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Martes 14 de mayo de 2013 - 06:46 AM

Sáquelo de la zona de confort

Las mujeres se están quejando últimamente de la actitud relajada o “dejada” de algunos hombres a la hora de la conquista e incluso de las mismas relaciones. Su propuesta es que ellos vuelvan a esforzarse un poco más por enamorarlas y que no tengan todo a la mano.

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Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN

“Que den la pelea”, “que no todo les resulte tan fácil”.

Estas son las frases continuas que se escuchan entre mujeres a la hora de evaluar la actitud de algunos hombres durante la conquista, el romance, el galanteo e incluso la misma relación de pareja.

Alexandra lo dice a los cuatro vientos: “Los hombres interesantes se están acabando. Cada vez es más preocupante ver cómo se relajan, piden que los recojamos y que incluso compremos el vino. ¿Qué está pasando?”.

Y dice que no se salvan siquiera sus amigos, quienes se llevan el carro de sus novias, para subir en ellos a cuantas amigas se les aparecen por el camino.

De igual forma piensa Fernanda. “El hecho de que las mujeres seamos ahora tan independientes hace que ellos no solo nos den la dirección de sus apartamentos para que lleguemos allá, sino que se acabaron las invitaciones, las salidas a cenar, a un café. Para ellos todo se resume a un ‘te espero en mi apartamento’ y todo acaba ahí”.

Por su parte Miranda comenta que eso no solo se presenta en la etapa del romance sino que las mismas relaciones se han convertido en simples pasatiempos. “Ellos manifiestan de entrada su interés de ser amigos y ya, y si nos sirve bien, si no, pues nada, se alejan y ya”. Es precisamente esa zona de confort la que hace que las mujeres se estén cansando.

“Lo mismo pasa cuando quieres salir con ellos. Está implícito que debes pagar lo tuyo y no solo eso, sino que de frente te dicen que no tienen dinero y que si quieres ir a bailar se dejan invitar”, expresa aterrada María Lucía.

Así el panorama, las mujeres se sienten caminando sobre una cuerda floja, mientras ellos, muy cómodamente las miran desde el diván. Un gran sillón parece ser el lugar ideal para ellos, mientras muchas mujeres acceden a sus peticiones.

“El problema es que la mujer hoy tiene poder, tiene dinero, tiene libertad, profesión, inteligencia, pero sus emociones no las puede controlar y cuando se enamora, tira la casa por la ventana. Ese es nuestro gran problema, el no sabernos controlar y es ahí cuando perdemos nuestro lugar”, enfatiza Viviana, quien es soltera, profesional, psicóloga, pero también cae en ese tipo de situaciones.

¿Es hora de sacarlos de la zona de confort, del camino fácil por los que muchos han cogido?

En las relaciones

Es hora de transportarse a la siguiente escena. Recuerde que cualquier parecido con la realidad es solo coincidencia.

No hablan con claridad, quieren tener relaciones simultáneas, que ellas se acoplen a sus condiciones y demás, escudándose en que son libres y no quieren compromisos o dependencias.

Ante esta zona de confort explica la psicóloga Marisol Ramírez Cabrera que “la tolerancia y la flexibilidad ante la libertad del otro son una cosa, pero la permisividad y el libertinaje son otra muy distinta”.

Por eso aclara que si los dos están de acuerdo y no tienen inconvenientes en este tipo de intercambios y relacionamientos libres de compromisos simultáneos, no habrá problemas, pero si uno de los dos no está de acuerdo con esa forma de actuar o de pensar sí habrá roces, discusiones, tirones, peleas y angustia”.

Desde lo económico

Ellas invitan, recogen en su carro al chico, van al apartamento de ellas, son ellas quienes compran el vino y hacen la cena. ¿Comodidad? Ya no invitan al cine, una cena, un café.

Ante el tema explicó la psicóloga Marisol Ramírez Cabrera que “las mujeres han ganado terreno en todos los ámbitos de la vida. Se han vuelto grandes empresarias, gerentes, administradoras, abogadas, psicólogas, periodistas, profesionales destacadas, reconocidas y bien remuneradas. Ellas pueden elegir con quién estar, cómo y cuándo. Desde que la mujer inició su paso por el ámbito laboral y profesional, el hombre ha tenido que replantear su rol de proveedor, y ha pasado por muchos procesos. Aparentemente, ese rol de proveer a la mujer económicamente pasó a un segundo plano, y otras cualidades son las que importan a la mujer independiente a la hora de elegir pareja”.

Por lo anterior, explica la psicóloga que a veces no es que el hombre no quiera sino que no tiene el mismo poder adquisitivo que la mujer, y el panorama refleje que ella es solo la que paga.

Sin embargo, aclara Ramírez Cabrera que “también está el caso de la mujer que le hace todo más fácil a su compañero, quien se amodorra y hace el menor esfuerzo y aquí es cuando una persona solo aguanta lo que puede aguantar, no más”.

Por eso si usted quiere sacar de la zona de confort a su pareja o romance, la invitación es a conversar siempre acerca de la situación que la inquieta o desagrada, ir limando asperezas y llegar a negociaciones que favorezcan a ambos integrantes en la pareja.

Lo importante es que los dos puedan construir una zona de confort que no es más que el equilibrio, que los dos den y los dos reciban. De lo contrario, usted será la verdadera causante de que su compañero se quede en esa zona de confort.

Estilo de vida

Confort respecto a su estilo de vida.

Su filosofía es: no dar explicaciones, no responder el celular, no querer una mujer “intensa”. Los reclamos no están contemplados desde ningún punto de vista, así la mujer tenga todos los argumentos para hacerlos. Mucho menos permitirán que les sea invadido su espacio.

Y ante esta teoría, planteada desde el comienzo por ellos, habrá mujeres que intenten avanzar bajo esas condiciones y evitar a toda costa parecer cantaletudas, así les aburra la situación o se estén engañando a sí mismas de que pueden con este tipo de condiciones.

Ante ello explica la psicóloga Marisol Ramírez Cabrera que “todo esto se da cuando la mujer lo permite. Se dice que no hay víctima sin victimario, así que si uno mismo se ubica en el rol de la víctima, siempre encontrará un victimario dispuesto a cumplir su función”.

En una pareja se espera que el compañero disfrute de la vida, no lo contrario.

Por eso cuando se habla de cantaletas explica la profesional Ramírez Cabrera que “estas se dan solo si hay motivos, y hay motivos si hay desinterés o falta de valoración por parte de la pareja. Es esta falta de valoración la que se da por la baja autoestima de la víctima ocasional, que permite el abuso o maltrato”.

Por otra parte explica la profesional que cuando un hombre le dice a una mujer que “es cantaletuda” o “intensa”, se está dando una forma de maltrato emocional y verbal, que muchas mujeres omiten, pero que deja en ellas grandes secuelas.

En la conquista

Existe una zona de confort respecto a la conquista.

Para muchos asumir una actitud “casual”, resulta práctica. No hay que invertir mucho tiempo ni dinero al comienzo, mucho menos durante la relación. Las cosas son claras, relajadas, no hay necesidad de bajarle la luna a la mujer, nada de eso.

Bajo ese pensamiento se rigen algunos hombres. Su filosofía es que la mujer esté disponible solo cuando él llame, pero no cuando ella quiera salir con él.

“Estar disponible solo cuando él quiere es una prueba de una baja autoestima de parte de la mujer. Puede darse también en el caso del hombre por supuesto. Cuando una persona se estima a sí misma, se valora y se considera merecedora de respeto no aceptará este tipo de tratos”. Por eso la recomendación de la psicóloga es evaluar la sensación que queda cada vez que la mujer sale a cumplir las peticiones del hombre.

“Si estas situaciones le sobrepasan y no las puede tragar, tolerar, ni flexibilizarlas demasiado tiempo, el camino a tomar es demasiado claro. Lo mejor es que huya de ese tipo de relaciones y al contrario, se valore tanto que sepa que la persona que se merece y la respeta le entregará todas las herramientas que la hagan sentir valorada y en su lugar”, indicó la profesional Ramírez Cabrera.

¿Qué pasa con los hombres que actúan así?

Muchas mujeres se preguntan cuáles pueden ser las razones por las que los hombres hayan asumido esa actitud relajada ante las emociones. La caballerosidad y los detalles parecen haber desaparecido como por arte de magia.

Estas son algunas de las situaciones que pueden llevar al hombre a caer en una zona de confort, según explica la psicóloga Marisol Ramírez Cabrera:

1 Que usted lo haya acostumbrado. Ha asumido una actitud permisiva, pasiva y él se ha sentido cómodo en ese estado, bajo su aprobación.

2 Algunos hombres abusan del poder que les otorgan las mujeres en la etapa del enamoramiento, o quienes son carentes de autoestima.

3 El hombre que hace esto también carece de estima personal, y pareciera que no es así, sin embargo, sí lo es. El hombre que abusa y maltrata ha sido abusado y maltratado también en el pasado, probablemente en la infancia o adolescencia, y siente que es “normal” tratar como le han tratado.

4 Según explicó la psicóloga Marisol Ramírez, ese comportamiento se da en el inconsciente. “El hombre no se da cuenta que lo que hace está mal o hace daño, o si se da cuenta, cree que es una exageración de la mujer”. Por eso muchos recurren a la frase “deja la intensidad por favor”.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN

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