Es normal. Se dice que las personas requieren una primera semana suave cuando se retoma el trabajo y a la semana siguiente sí se puede alcanzar un mejor ritmo. Se dice también que el efecto de bienestar tras las vacaciones puede durar dos semanas. Pero es importante que recargue sus baterías y comience con pie derecho, diciéndole adiós a esa pesadez y pereza mental.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN
Cuando empieza la cuenta regresiva para volver al trabajo más de uno puede sentir física pereza. Y no solo física, sino mental, pues el hecho de haber permanecido tanto tiempo disfrutando de la familia, las festividades y algún destino del país, retomar rutinas como las madrugadas, los trancones, las dos horas de almuerzo exactas, que se convierten en una hora, mientras se desplaza a su casa, y más situaciones, le generan un total desánimo.
Lo anterior puede despertar el Síndrome Post-vacaciones, por eso es importante que tenga en cuenta las recomendaciones de los expertos y evite síntomas perjudiciales para su salud y su rendimiento laboral.
Muchas personas retomarán sus trabajos hoy, y es necesario que antes de salir de casa y mientras desayuna, tenga en cuenta las recomendaciones para que su actitud hoy sea cien por ciento proactiva y no de “locha”.
Preguntas y respuestas
Leonel Vidal
Motivador personal y conferencista
¿Qué se puede decir del síndrome post vacaciones?
El tal síndrome patológicamente no existe, no es que alguna persona vaya al médico a solicitar una incapacidad porque tiene síndrome post vacaciones, pero para algunas personas los días previos al regreso al trabajo evidencian ansiedad, angustia, nerviosismo y se van a extremos como fiebre, malestar, vómito.
¿Cuál es la mejor forma de retomar las actividades laborales? Lo anterior respecto a la pereza mental que algunos llaman, o falta de iniciativa para retomar el mismo trabajo.
Muchos pecan porque extienden sus vacaciones justo el día anterior a entrar a sus organizaciones. Queramos o no, de las vacaciones traemos acumulado un cansancio que es distinto al cansancio laboral, pero agota.
Usualmente hay otras personas que no han salido a vacaciones, por la razón que sea, porque no les gusta salir en esas temporadas, porque no tuvieron los recursos, pero aún no saliendo a vacaciones, han modificado sus horarios y esto hace que trasnochen más, vean televisión hasta tarde, se reúnan con los amigos y estén cambiando el horario que ellos manejan.
Para ellos es importante familiarizarse con el horario laboral, acostarse más temprano que días antes, para que el primer día de retorno no nos dé tan duro.
Si no se hacen esos días de acoplamiento, los primeros días van a entrar con sueño, cansancio, y no se habituarán fácilmente.
¿Qué decir de la primera semana de trabajo, cuando los empleados aún no han retomado el ritmo que tenían antes de las vacaciones?
Físicamente ya regresaron a laborar pero sus cerebros siguen en vacaciones y necesitan planificar. Una recomendación es que el primer día, en la medida de lo posible, se converse con los demás lo que hicieron; “yo estuve”, “yo me fui”, “regresé”, “estuve en la finca”. Al salir rápido de ese tema el cerebro se programará para la planificación organizacional.
¿Qué decir de las personas que siguen en un trabajo que no les representa ningún tipo de interés o que no los motiva?
Para estas personas la situación no está asociada con las vacaciones, ni con el síndrome post vacaciones sino que es una relación directa con qué tan satisfactorio es el trabajo para mí, qué representa para mí esto que estoy desarrollando.
Si lo hago porque me toca, porque no tuve más opciones generará estrés, ansiedad, angustia, independiente de la época del año.
Para la gente que tiene que intentar trabajar en algo que no le apasiona o que no fue lo que soñó la recomendación es que aprenda a amar aquello en lo que trabaja, que aprenda a descubrir a quién beneficia con ese trabajo, por qué ese trabajo es importante para ella, para su familia, para el futuro de sus hijos, qué tanto garantiza su futuro, incluso lo que significa para el país mover la economía.
Henry Giovanny Rondón
Psicólogo clínico
¿Cuál es la mejor forma de retomar las actividades laborales? Lo anterior respecto a la pereza mental que algunos llaman, o falta de iniciativa para retomar el mismo trabajo.
La pereza o la “falta de energía laboral” hacen parte de la adecuación que la persona debe tener después de las vacaciones, así que es completamente normal que se experimente pereza en el reingreso al trabajo.
De tal manera que la mejor forma de retomar labores es hacerlo como si no se hubiese estado en vacaciones, pues esto hace que la mente no genere una alta afectación que incida en las representaciones que la persona tiene acerca de su trabajo y todo lo relacionado con este.
¿En qué momento podríamos estar hablando de Síndrome Post Vacaciones?
Cuando se afecta la calidad y el rendimiento laboral del trabajador se empezaría a hablar del síndrome Post vacaciones, aunque deberían tenerse en cuenta otros factores para descubrir que el reingreso laboral solo es una coyuntura y que mas allá de esto se pueden encontrar otras situaciones de índole psicológico y organizacional como lo son: mal clima laboral, falta de expectativas individuales con respecto a la labor desempeñada, deficiente filiación laboral con los jefes y compañeros de trabajo, concepción errada del aprendizaje de la tarea desempeñada como posibilidad de ascender, entre otras.
¿Qué decir de las personas que siguen en un trabajo que no les representa ningún tipo de interés o que no los motiva?
Sencillamente cambiar de trabajo, pues esto hace que el trabajador desarrolle mal su tarea y al pretender justificar su descontento crear rumores o divisiones laborales que deterioran su ambiente laboral y desmejoran el rendimiento de la empresa, implicando riesgos en el cumplimiento de objetivos, misiones, visiones y metas de la empresa a la cual pertenece el trabajador insatisfecho.
¿De qué forma los jefes o superiores pueden contribuir a que sus empleados no caigan en el Síndrome Post Vacaciones? Lo importante no es la contribución a reducir este síndrome, sino lo que puede llegar a indicar su presencia en una empresa, pues cuando esto se presenta, puede ser parte de una crisis mucho más compleja que toca el bienestar empresarial y el individual.
La ambientación o crear espacios de condicionamiento laboral que sean determinados por el entusiasmo y la dignidad laboral son aconsejables, por ejemplo dinámicas organizacionales, charlas de reingreso, seminarios de emprendimiento, conferencias o talleres de proyecto y sentido de vida, rumbaterapias, incluso desde la parte espiritual una oración o algún rito religioso también puede ser provechoso para que el trabajador entre a trabajar con una actitud positiva y deje las vacaciones en el pasado.
Síntomas de depresión post vacaciones
Estas son las reacciones perjudiciales que podrían evidenciarse de una a dos semanas después de volver de las vacaciones. Si sobrepasa este tiempo es bueno consultar un profesional para revisar qué genera este tipo de respuestas negativas.
• Estrés
• Malestar psíquico
• Cansancio excesivo
• Irritación
• Ansiedad
• Depresión
• Baja productividad en el trabajo
• Se debilitan las relaciones sociales
• Problemas circulatorios y respiratorios
Las personas que son más vulnerables a sufrir depresión tras su regreso al trabajo son aquellas que no están contentas con su empleo actual.
Empresarios, a disminuir el síndrome post vacaciones
Es un reto para las empresas recibir el año despertando motivaciones en sus empleados, después de un tiempo de total descanso y relajación.
Por eso la recomendación del experto en temas de coaching Leonel Vidal es brindar charlas dinámicas amenas, donde el empleado se ponga en sintonía con los objetivos de la empresa.
De esta forma las organizaciones no se verán expuestas a un bajo rendimiento laboral.
“No es solo empezar con exigencias como que sus empleados lleguen temprano sino generar actividades de training, conferencias motivacionales cortas, enfocadas en el trabajo en equipo y se vayan conversando los temas laborales”, enfatizó Vidal.
En el caso del jefe directo, la recomendación es el ejemplo. “Si un jefe directo está presente físicamente pero su cerebro sigue en vacaciones, el empleado lo notará y se estará promoviendo la actitud errada. Tampoco puede darse el extremo de que el jefe directo llegue activo pero sus empleados no y los recrimine, pues esto sólo generará un rechazo”, dijo el motivador.
Lo importante, según Vidal, es que haya un compromiso con la gente, se establezcan retos con ellos, se sienten todos y se exponga el panorama para comenzar con resultados positivos y alcanzar una respuesta satisfactoria.
Tips
• Haga cambios en su puesto de trabajo. Mejore el ambiente, organice el escritorio, cambie los artículos de decoración, arroje todos los papeles del año pasado que no sirven o archívelos y despeje el lugar.
• Empiece de manera gradual sus obligaciones laborales. No intente recuperar en una sola jornada todo lo que se ha represado en su puesto de trabajo.
• Tome todo con tranquilidad. No se sature de trabajo, empiece a reactivar sus madrugadas, no corra todos los días hacia el trabajo con el tiempo medido, lo mejor es lograr un equilibrio entre el trabajo, la familia y las relaciones sociales.
• No haga de su trabajo un círculo vicioso.
Adecúe sus horarios de cenas y de siestas, para que estos espacios que había logrado durante las vacaciones no vuelvan a verse sacrificados por el exceso de trabajo.
• En el momento de volver al trabajo siéntese con sus amigos colegas y hable sobre las vacaciones. Finalizado el tema de los famosos días de descanso y festividades, programe su cerebro para pasar la hoja y retomar las actividades laborales. Concéntrese en los nuevos objetivos de su empresa.














