sábado 08 de enero de 2022 - 12:00 AM

Antojos: así es como algunos alimentos engañan al cerebro

La forma en que los alimentos ultraprocesados pueden afectar el cerebro causa preocupación entre algunos expertos en salud.
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Probablemente, una de las razones por las que más cuesta mantener una vida saludable es el ansia de consumir alimentos dulces.

Esta necesidad es impulsada por el cerebro que busca “recompensas”, no por las necesidades alimentarias del organismo.

La cuestión es que, si se puede consumir una pequeña dosis y detenerse ahí, ceder a la tentación está bien. Pero si se tiende a comer de más en el momento en el cual se entra en contacto con alimentos dulces, decirles “si” es la peor elección.

Los expertos sugieren que los cambios cerebrales causados por una dieta rica en estos alimentos pueden dificultar la reducción de su consumo, especialmente entre las personas más jóvenes.

Consejos para combatir los antojos

1. Si hay hambre, es momento de una comida: Un antojo no es hambre. No tiene nada que ver con el cuerpo buscando energía, sino con el cerebro pidiendo algo que desemboque en la secreción de dopamina. Sin embargo, si se tiene un antojo y al mismo tiempo hay hambre, la cosa se pone peor. Es un empuje poderoso que muy pocas voluntades pueden resistir fácilmente. Entonces, si sucede esto, lo mejor es ponerse a cocinar una comida saludable. Comer algo “real” quizás no sea lo más apetitoso, pero es el mejor camino.

2. Tomar una ducha caliente: Aunque suene extraño, un baño de agua caliente puede detener un antojo. Lo importante es que el agua esté realmente caliente, en el límite de la incomodidad. Es recomendable que la ducha dure de 5 a 10 minutos. Una vez finalizada, la sensación de calor y adormecimiento, similar a la que se tiene a la salida de un sauna, ahogará el antojo.

3. Salir a caminar para distanciarse de la idea: Esto tiene un propósito doble. Primero, distanciarse de los alimentos dañinos que uno está ansiando en ese momento. Segundo, el ejercicio liberará endorfinas, químicos que ponen al cerebro en estado de bienestar y pueden ayudar a disolver el antojo.

Si se está imposibilitado de salir, se pueden hacer series de sentadillas, abdominales o cualquier ejercicio dinámico.

¿Cuál es la preocupación?
La liberación del neurotransmisor dopamina en el cerebro crea una sensación de placer.
Registra todo el placer de la misma manera, ya sea en respuesta a las drogas, el dinero, las experiencias positivas o la comida.
La neurocientífica Nora Volkow relaciona esto con nuestro instinto básico de supervivencia: “durante la mayor parte de la evolución, la comida era escasa”, dice, por lo que se necesitaba de esta motivación para sobrevivir. Los niveles altos de liberación de dopamina de los alimentos son más bajos y su velocidad es más lenta que con muchas sustancias adictivas conocidas como las drogas. Aunque esto significa que la comida es menos adictiva que estas sustancias, su accesibilidad, conveniencia y bajo costo hace que sea difícil de evitar.
Las investigaciones muestran que algunos alimentos, en particular los que tienen un alto contenido de grasa y azúcar (como muchos alimentos ultraprocesados), estimulan una mayor sensación de recompensa que otros.
Esto puede conducir a una “trampa del placer dietético”, según el psicólogo Douglas Lisle, ya que sus instintos biológicos le dicen “que busque el mayor placer con el menor dolor y el menor esfuerzo”.
Otros consejos
Por supuesto, la mejor opción es intentar que estos antojos nunca aparezcan. En este sentido, es mejor no tener nada de “comida chatarra” en casa. Si están al alcance de la mano, los problemas no tardarán en aparecer.
Además, si se come de manera saludable y se realiza ejercicio varias veces por semana, es muy probable que los antojos no sean tan comunes. Otros métodos que pueden servir son los siguientes:
• Tomar un vaso de agua. Se dice que a veces los antojos son causados por deshidratación.
• Comer fruta. Eso suele ayudar a calmar las ansias de azúcar. Las mejores opciones son bananas, manzanas y naranjas.
• Evitar endulzantes artificiales. A veces pueden contribuir a la aparición de antojos.
• Consumir proteínas. Son muy útiles para la saciedad y podrían ser de ayuda.
• Hablar con amigos. Llamar a alguien o ir a visitarlo para buscar apoyo moral y distracción.
• Dormir bien. Esto es importante, además, para la salud general.
• Evitar el exceso de estrés.
• Evitar ciertos disparadores. Esto puede estar relacionado a actividades o lugares que facilitan los antojos.
• Tomar multivitamínicos. Esto prevendrá cualquier deficiencia.
• Hacer una lista. Puede ser muy útil llevar a todas partes una lista de las razones por las cuales se quiere comer saludable.
• No pasar hambre entre comidas.
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