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Sábado 25 de mayo de 2013 - 12:01 AM

¿Hambre emocional?

Estar preocupado, triste, tensionado o simplemente depresivo, pueden ser razones suficientes para comer de más. Aprenda a controlar esos momentos y a no desequilibrarse.

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Publicado por: LUISA FERNANDA RUIZ

Para algunas personas la comida se convierte en su aliado cuando atraviesan situaciones difíciles como lo puede ser la pérdida de un ser querido, un divorcio o una mala inversión. Comer de más y sentir que desean acabar con todos los alimentos de la alacena o refrigerador, más que nutrir su cuerpo son mecanismos que utiliza para llenar esos vacíos emocionales.

Nadie ha dicho que pecar con comida de más, de vez en cuando, no es bueno y permitido, el problema es cuando se convierte en una adicción y es difícil satisfacer el paladar.

Este es el caso de muchos que sienten una verdadera compulsión por comer a toda hora y simplemente no pueden evitarla.

Seguramente, sin ser un adicto a la comida, le ha sucedido que ingiere más alimentos de lo normal y aunque con esta conducta no encuentra una solución a sus problemas, sí siente que ha empezado a afectar su talla, ya que todo le empieza a quedar apretado.

Busque con calma la solución a sus problemas, pues además de la angustia que esto le causa, este comportamiento compulsivo le puede ocasionar enfermedades como sobrepeso y diabetes.

Sepa cuándo come de más

A veces porque usted no lo nota o porque no lo quiere admitir, come compulsivamente. Reconozca esas señales que dicen que está comiendo de más:

-Come grandes cantidades y muy rápidamente.

-Come aún cuando está lleno y continuamente durante el día.

-Esconde alimentos para comerlos cuando está solo.

-Siente alivio de las tensiones sólo con los alimentos.

-Nunca se siente satisfecho, no importa cuánto coma.

-Se siente culpable o deprimido después de comer en exceso.

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Publicado por: LUISA FERNANDA RUIZ

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