domingo 27 de octubre de 2019 - 12:00 AM

“Con disciplina, esfuerzo y fe todo se puede lograr”: La historia de la atleta santandereana Eliana Fuentes García

Son una familia de deportistas acostumbrados a luchar contra todas las adversidades para conseguir sus sueños: practicar su deporte y traer al departamento orgullos y alegrías. Luego de que el año pasado una lesión le impidiera obtener una beca para estudiar, Eliana acaba de ganar otra oportunidad: la beca “Óster Inspira 2019, rumbo a Tokio 2020” por 25 millones de pesos, para patrocinar su estudio y su carrera. Esta es la historia de Eliana Fuentes y su familia.
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Eliana corrió ese viernes de septiembre de 2018 con todo su corazón, aunque su pierna ardía por el dolor. Estaba lesionada.

“Competía en un departamental (de atletismo), pero en el entrenamiento sentí como un tirón: no podía trotar, no podía levantar la pierna. Y ese fin de semana tenía que correr otra vez”, dice Eliana.

En esa pista, aún con todo su esfuerzo, Eliana veía sus posibilidades de ganar alejarse junto con sus rivales en la pista.

Entonces, cuando todo parecía perdido, vio que las otras atletas bajaban la velocidad. Ella se aferró a sí misma, a su capacidad, a ese entrenamiento disciplinado, a las palabras de su coach, que siempre la impulsa a seguir, y a su fe, para avanzar hacia la meta.

El dolor nunca se fue, pero Eliana alcanzó la victoria. Una de las tantas que ha logrado para orgullo de un departamento que no comprende del todo el esfuerzo feroz que día a día tienen que hacer sus deportistas.

“Yo sabía que tenía una beca de por medio y acepté correr. Estaba vendada. Faltando como 150 metros vi que mis contrincantes empezaron a bajar la velocidad. Yo creo que fue Dios. La verdad, yo pensaba pararme en la prueba del dolor que sentía en la pierna, pero no sé de dónde saqué fuerzas. Yo creo que fue Dios y mi papá, mi mamá y mi entrenador”.

Este momento fue uno de los más duros en la carrera deportiva de la atleta santandereana Eliana Fuentes García. Y no terminó allí. Para no perder la posibilidad de la beca, Eliana compitió en los nacionales de atletismo y llegó hasta la final, pero ocupó el último lugar.

“Fue terrible para mí. Sentía mucha frustración e impotencia. No podía creer que me sucediera esto en este preciso momento”, cuenta Eliana.

Pero ella viene de una familia de campeones: su hermana mayor, Karen Fuentes, es una de las mejores en lanzamiento de jabalina y su papá, Wilson Fuentes, fue también un atleta luchador en los años 80, a quien solo venció la necesidad de trabajar para sostenerse, y el escaso apoyo que se recibió de las ligas locales.

Con todo, la fe en el talento de sus hijas lo impulsó a llevarlas, siendo niñas, al estadio de Atletismo La Flora de Bucaramanga. Con la vista puesta en la pista, soñaba con la presea más grande para sus hijas.

Los genes y el amor
Eliana es campeona suramericana de atletismo. Este año consiguió el oro en el Sub 20 que se corrió en Cali en junio, en la categoría de los 800 metros planos.
Sin embargo, el atletismo no fue su primera opción, fue el voleibol. Jugaba con su hermana Karen en el colegio Gabriela Mistral. Pero su papá, Wilson Fuentes, es un antiguo corredor. Amaba su deporte, pero no pudo continuar.
“Fui estudiante del colegio Salesiano. Allí se realizaban festivales de atletismo y siempre ganaba las pruebas de velocidad y fondo. Mi profesor de educación física me dijo que fuera a entrenar al estadio Alfonso López y el profesor Humberto Gutiérrez me hizo unas pruebas y fue así como empecé a entrenar con la Selección Santander.
Wilson comenzó a entrenar en 1987 y a lo largo de su carrera logró la medalla de bronce en el Campeonato Nacional de Pereira en los 400 metros planos; medalla de plata en Medellin, en los 400 metros, con una marca de 50.4 segundos. También ganó la medalla de plata en relevo 4x400 en Pereira y fue campeón en municipales y departamentales en 600 y mil metros, en la categoría infantil. Se retiró en 1993.
“Tenía que empezar a trabajar todo el día con mi mamá en una papelería y así ayudarme para mi estudio universitario. Estudiaba de noche en lo que hoy es la Udes”.
La vida para los deportistas no es fácil. “No tienen apoyo. Tratan a los deportistas de excelentes resultados suramericanos como el que no los da, aún sabiendo sus condiciones (económicas). Actualmente, Indersantander, desde hace dos meses, le da un pequeño apoyo a mi hija (Eliana). Los recursos han sido de mi bolsillo. Por eso he tratado de acompañarla a todos sus campeonatos, para que no le haga falta nada”, cuenta Wilson.
Sebastián, el entrenador de Eliana, está de acuerdo: “el apoyo en el deporte es más bien poco. Es una vida más de pasión, de amor por el deporte, por el atletismo ante todo. Vivir de esto es difícil”.
Los recursos con los que cuenta la familia no son suficientes para sostener tres deportistas (pues la hermana menor de Eliana, Sheila, que tiene 12 años, también entrena), del talento de sus hijas.
Con todo, al ver que habían heredado sus capacidades, Wilson llevó siempre a Karen y a Eliana a entrenar. Karen escogió la jabilina pues su talento es la fuerza en el brazo. Eliana escogió el atletismo, el deporte de su corazón.
“La llevé a un festival de atletismo en velocidad 80 metros planos y cual sería mi sorpresa: ganó. Sabía que era rápida por sus capacidades como jugadora de voleybol en la posición de líbero, y fue una gran emoción pues en ese momento recordé mis viejos tiempos y logros”, cuenta Wilson.
Karen también ha sido fuente de alegría para Wilson y, por supuesto, para su hermana Eliana.
“También era jugadora de voleybol pero atacante. Tiene un brazo rápido. La llevé a una prueba de lanzamiento de jabalina y sus resultados fueron excelentes, entonces empezó a entrenar con el profesor Humberto Gutiérrez.
Después de un tiempo empezó a entrenar con el cubano Ángel Salcedo, quien la hizo campeona nacional sub 18 y sub 20”, cuenta Wilson, orgulloso. Karen también vivió un momento duro, muy similar al de su hermana Eliana, cuando en 2016 se lesionó el codo y tuvo que dejar de entrenar durante seis meses. La fuerza y el talento de estas jóvenes no tienen descanso, así que Karen volvió y logró ganar la beca Supérate que patrocina Coldeportes. Karen ha dicho a medios de comunicación locales que su meta es competir en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. ¿Contará con el apoyo estatal que necesita para lograrlo?
Cuenta con el amor y apoyo de sus padres, en todo caso: “El apoyo como padres hace que los niños se sientan protegidos y con mucho amor. El acompañamiento hace que crezcan los lazos de unión. Y con ello se aprende a vivir en los buenos y malos momentos. El deporte y estudio los aleja de malas situaciones”, dice Wilson.
Su mamá Sandra Yasmín García, aunque no practica deportes en la actualidad, es motor, apoyo, amor y hogar que necesitan los chicos y chicas para ser felices.
“Me siento afortunada, feliz de que mis niñas hayan dedicado parte de su vida y de su tiempo en algo que las hace felices”, cuenta Sandra.
Tienen una mascota, Zeus, el cachorro de 15 meses más loquillo de este mundo. En la mesa, Wilson, Eliana y Sheila están siempre hablando de deportes, mientras que Sandra sacude la cabeza y consciente a Zeus una vez más.
“Me gustaría un futuro de felicidad para mis hijas, que seamos una familia destacada por su educación, sus valores. Quiero un futuro donde sean profesionales en sus carreras y cumpliendo con sus metas de llegar a unos Olímpicos siendo las mejores”.
La beca Óster
Tras la lesión de 2018, Eliana tuvo que parar y recuperarse: “mitad de noviembre, diciembre completo y creo que parte de enero también, estuve recuperándome con terapias. Pero Eliana es fuerte. Su entrenador, Sebastián, dice que ella “es una chica con unas cualidades estupendas, con una fortaleza mental muy grande. Una chica que sabe lo que quiere y para dónde va. Es muy centrada, muy respetuosa”.
Cuando estuvo lista para volver a entrenar, Eliana se enteró de la beca Óster Inspira, que otorga 25 millones de pesos.
Eliana narró en un video su vida, sus mayores logros deportivos y también las adversidades que una joven deportista atraviesa día a día. Y lo logró.
Junto a la karateca antioqueña Alejandra Ospina, Eliana ganó la beca deportiva que entrega Óster y el Comité Olímpico Colombiano en Cali.
Eliana es alegre, sonríe y es tranquila. Pero también es determinada y eso la ha llevado a perseverar: “a pesar de las adversidades debemos seguir luchando. Con disciplina, esfuerzo y fe todo se puede lograr”.
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