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Martes 14 de mayo de 2013 - 11:45 PM

“Debemos hablar de mi partida, hijo”

Aunque es una realidad para todos, no resulta nada fácil hablar de la muerte. Son muy pocos quienes son capaces de sentarse frente a sus hijos y despedirse.

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Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN

Una excelente película protagonizada por Sally Field y Julia Roberts, en la que se aborda el tema de la muerte y la forma como una madre a punto de morir se despide de sus hijos, tiene nombre propio: ‘Stepmom’.

En esta cinta, Sally sabe que va a morir y en su proceso de aceptación teje para su hija preadolescente una manta, y elabora para su hijo de no más de ocho años una capa de mago con las fotos más hermosas de los dos.

Durante la película, la madre aprovecha el máximo tiempo con sus hijos y se despide de ellos tranquilamente, hablándoles sobre esos momentos que serán importantes para ellos, como los 15 años y la boda, en los que mamá no podrá acompañarlos de manera presencial, pero ahí estará cuando forjen su propia familia.

Con su hija se sienta a imaginar cómo será ese momento en el que se enamore y aparezca vestida de blanco frente a un altar. La madre le pide a la hija que la recuerde justo en ese momento, porque ella no se irá nunca de su corazón.

Ahora bien. Llevar ese mismo contenido a la vida real no es nada fácil. Seguramente una madre o un padre se sentirán desfallecer justo cuando saben de primera mano que viene una cuenta regresiva y lo que más los ata a este mundo son sus hijos. Precisamente saber cómo decirles que papá o mamá morirán resulta bastante difícil, y va más allá de las lágrimas y ese gran nudo en la garganta. El corazón se contraerá, sin embargo, hablarlo es lo más recomendable.

Una buena despedida le devolverá la calma al papá o la mamá a punto de fallecer, pues intentará cerrar ese ciclo, y su hijo aprovechará ese gran momento para procesar su partida.

Precisamente hablamos con expertos en el tema del duelo sobre este tipo de despedidas, que aunque dolorosas, pueden sanar heridas y vencer miedos. Frases como “yo voy a estar en tus recuerdos” o “tú y yo ya tenemos una historia juntos”, son algunas de las más recomendadas a la hora de decirle al hijo que va a partir.

Pero es bien importante tener clara la edad de su hijo. No es lo mismo despedirse de un pequeño de brazos, que de un niño o un preadolescente que ya tiene consciencia de lo que significa la muerte.

Lo que sí debe estar claro es que tener la oportunidad de despedirse no solo ayudará al padre a acabar con ese estado ansioso, sino que el niño crecerá sin resentimientos.

Los adolescentes

Tal y como explica la psicóloga Olga Rueda, los adolescentes ven la muerte como un desafío, es por eso que durante esa etapa se ponen a prueba con ella. Por eso en esta etapa, según explica el psicólogo Víctor Pedrozo, se requiere comprometer al chico con frases como “eres una persona importante, tienes una gran responsabilidad contigo, todo lo que hemos aprendido juntos lo vas a poner en práctica, vas a crecer, tendrás una nueva familia, debes procurar ser feliz ahora”, enfatizó el profesional.

Beneficios

Los principales beneficios a la hora de decir adiós, tal y como lo explica el psicólogo experto en el tema del duelo, Víctor Pedrozo, es que el niño o la niña entenderán que su papá o mamá no los abandonó, que no fue falta de amor, y al contrario, aprenderán desde pequeños a comprender el tema de la muerte. Esto evitará en los pequeños algún tipo de sociopatologías.

Qué no decir

Muchas personas cometen errores tras ese tipo de diálogos alrededor de la muerte. Uno de ellos y el más común, en el caso de que vaya a fallecer el padre es: “ahora tú quedas como el hombre de la casa y debes cuidar a mamá y trabajar por ella”. El profesional Víctor Pedrozo explicó que nadie reemplaza a nadie, y más que decirle al hijo que queda con responsabilidad de mamá es con su propia vida.

Lo que debe saber por edades

Existen muchas dudas a la hora de sentarse a hablar con un hijo, sobre la muerte. Muchos padres sienten esa necesidad pero les cuesta trabajo vencer el miedo y saber con exactitud qué decir y qué no. Por eso es importante que se deje asesorar de un profesional experto en el tema del duelo.

Precisamente estas son algunas de las indicaciones dadas por la psicóloga experta en el tema de duelo, Olga Inés Rueda:

1 Es importante ilustrar el concepto de muerte y entrar naturalmente en la conversación. La profesional no recomienda utilizar eufemismos para referirse a la muerte.

2 Deseche las palabras relacionadas con pérdida. Esto evitará que el niño realice un proceso de búsqueda donde termine haciéndose daño.

3 Importante hablar abiertamente sobre la muerte, contestando con sinceridad cualquier pregunta que tenga y con grado de detalles, de modo que resulte apropiado para su nivel de comprensión.

Qué debe decirle a su hijo

Es importante que con ayuda de la pareja, la persona que va a fallecer se siente con el hijo y con toda la naturalidad del mundo pueda decirle frases como “vas a luchar por tu vida”, “vas a triunfar”, “vas a ser feliz”, “No estaré contigo físicamente pero me sentiré orgulloso de que logres todo lo que te propongas en la vida y seas un gran hombre o una gran mujer”. Así lo explica el psicólogo experto en el tema de duelo, Víctor Pedrozo. El profesional aclara que es importante dejarle pautas claras, compromisos a favor de su vida, incluso un pacto para que se sobreponga al duelo. “No es decirle que no llore”, aclaró el profesional Pedrozo.

Para no cometer errores

1 Antes de los dos años . El bebé no entiende qué es la muerte. Tal y como lo explica la psicóloga Olga Inés Rueda Mantilla, “antes de los dos años el niño no tiene el concepto de muerte, reacciona al dolor que manifiestan otros en su entorno”. Por eso agrega el profesional Víctor Pedrozo que “el niño sí sabe interpretar que su papá va y vuelve, lo mismo que su mamá, también interpreta la depresión en el ambiente o la ansiedad, por lo que el niño también se siente así. Por eso es importante que el padre que queda o esa figura de amor como el abuelo, el sobrino, hablen con él sobre esa partida. Creer que él no entiende es uno de los graves errores”.

2 A partir de los 4 años. Es a partir de esta edad que los niños y niñas procesan esa información específica y concreta, de que la muerte es algo irreversible, según explica la psicóloga Olga Rueda. Frente a preguntas como ¿papá por qué me dejas? es bueno explicarles que no es por falta de amor, sino producto de una enfermedad y que igual no estará físicamente pero sí le dejará fotografías y espera que logre una vida exitosa por el amor que le tiene. El tema de la religiosidad juega un papel importante cuando el niño pregunta: ¿Mamá hacia dónde vas? “En ese momento se debe hablar con total naturalidad, llorar con el niño, abrazarlo y socializar el tema de la muerte, agrega el psicólogo Víctor Pedrozo.

3 De los 9 a los 10 años: Creen que la muerte es el final de la vida corporal, existe más conciencia de que es definitiva. Es por eso que explica la psicóloga Olga Inés Rueda que “pueden llegar a presentarse pesadillas sobre las muertes de sus seres queridos”.

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Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN

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