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Domingo 15 de mayo de 2011 - 12:00 AM

Saliendo con una persona casada

La de esconder, la sombra del otro. Muchas personas tienden a asumir el papel de la segunda o el segundo en la vida de otro que ya está comprometido. Hasta qué punto las consecuencias de enredarse con alguien casado pueden dejarlos muy mal. Conozca la opinión de los expertos.

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Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN

Muchas personas tienen claro que no tendrán en la vida una relación con alguien comprometido, pues el sólo hecho de sentirse como las segundas, las de esconder, las hace sentir mal consigo mismas.
Pero otras personas terminan enredadas en ese tipo de triángulos amorosos, no le ponen freno de entrada a esas relaciones y al final se les hace más difícil salir de ellas; algunas por cuestión de sentimientos, otras por cuestión de intereses.
Lo preocupante del tema es que algunos se acostumbran a esa primera experiencia con alguien casado, y la segunda vez se les hace más fácil mantener el esquema, tanto así que terminan viéndolo como una gran ventaja, pues no pierden su independencia, su libertad, su espacio y tienen a alguien de medio tiempo o para que los divierta los fines de semana.
La pregunta a hacerse es ¿qué tanto daño se están haciendo a ellas mismas? ¿Qué tan poca inteligencia emocional aplican a sus relaciones de pareja? ¿Cuál es su proyecto de vida desde el plano sentimental?
Los expertos opinan respecto a esas relaciones en donde uno de los dos aprende a esconderse.

Estos pueden ser algunos de los motivos que llevan a las personas a verse envueltas en relaciones con personas casadas, no solo una sino dos o más veces, según explicó la psicóloga especialista en temas de pareja, Luz Elena De la Rosa Puello:
1. Búsqueda de protección de la persona con experiencia.
2. Experimentación de goce sin restricciones de lo que se quiere o se necesita.
3. No defiende los intereses de ser tomada en serio.
4. Cuando la persona confunde el principio de igualdad de género frente a los temas de dignidad, de derechos y de oportunidades.
5. Baja autoestima o inmadurez emocional.
6. No sigue directrices o principios sociales.

Jovencitas inexpertas
Muchas profesionales recién egresadas o estudiantes universitarias en periodo de pasantías deben desplazarse a otras ciudades. Sus carreras exigen semestres rurales en hospitales, juzgados, alcaldías y demás instituciones fuera de casa.
Lo cierto es que se van cargadas de expectativas pero algunas se desvían de esos proyectos y terminan envueltas en relaciones con personas casadas.
Frente al tema la terapeuta de familia, Oveida Rosales, expuso que muchas de esas situaciones se presentan por inmadurez, otras veces porque tienen necesidades económicas insatisfechas o porque quieren salir rápido de sus hogares.
La experta explicó que en la mayoría de ocasiones quieren alcanzar todo cuanto antes y no piensan en las consecuencias que acarrea para su vida emocional una relación así de malsana.

Preguntas y respuestas

Luz Elena De la Rosa Puello
Experta en Terapia de Pareja y Trastornos afectivos.
¿Qué pasa con la persona que termina inmiscuida en una relación con alguien casado? ¿A qué se expone, qué cambia en su vida emocional? Los casados en muchos casos frustran las expectativas de la otra persona debido a que el casado infringe el  respeto a su pareja formal, pero en muchas ocasiones no trasciende en las relaciones pasajeras porque al final se ponen su propio límite, mientras que quien termina inmiscuida en una relación puede quedar con el dolor y la carga emocional de no haberse consumado por falta de compromiso.
¿Qué puede dejar como resultado una experiencia de estas en la vida, sobre todo en personas jovencitas que terminan siendo las de esconder, las segundas? Esta situación provoca diferentes emociones muy intensas que pueden durar días  o periodos largos; estas emociones negativas son crisis emocional, tristeza, sensación de abandono, autoculpa, vergüenza por haber fallado ante sus propias expectativas. Se vivencian además las fases del duelo que en algunos casos se convierte en duelo patológico, baja autoestima, resentimiento.  
¿De qué forma una persona que se ha visto expuesta a ser la segunda, la de esconder, a tener ese papel, puede salir de esa situación? Muchas personas incluso dicen enamorarse de esa persona casada. Se puede salir de esa situación generando cambios de expectativas, motivaciones e intereses, empezando a visualizar el futuro redireccionado hacia lo positivo, manteniendo la objetividad y el rescate de su propia valoración, luchando por dejar de tener presente en su vida a la otra persona a través de las apreciaciones negativas implícitas en la relación, anteponiendo la importancia de valorarse a sí misma y propendiendo por su paz interior.

Oveida Rosales
Terapeuta de familia
¿Cuáles pueden ser los factores que lleven a algunas personas a aceptar involucrarse en relaciones con personas casadas?
No hay una sola causa, son muchos factores que inciden.
Por lo general pueden ser necesidades no satisfechas económicamente, puede ser una mala relación con los padres cuando buscan a alguien mayor y casado, también puede ser la falta de madurez en el caso de que sean jóvenes involucrándose en esas relaciones con personas comprometidas.
En el caso de las niñas que se van a los rurales y terminan siendo parte de un triángulo amoroso, el problema se da porque ellas quieren tener todo rápido, satisfacer sus necesidades personales. Piensan satisfacer lo económico pero no se dan cuenta que no se están llenado emocionalmente.
En otros casos puede ser porque muchas quieren salir rápido del hogar y aceptan esa relaciones que no son sanas. Muchas se dejan llevar por esa inmediatez y no miden consecuencias.
¿Qué puede pasar si la pareja actual se entera de que su novia o su novio tuvieron ese tipo de experiencias en el pasado con alguien que ya era casado o comprometido? Precisamente ese fue el pasado de alguien, no el presente, por lo tanto no se pueden llevar esos problemas a la relación actual. De lo que se trata es de llegar a acuerdos con la pareja, de hablar sobre la fidelidad del uno hacia al otro, sobre la lealtad, para que se venzan esos temores. Sólo así las relaciones progresan.
Hablar con la persona es lo más sano, no dar nada por hecho.
La idea de ese tipo de experiencias es que quien las haya vivido aprenda de ellas, madure con ellas, evolucione, pues eso le enseñará a ser mejor persona.
Es verlo como un aprendizaje y no repetir esos fallos.
En el caso de que no sean capaces lo mejor es que busquen ayuda de un experto que les permita direccionar sus vidas. Nosotros no les decimos qué es lo perfecto pero sí lo que funciona.
¿Qué consecuencias pueden presentarse en una persona que se involucró con alguien casado, respecto a su vida emocional?
Lo más probable es que termine generalizando, diciendo que todos los hombres son iguales, cuando no es así. Muchas incluso se vuelven prevenidas frente a los otros. Por eso la idea es aprender de lo que las hizo sufrir y no volver a cometer esos errores.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN

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