lunes 14 de diciembre de 2009 - 10:00 AM

Cómo enfrentar un revés económico en familia

Luego de vivir en una amplia y lujosa casa campestre, acompañados por dos empleadas de servicio doméstico y estudiar en uno de los colegios más distinguidos de la ciudad, Julián, el hijo mayor de Estela y Alejandro, cree que la vida a sus escasos 15 años, le ha dado un vuelco total.

Asegura que además de las comodidades físicas que encontraba en su casa, como piscina, sauna y gimnasio, tenía todo lo que deseaba: ropa de marca, juegos, salidas a cine, encuentros en el club, bailes, dinero, un cuarto bien dotado y viajes al exterior continuamente.

Su padre, Alejandro, gerente regional de una distinguida compañía, perdió su empleo hace tres meses. Sin embargo, sus ahorros, liquidación y cupos de las tarjetas de crédito fueron el ‘salvavidas’ para estos meses, pero 'llegó  la gota que rebozó la copa', como lo reza un adagio popular.

Su madre, Estela, ama de casa muy distinguida por la sociedad, nunca ha salido a trabajar, por eso la idea de salir a buscar una opción laboral es, a su concepto, un caos total.

Por ahora Valentina y Sebastián, los hijos menores de 7 y 6 años, no dimensionan esta situación, aunque desde ya han empezado a sentir el revés económico que vive su familia.

Julián, en medio de su madurez acepta tal situación, pero asegura que no quiere seguir estudiando porque su deseo es culminar sus estudios en el colegio privado donde lo venía haciendo, hacer un intercambio académico al exterior y vivir con las comodidades a las que estaba acostumbrado.

Ahora esta familia está a punto de perder su casa por el incumplimiento con las cuotas pactadas con el banco. El carro lo vendieron y aunque trataron de subsanar algunas deudas que tenían pendientes, el dinero recibido no fue suficiente. Lo único que les queda son sus muebles y electrodomésticos, pero es imposible salir de ellos porque los necesitan para subsistir.


¿Qué hacer?

Al perder el dinero que han trabajado durante años, los padres pueden asumir dos actitudes: convertirse en víctimas y concluir que la vida se les ha acabado o utilizar este momento difícil para recapacitar sobre el sentido de la vida, sobre lo verdaderamente importante y trascendental.

Esta segunda actitud es la más beneficiosa para todos y les permitirá, a niños y adultos, afrontar y reorganizar la vida de acuerdo con sus ingresos económicos.

Este proceso durará un buen tiempo, porque exigirá aceptar la quiebra, que muy seguramente acarreará cambiar de casa, barrio e incluso medio de transporte.

En muchos casos exige cambiar de colegio y/o universidad, pero lo verdaderamente importante es replantear la manera de lograr los sueños, como estaban planteados desde un principio.

'Lo importante en estos casos es aceptar la realidad, igualmente operar con esa realidad,  resurgir y negarnos a quedarnos en la ensoñación de lo derrumbado: que aquí no ha pasado nada', explica la psicóloga Alcira Acevedo Ramírez.


LA VOZ DEL EXPERTO

Camilo Umaña Valdivieso

Psiquiatra

¿Qué deben hacer los padres de familia cuando se dan cuenta que han llegado a la quiebra?

Cuando el proceso ya es irreversible y se decreta el termino de quiebra, implica un proceso de duelo en los padres e hijos y como todo buen duelo puede pasar por todas las fases de choque, negación, hasta llegar a la aceptación, que ojalá sea rápido para evitar un mal mayor en la economía, porque los padres en sus esfuerzos de salir de la dificultad se niegan a ver la realidad y ello implica muchas veces empeorar la situación al negarse a declarar la quiebra.

Si la familia es de un modelo abierto en su diálogo, en todo el proceso involucrarán a sus hijos para que la progresiva contracción de la economía sea manejada con  medidas tomadas conjuntamente y no sea vista la quiebra como la aparición de un terremoto que desbarate la tranquilidad falsamente mantenida durante el proceso al cual se llega a la quiebra.

¿Qué actitudes y compromisos deben asumir los padres para que los hijos no se vean afectados por ese revés económico?

Los padres modernos han realizado uso de seguros de educación que es uno de los pilares que más se afectan en las quiebras, las comodidades al final son superables con amor y unión si se ha sembrado ese valor dentro de la dinámica de la familia.

La actitud debe ser la de ser francos en todo momento y el compromiso es el de ayudarse todos compartiendo lo mucho a poco que exista antes y después de la quiebra.

¿Qué efectos psiquiátricos puede dejar un revés económico y de qué manera se debe enfrentar?

La depresión es la consecuencia más directa de los reveses económicos y especialmente en las personas que manejan la economía. Esto hace que la misma visión negativa y pesimista evite que se corrijan las causas que la produjeron. Solo un tratamiento antidepresivo puede generar la solución y evitar el riesgo más grande de estos casos como lo es el suicidio.


El experto responde

Alcira Acevedo Ramírez

Psicóloga, especialista en Salud.

La familia está en quiebra ¿qué hacer?

Asumir la realidad, no obstinarse en mantener un estatus o una imagen que otrora se tuvo con otra situación. Por ejemplo, si a los niños se les daba vacaciones fuera del país, ahora, no debemos endeudarnos para seguir manteniendo la imagen y darles gusto como en otras épocas se podía.

En síntesis, hay que modificar el estilo de vida adecuado a la nueva situación y hacer conocedores a sus hijos de la nueva condición, porque la crisis no es solo para los padres, es para todo el núcleo familiar.

¿Qué debe hacer  la familia para enfrentar esta situación?

No se puede obstinar en mantener una imagen por que esta obstinación puede aumentar de manera significativa la crisis.  El estilo de vida se debe ajustar a la nueva condición.

¿Qué secuelas psicológicas puede dejar un revés económico?

Puede ser una experiencia traumática, frustrante que los deje negativamente preparados para la vida, o puede ser una oportunidad de aprendizaje. Incluso, para desarrollar otras estrategias de afrontamiento.


LISTA

Lo que se debe procurar

1 Prohibido culpar al otro sea esposo (a), hijo o socio.

2 Procure mantener la unión familiar.

3Trate de poner su cuota de sacrificio para darse la oportunidad de colaborarse y coadyuvar.

4 Evite dar a relucir lo mejor de cada uno y sacar lo peor de cada uno.

5 Si algún miembro de la familia se descompensa porque en el proceso de duelo solo muestra la no aceptación, aparte del problema económico, es indispensable  darle claridad a ese problema familiar.

6 Hable con sus hijos y busque estrategias que los lleven a entender y adaptarse a la nueva situación económica familiar.

 

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