se modifican o desaparecen, los llamados vínculos afectivos se diluyen.
¿Cuáles son las bases sólidas para consolidar una verdadera amistad en el tiempo?
Cuando una amistad es verdadera las bases sobre las que está hecha son la sinceridad, el conocimiento mutuo, la aceptación y el respeto. Ni siquiera el alejarse de una persona con quien se construyó en algún momento una amistad verdadera es motivo para que la amistad termine.
Una verdadera amistad no posee límites ni espacios definidos, lo que sí posee es la seguridad de contar con alguien que nos acepta y nos da su cariño de forma incondicional.
No en vano hemos escuchado o hemos dicho frases como "un verdadero amigo está en las buenas y en las malas", "la verdadera amistad no tiene condiciones".
¿Por qué personas que aparentemente fueron amigos de años pueden terminar con la amistad por el piso? ¿No son verdaderos amigos?
Debemos comprender a qué le llamamos amistad y qué es tener amigos.
Aquella persona que por alguna razón nos saluda, nos cuenta sus cosas, cruza uno que otro saludo, nos invita a pasar tiempo con ellos, comparte el medio laboral, el medio educativo, o cualquier medio social por mucho tiempo, nos lleva a pensar si existe una amistad de por medio.
Pero si nos detenemos y de pronto nos damos cuenta que hacemos parte de una necesidad o brindamos un espacio para que sucedan las cosas, no estamos construyendo verdaderos amigos, mucho menos si no desligamos el interés y los demás no desligan el interés que se puede cruzar entre miembros de una comunidad.
En otras palabras algunas formas de amistad están apalancadas en intereses particulares, es decir, qué tanto necesito de alguien para poder sentirme bien.
Desafortunadamente si no se construyen elementos distintos a esos intereses se podrá llegar a un estado donde nos encontramos solos y pensando que tenemos muchas cosas pero nunca construimos verdaderos vínculos afectivos.
La pregunta es ¿tengo verdaderos amigos o solo soy el medio para lograr algo? Algunas personas cuando descubren esto se dan cuenta lo solos que están.
Es bueno preguntarse
1. Haga una lista de las personas que usted quiere.
2. Realice un inventario de las personas que usted considera que realmente lo quieren.
3. Desligue de ellos la condición económica, el grado de favores posibles que puedan hacerle.
4. Evalúe cuántos de la lista siguen ahí por lo que representan para usted como persona con sus pensamientos y palabras.
Respuesta: Es posible que el resultado sea aterrador y que esas personas que usted consideraba sus mejores amigos ya no estén en la lista después de realizar los filtros. Es importante que ante el resultado usted aterrice y se dé cuenta que no puede vivir en un mundo de apariencias donde la constante sea la adulación y la hipocresía. Acabe con esas cortinas que usted pone ante sus ojos.
Deslealtad y traición
Existen casos en los que se cree tener una amiga o un amigo en quien confiar. Pero una de las partes siente el temor de dejar que su mejor amiga hable con su esposo o su novio. Le da miedo que pueda traicionarla. También teme que su pareja se quede con su amiga.
¿Qué puede estar sucediendo en ese caso?
Según explicó la psicóloga Laura Marcela Torres, "por un lado está la amiga que es insegura de sí misma, de lo que tiene y de lo que es, lo cual le genera miedo de permitir que su pareja y su amiga hablen. Otras veces la razón sí puede ser coqueteo de alguna de las partes que se hace evidente".
En el caso de que ese coqueteo no sea producto de su imaginación, sino que cada vez confirme que su amiga o su pareja se galantean de forma insinuante, el caso ya es diferente.
La experta explicó que "en ese caso estamos hablando de deslealtad porque sencillamente una verdadera amiga no es capaz de involucrarse en una relación de esa forma. Además será evidente ver que la relación de pareja no está fuerte y tiene problemas".
Se respira hipocresía
Si usted tiene un amigo, pero con el que siente que debe ir con paso suave porque no le genera confianz, es bueno entrar a analizar varios puntos.
¿A ese amigo no le cuenta todo porque teme que use cierta información en su contra?
¿Hay algo que le genera una mala espina?
¿La percepción que tiene de esa persona es que es mejor tenerla de amiga que de enemiga?
Si la respuesta fue positiva, lo más probable es que usted ya esté respirando hipocresía en esa amistad.
El psicólogo Freddy Cristancho indicó que "es difícil saber cuántas personas alrededor realmente ofrecen una verdadera amistad fuera de condiciones materiales o de cualquier índole, pero sólo cada quien es capaz de darse cuenta quienes son verdaderamente los mejores amigos".
¿Amigas y rivales?
En una verdadera amistad no existe la competencia, no se están midiendo logros unos con otros para saber quién es mejor en el campo profesional, familiar, en el amor.
La psicóloga Laura Torres explicó que "en una verdadera amistad no puede existir envidia por los éxitos del otro, pues la amistad trae implícito ese compañerismo, esa alegría por la superación del otro, por el bienestar del otro".
Por lo anterior, la profesional explica que no se puede confundir una verdadera amistad con una persona con la que sencillamente se ha logrado un grado de compatibilidad en determinados aspectos o empatía en la comunicación.














