Algunas personas saben a quién hacerles pataleta, a quién armarles el drama, a quién convencer con una carita, pero también tienen claro a qué tipo de per-sonas no les convence ninguna frase empalagosa o una carita de "yo no fui". Lo cierto es que cada mico sabe a qué palo trepa.
Publicado por: Paola Bernal
Es el momento de entrar a analizar si usted es una de esas personas buena gente, buena papa. Hasta ahí todo va bien. Pero es bueno que empiece a revisar si usted establece límites.
¿Es usted la mamá buena gente que establece un horario de regreso a casa para su hija, el sábado por la noche, pero nunca le cumple?
¿Es usted el docente chévere que espera una semana después a sus estudiantes para que le entreguen el trabajo final?
¿Es usted el novio noble que prefiere evitar discusiones y a cambio de eso permite que su novia lo mueva con un solo dedo?
¿En su casa lo identifican como el papá ideal, porque al contrario su esposa es la que establece las reglas y tiene las riendas del hogar?
¿Usted es ese compañero de trabajo que no sabe decir 'no' y aunque no le ve problema a colaborar terminan sobrecargándolo de actividades laborales?
Si las anteriores respuestas fueron positivas, lo más probable es que todas las personas a su alrededor le estén perdiendo el respeto y poco le cumplan.
Las psicólogas consultadas explican que como seres humanos vivimos leyendo los mensajes que nos envían las personas a nuestro alrededor, con sus actitudes, respuestas y comportamientos. Por eso es muy cierto el refrán que dicta: "Todo mico sabe a qué palo trepa".
Voz de experta
Carolina Ibarra
Psicóloga
¿Cómo lograr ese punto de equilibrio para que siendo personas flexibles y cordiales no terminemos perdiendo autoridad ante los demás?
Tanto los hijos, como los estudiantes, los mismos compañeros de trabajo, viven midiendo al otro. Detectan qué tipo de personas son capaces de asumir una broma y cuáles les responden de inmediato y los frenan. Por eso muchas veces tienen claro quiénes son esos chivos expiatorios.
Para lograr el equilibrio es necesario primero crear un ambiente con criterios claros, donde se hable el mismo idioma. Un ejemplo claro se da con los docentes; por lo general se da con el docente que exige puntualidad y con el que da un compás de tiempo más amplio. Por lo general al segundo, sus estudiantes siempre le llegan tarde.
Lo importante es establecer reglas, para que la otra persona sepa qué espero de ella y ella sepa qué espera de mí.
Como seres humanos siempre estamos mirando reacciones, leyendo el lenguaje no verbal de las otras personas, sabemos quién se irrita con facilidad y quién no. Lo cierto es que existen edades, circunstancias, ciclos de vida, para respetar al otro y responder a esa flexibilidad.
¿En el caso que nos demos cuenta que alguien no nos está tomando en serio, cómo abordar el tema?
Lo más importante es identificar las señales a tiempo, decir las cosas en el momento adecuado, en el contexto preciso.
Lo importante es no dejar pasar ese tipo de situaciones, si la persona se siente vulnerada
Lo cierto es que debemos expresar la incomodidad en un ambiente neutral, no frente a toda la familia en caso tal de que se dé en el hogar, o frente a todos los estudiantes, en caso de que se dé en la universidad.
Errores que no debe cometer
1. Recuerde que una cosa es ser noble, especial, dado a las personas, pero otra cosa es que usted no sea capaz de decir no.
2. Importante que usted no se aproveche de los demás, si tiene a su alrededor personas flexibles.
3. No olvide que existen límites sanos y por eso es importante establecer reglas claras con los demás.
4. Tenga en cuenta que la nobleza es un valor, pero existen situaciones que exigen ponerse los pantalones en el puesto.
5. Como hijo, como estudiante, como compañero de trabajo o como pareja no se exceda en la confianza que otros le han brindado. Sea responsable y respete la libertad que le ofrecen los demás.
Voz de experta
Maritza Rodríguez
Psicóloga
¿Es verdad el refrán que dice que todo mico sabe a qué palo trepa?
Es cierto y depende mucho de lo que somos nosotros, de nuestra personalidad, de nuestra forma de pensar. Como seres humanos debemos marcar límites. Como seres humanos podemos predecir cómo reaccionará una persona si conocemos sus comportamientos y forma de reaccionar ante los otros.
¿De qué forma es bueno entrar a marcar límites para que no terminemos sin autoridad o respeto ante los demás?
Es clave ser asertivos y tener claro que mis derechos valen mientras no lastimo a otro. Desde ese punto de vista no puedo entrar a invadir el espacio de otras personas.
Existen personas que por su forma de ser son flexibles ante los demás. Pero siempre es bueno establecer reglas o acuerdos para que no terminemos siendo las personas que asumimos los problemas de los demás o terminar siendo la persona que asume múltiples favores, que se sobrecarga por satisfacer a otros.
En casa: Todo mico sabe a qué palo trepa
Sólo basta entrar a analizar en su casa quien es el más permisivo de sus padres. Recuerde a quién le pedía permiso para salir y con quién de los dos negociaba la hora de llegada.
Piense a cuál de los dos le cumplía con los horarios de regreso y a cuáles no.
Usted sabía a qué palo trepaba, por eso respondía a las órdenes de acuerdo al grado de autoridad de cada uno de ellos.
Según explicó la psicóloga Maritza Rodríguez, "las pautas de crianza deben ser establecidas en pareja y respetadas por ambos. Aunque una de las dos partes sea más flexible, existen reglas por cumplir. El problema se da cuando una persona exige y la otra irrespeta la regla ante su hijo. Esto lleva a que el niño o joven se dé cuenta y sepa a qué palo trepa con cada padre, y es ahí cuando uno de los dos pierde autoridad".
Estudiantes: Cada quien sabe a qué palo trepa
En la universidad también es normal ver al estudiante que marcha al ritmo del docente que cierra la puerta a la hora en punto, contrario al docente calmado, fresco, que muchas veces extiende los plazos de los informes.
Frente al tema, la psicóloga Maritza Rodríguez dijo que se debe entrar a evaluar la posición del estudiante.
"El estudiante debe valorar a ese tipo de docentes que es firme en los principios y suave en la forma. De no hacerlo, las consecuencia serán ser identificado como el estudiante perezoso, como la persona conchuda ante los demás".
La experta explicó que es deber del estudiante asumir el rol que le corresponde y responder con un comportamiento responsable y no todo lo contrario.
Noviazgos: Yo sé quién manda en la relación
Una cosa es que su novio o su novia sea la mata de la nobleza, pero otra muy diferente que usted ya haya encontrado el lado débil de esa persona, y con una sola mirada, palabra o pataleta, logre sus objetivos.
Seguramente tuvo una pareja en el pasado que no le permitió este tipo de comportamientos, pero como todo mico sabe en qué palo trepa, lo más probable es que usted se esté aprovechando de la situación.
La psicóloga Maritza Rodríguez explicó que "es bueno recordar que existen personas nobles, sensibles, con empatía, que comprenden al otro, pero esas personas también tienen un límite dentro de las relaciones. Por lo anterior, de actuar así el resultado puede ser salir lastimado, pues tarde o temprano la persona se cansa y aborrece a su pareja".
La experta invitó a las personas a alejarse de ese juego peligroso y al contrario evaluar las fortalezas del otro".














