¿Usted parece una isla con su pareja? Perfectamente podrían ser los protagonistas de ‘Lost’, ante tanta distancia entre los dos.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN
Si se encuentran distantes, seguramente la sensación será de descuido, de dejadez, de olvido. Ya ni comunicación hay entre los dos. Pareciera como si los mensajes entre ustedes se convirtieran en botellas con viejos papeles de náufragos. La distancia no es un mar sino todo un océano.
Es hora de tomar un flotador y salvar la relación. No espere a que usted y su pareja se sumerjan y no haya forma de rescatar lo que han construido.
El descuido es una de las grandes razones que dan paso a terceros y no hay avioneta de rescate que los salve si hacen caso omiso a las alarmas que se encienden.
Cuando la relación es una completa isla
1 Parecen dos islas
Completamente separados. Ya no tienen muchas cosas en común. Un gran mar los separa. Hace rato dejaron de compartir. Se convirtieron en dos seres extraños bajo el mismo techo y en la misma cama. Se acabó la pasión, la intimidad y parecen hermanos. Esta es una clara señal de descuido por la pareja.
2 Botella con mensajes lanzados al mar
No hay comunicación. De la misma forma como una botella se demoraría en ser encontrada en el mar, así es su diálogo. Poco o nulo. Pregúntese hace cuánto tiempo no se sientan los dos a compartir una bebida, a hablar de los sueños, de las metas, del día a día, de la cotidianidad, de gustos, de banalidades. Es bueno retomar este tipo de espacios; eso también es intimidad.
3 Náufrago
Así se siente. Si tuvo un mal día, no ve a su pareja para compartir ese desánimo que lo embriaga. Si tuvo un triunfo, tampoco lo celebran. Algo pasa. Seguro cada uno ha hecho su vida por aparte, los horarios no concuerdan, llegan a casa agotados y uno de los dos ya está dormido. No hay espacios para compartir. Cuidado, puede estar sumergiéndose en las obligaciones y dejando a su pareja a un lado. “Esta es una de las quejas más frecuentes en las parejas, se sienten abandonadas. Ya sea porque los dos se embarcan en la rutina, en ir al trabajo y regresar, no comen juntos a veces porque tienen horarios tan estrictos o son difíciles los desplazamientos, y en la noche llegan agotados a dormir. No hay comunicación”.
4 Sumergido en la rutina
Caer en la rutina del trabajo, de los hijos, puede acabar con la magia de una pareja. Recuerden que ustedes dos son la columna vertebral de la familia. Así lo explica la terapeuta de familia, Oveida Rosales, afirmando que más allá de los hijos y el trabajo, la pareja debe conservar su gusto, su admiración, su intimidad. De anularlos se estarán olvidando mutuamente.
5 Una avioneta de rescate
Esperar la avioneta de rescate puede dejarlo sin esperanzas. Lo mejor es actuar y no esperar a que ésta aparezca. Está en sus manos nadar y llegar a la otra orilla para acortar las distancias entre usted y su pareja. Pregúntese, ¿a quién le estará compartiendo ella sus inquietudes, sus necesidades, sus anhelos? Pueden empezar a aparecer los terceros.
Así lo explicó la terapeuta de pareja, Oveida Rosales: “Cuando no se comparten las opiniones, lo que nos pasa como pareja, cuando no hay diálogo, aparecen los terceros. En primera instancia podrían ser los amantes, pero terceros también son los hijos, los amigos, se empieza a desplazar la pareja hasta anularla”.
Precisamente infidelidad es darle prioridad a otra cosa en detrimento de la relación. “Seguro la persona encontrará otros espacios más importantes que la pareja para sentirse reconocida, desde el mismo gimnasio, el mismo fútbol, las familias paternas y maternas, hasta que aparezcan relaciones peligrosas”, concluyó Rosales.
¿Cuál es el mapa a seguir?
Con ayuda de la profesional Oveida Rosales, siga este paso a paso para entender en dónde está parado respecto a su relación y para dónde va:
1 Pregúntese y respóndase con sinceridad si ha descuido a su pareja. ¿Hace cuánto no comparten los dos, sin hijos, sin preocupaciones laborales, sin excusas como el dinero o la falta de tiempo?
2 Si siente que se han descuidado, el siguiente paso es hablarlo. No se trata de buscar culpables sino de lograr un diálogo. Exprese su inquietud pero no como un reclamo, sino como una solicitud a tener en cuenta. Expréselo mediante sentimientos. “Me gustaría que me tuvieras más en cuenta” o “me gustaría retomar más tiempo contigo”.
3 Anule las frases: “es que tú me tienes descuidada”. Así la pareja se sentirá atacada y criticada, por lo que no se generará una toma de conciencia. Muchos al sentirse culpables, atacan, se defienden o se van a las orillas, se distancian más.
4 Revise su agenda. Definan agendas conjuntas. Empiece a establecer prioridades. Quizá el descuido hacia su pareja se deba a la falta de planificación de su tiempo y sus actividades. La profesional recomienda programar los planes en pareja. “Por supuesto, habrá días en los que la pareja no estará en primer lugar, pero sí un fin de semana, al llegar a casa, entre otras opciones”.
5 Comparta labores con ella. No recargue solo la responsabilidad de los hijos o del hogar a ella. Es un trabajo en equipo. Así terminan más rápido y tienen tiempo para los dos.
6 Si agendó con ella una cena pero no puede cumplirle, por motivos que se salen de sus manos, lo mejor es que le avise: “muchas mujeres se quejan porque su pareja no toma el celular y les avisa que ya no irán a cenar. Se quedan en casa esperando y es evidente el mal genio. Llamarlas y avisarles es precisamente reconocerlas, darles su lugar. Seguro estarán molestas pero no tan molestas como si no llamaran”, enfatizó Rosales.
7 Ponga a su pareja como prioridad. Sienta admiración por ella. Dele la importancia que merece en su opinión. Pregúntele qué le parece tal decisión. Eso es reconocer al otro como pareja, como ese referente de apoyo, de complementariedad.
S.O.S Las alarmas se encienden
Es bueno preguntarse
1 ¿Cómo está su intimidad? No se trata solo de relaciones sexuales, que son igualmente importantes, sino la intimidad como pareja, el apoyo, el conocer las necesidades del otro, sus anhelos, sus sueños.
2 ¿Hace cuánto no cenan delicioso y se cuentan los pormenores del día, hace cuánto no brindan por los logros, hace cuánto no celebran estar juntos y vivos?
3 ¿La gran mayoría de veces le ha cancelado los planes por cuestiones laborales? Que su prioridad no siempre sea el trabajo: “el trabajo ha hecho que las parejas se tornen individuos por aparte. Se olvidan del otro, no lo reconocen, producto de esa absorbencia profesional. Esto hace que la persona llegue irritada a casa, cansada y que discuta. Cuando esto ocurre, la persona huye y se sumerge en su trabajo, pues considera que allá encuentra más tranquilidad que en casa”, explicó la profesional.
4 ¿Desde que llegaron los hijos desplazó a su pareja a un segundo o tercer plano? ¿Se quedó solo en el rol de padre y olvidó el de esposo o esposa? “Eso se le llama olvidarse de la pareja. Cuando se conforma a la familia nos olvidamos de que primero somos pareja. Los hijos constituyen la familia, pero el eje que genera toda la dinámica es la pareja. Poner en prioridad otros elementos lleva al detrimento de la relación de pareja. Muchos dan por sentado que el hecho de estar conviviendo con alguien, es tener pareja”.
5 ¿Culpa al otro de ese descuido? Quizá el descuido sea mutuo. Tal y como lo explica la profesional Oveida Rosales, “el sentirse culpable paraliza. Cada uno debe reconocer cuál es su responsabilidad, cómo participa en la relación actual, así se desencadena la solución. Porque poner en el otro la causa del problema es atacar, y si la persona se siente así reacciona y pone resistencia, generándose conflicto”.















