Santiago Cruz no sólo tiene la capacidad de enamorar a las mujeres por sus canciones, lo logra con el simple hecho de llegar a un lugar. Aunque es enfático al decir que nunca le da ese tipo de uso a su música.

Publicado por: LUISA FERNANDA RUIZ
Serio y muy centrado en su trabajo, este ibaguereño asegura que desde antes de nacer ya sentía, escuchaba y vivía la música, por eso desde muy pequeño supo que lo suyo era esto.
Aunque siempre contó con el apoyo de sus padres, por ellos optó ‘estudiar algo serio’, por eso se trasladó a Bogotá para estudiar Finanzas y Relaciones Internacionales en la Universidad.
Todo cambió para Santiago el 3 de diciembre de 1999, cuando Fanny Mickey lo invitó a abrir el concierto de Fito Páez, “esa noche dije esto es lo mío”.
Así fue como el artista incursionó en el medio artístico, y durante nueve años no solamente ha logrado un reconocimiento nacional e internacional, sino que su trabajo le ha dado una nominación al Grammy Latino en 2009.
Nuevamente Santiago regresa con ‘A quien corresponda’, un trabajo musical que será lanzado el próximo 17 de julio. Esta nueva producción llega cargada de emociones, sentimientos y amor, como solamente él sabe hacerlo.
Vanguardia Liberal habló con el artista sobre su vida, su profesión y sus logros.
Preguntas y respuestas
¿De dónde viene su talento musical? Era casi inevitable que me dedicara a la música, vengo de una familia artística, si bien nadie ha sido lo suficientemente cuerdo o lo suficientemente loco- como quieran verlo- para dedicarse de lleno. Mi madre toca guitarra, la escuché cantar desde la barriga, prácticamente. Estuve rodeado de música siempre y tuve muy claro desde niño que era lo que me gustaba hacer.
¿Cómo describe su trayectoria, con sus cuatro trabajos musicales?
Ha sido mi camino, con momentos buenos y malos, como el de cualquiera. Ha sido un camino quiero pensar que consistente, quiero pensar que coherente y quiero pensar que nunca he traicionado mis principios, lo que quiero demostrar y ofrecer como artista. Siempre he tratado de respetar el oficio, de hacer música, de respetarme como artista y respetar a las personas que les gusta lo que hago.
¿Cuál cree que ha sido su éxito?
El éxito es una palabra muy subjetiva y creo que cada persona tiene un parámetro de lo que es el éxito. Para mí el éxito es poder vivir de lo que uno siempre soñó ser y afortunadamente lo hago. Hay un elemento que ha sido primordial, sobre todo a partir de ‘Cruce de caminos’, es la honestidad, en un país donde es un activo tan escaso, en todos los sentidos. Creo que ser honesto en la música es una obligación.
¿Qué significado tuvo ‘Cruce de Caminos’? Es un puente en mi vida. Ese disco es lo que es porque fue una apuesta, como en los momentos críticos, de autodestrucción y auto-reconstrucción salen cosas muy interesantes y en ese marco fue que se creó ‘Cruce de caminos’.
Este trabajo también se grabó en portugués. ¿Cómo fue esa experiencia? Fue una experiencia muy linda, el hecho que Sony Brasil me invitara a grabar un disco ya era un halago. Realmente el disco no ha salido, estamos en proceso de ver qué pasa. Pero la experiencia de grabar canciones propias en portugués parecía nueva otra vez, más en un idioma muy sensual que le da una dimensión distinta a las canciones.
¿Qué expectativas tiene con ‘A quien corresponda’? No soy conformista, pero cuando grabé ‘Cruce de caminos’, Nacho el productor me dijo ‘este disco te va a traer muchas satisfacciones’, -yo dije ‘ya me las trajo’-, para mí el simple hecho de haberlo podido hacer con él y grabar un disco ya era lo máximo, todo lo que pasara de ahí en adelante era un regalo. Fue un disco muy generoso conmigo. Con ‘A quien corresponda’ es exactamente igual, era un triunfo poder lograr el disco que logramos, un disco muy sólido y una estructura muy bonita.
¿Por qué lanza el disco con el sencillo ‘Desde lejos’?
Esa canción no fue decisión mía. Lo que he ido aprendiendo es a dejar a la gente que haga su trabajo. Estoy orgulloso de cada una de las canciones que trae el disco y cualquiera hubiera defendido. Les dije ‘escojan el primer sencillo, yo entrego un disco, no hago sencillos’. La estrategia de cómo mostrarlo se hace en conjunto con la compañía, y decidieron que fuera ‘Desde lejos’, perfecto, creo que fue una decisión acertada y así se ha visto.
¿Le compone al amor o al desamor? Le compongo a los dos. Son dos caras de la misma moneda, al final de cuentas es el lenguaje más universal que tenemos. No importa en qué posición social te mueves, no importa tu tendencia sexual, tu orientación política, tu credo o tu edad, la gente se enamora, se desenamora, a todos engañan, todos engañan, entonces es un terreno ilimitado de creación porque, además, los seres humanos en las relaciones personales manejamos unos tonos de grises, no somos ni blanco ni negros, lo que es muy especial para componer canciones.
¿Utiliza sus canciones para conquistar? No le tengo esa faceta utilitaria a mi música, este es mi oficio y es otra cosa. Obviamente como vivo rodeado de música tengo algunas canciones que marcan mis momentos, pero nunca como una fórmula o estrategia, simplemente las cosas pasan. Hay canciones que son capaces de ponerle un sello a momentos de tu vida, que no importa las veces que las oigas, siempre te llevarán a esos momentos.
¿Cómo fue la experiencia de grabar con Franco de Vita?
Una maravilla. Es un tipo que admiro hace muchos años. Ya había tenido la oportunidad de cantar con él en conciertos que había hecho en Bogotá, entonces cuando me invitaron a la celebración de la carrera de Franco, pues de una, qué hay que hacer. Grabar ‘Cálido y frío’ de una manera distinta y especial, terminó siendo una experiencia muy linda. Lo pude acompañar en varios conciertos de la gira y fue una lección verlo trabaja. Un tipo de un profesionalismo y una entrega por el oficio que es digno de admirar.
¿Por qué ‘A quién corresponda’?
Es el nombre del disco porque fui entendiendo que no importa dónde nacen las canciones sino a quién llegan y esa decisión no es mía, esa decisión la toma cada uno; cuando recibe la canción se la apropia y decide qué hacer con ella, a quién se la entrega y a quien corresponda entregársela.
Una palabra:
La mejor hora para componer: cuando llegue la canción.
Plato preferido: todos, menos berenjena.
Descanso: mi hogar.
Noche romántica: buena compañía, buen vino, buena música.
La cura para la tusa: amigos y música.













