martes 03 de marzo de 2009 - 10:00 AM

Cuántos sapos besar antes del príncipe azul

Su cuento pudo desarrollarse  en un bar de la ciudad, en la fiesta de su amiga, o en la universidad.

No inventó paisajes, pues este cuento debía ser contemporáneo como usted.

En la historia estuvo, por supuesto, su mejor amiga o celestina que le ayudó con ese niño increíble que tal vez no llegaba como todo príncipe en un caballo blanco, sino con el carro prestado de su padre.

Su mamá también tuvo un papel fundamental en la historia. Pues como en otras ocasiones, le ha dicho que no quiere más desfiles de novios en las reuniones familiares.

Lo único que usted ha tenido claro es que no vivirá la historia de su amiga que se aferró a su primer novio hasta el punto de creerlo todo un príncipe y sufrir tras su primera experiencia.

Pero tampoco sabe qué tan cierto es que necesita besar varios sapos para encontrar su príncipe azul.

Sólo sabe que no necesita una varita mágica que los deje hechos totalmente unos caballeros, sino manejar su instinto y sus señales para saber si es o no la persona indicada.

preguntas y respuestas

Luz Yamile Flórez Orduz / Psicóloga Especialista en Familia


¿Qué tanto se aplica este dicho?¿Qué tan bueno es no quedarse con la primera experiencia como se hacía antes?
Es muy difícil poder afirmar si en estos momentos 'se debe o no quedarse' con la primera experiencia afectiva, debido a que tanto hombres como mujeres han ido modificando sus pensamientos y actuaciones frente a la escogencia de pareja. Quizás, el poder relacionarse con 'más de uno' sería apropiado en el sentido de que le permite evidenciar diferentes perspectivas frente a una relación amorosa. De esta manera se visualiza hacia un futuro no sólo en el plano sentimental sino social familiar, laboral, etc.  

¿Cuándo la persona se está quedando sólo en la experiencia de ‘besar sapos’?  
Es evidente que por el afán de tener varias relaciones afectivas no se estén tomando decisiones adecuadas; actualmente es muy fácil observar sobre todo en los adolescentes y aunque no se crea en personas adultas, noviazgos que duran uno o dos meses y en ese tiempo utilizan la frase 'te amo'. A veces podría pensarse que en esa carrera por buscar a la persona 'ideal' termina convirtiéndose en un arma de doble filo, primero porque es claro que en ese tiempo está naciendo un cariño muy especial al que no se le puede llamar amor y segundo porque comienza la señalización por parte de la familia y de la sociedad. Además, emocionalmente y psicológicamente se debe realizar 'el duelo afectivo', en el cual cada individuo debe reflexionar sobre las circunstancias que rodearon dicha relación, lo cual le permitirá en un futuro pensar en una relación afectiva estable, que le entregue un desarrollo íntegro.

¿Qué se debe tener en cuenta para saber que es un príncipe y no un sapo?
Pienso que cada persona sabe qué es lo que busca para su vida y dentro de ello está ese príncipe azul o esa princesa. Por eso, es importante reflexionar sobre aquello que se desea a nuestro lado, sólo así cada individuo entenderá que quien se acerca con otros objetivos podrá fácilmente detectarle y decidir si quiere o no seguir su juego. Ese príncipe o princesa se une a las metas individuales y logra crecer no sólo en el plano afectivo sino en los demás ámbitos donde se desenvuelva.

¿Qué pasa cuando creemos que es el príncipe azul y nos aferramos a la primera experiencia que resulta incluso traumática?
Es muy difícil en ocasiones poder identificar que quien se acerca a nosotros sea esa persona esperada. Son esas primeras experiencias las que se idealizan creyendo que el príncipe azul según los cuentos de hadas nos hará felices para siempre y cuando se evidencia otra realidad, la negación y la aceptación se tornan totalmente traumáticas, en ocasiones llegando a preferir no volverse a enamorar.
Los individuos son tan vulnerables en esos momentos, que es fácil escuchar frases como 'prefiero seguir solo para evitar que me vuelvan a lastimar'.
Es importante que las personas tengan una resolución adecuada de la misma, lo cual le va a permitir en un futuro establecer una nueva relación afectiva.

LISTA
Señales que le pueden decir que es sapo


1 Por lo general suele oler a alcohol pues no falla a ninguna fiesta. Acuérdese del tradicional ‘Rin rin renacuajo’.
2 Suele ser demasiado popular, tanto así que a veces usted no tiene cabida en sus planes. Esto le empieza a generar problemas pues es más el tiempo que dedica saludando a los demás que hablando con usted en un lugar público.
3 Es de los hombres que odia la persecución, por eso se escuda en este término para que usted no lo llame. Al primer intento le dirá que usted le está controlando su vida.
4 Demasiado bueno, demasiado noble, demasiado sumiso, puede ser tan solo una imagen que finge este personaje. En lo posible, intente acercarse a los círculos sociales de él para que vea en realidad cuál es su comportamiento.
5 Si es verde, definitivamente será sapo. Ahí no hay tiempo que perder.
6 Si no la llena en varios aspectos de su vida, seguramente nunca llegará a convertirse en príncipe.

¿Qué dicen los manuales?

El hombre puede pasar de sapo a príncipe si usted así lo quiere.

Sólo necesita dejarse llevar por la intuición, darse cuenta qué tanto le aporta esa persona y no olvidar hacerlo sentir como todo un príncipe.
Según explicó la psicóloga Juliana Echeverry, 'es bueno saber decir lo que admiro del otro, contárselo, que sepa mis gustos, pero no es bueno adular'.
Por eso, la profesional recomienda que cada comentario sea real y dosificado.

'No es bueno que los estén admirando todo el tiempo, todos tenemos cosas agradables pero también cosas que no son tan buenas y en una relación de pareja muchas veces se dicen las buenas pero también las que no son buenas para construir a partir de esto la relación'.

preguntas y respuestas
Juliana Echeverry / Psicóloga


¿Qué tanto se debe aplicar el dicho de besar varios sapos para encontrar el príncipe azul?
Tener muchas parejas da la  posibilidad  de tener experiencia, como dice otro dicho, 'la práctica hace al maestro'. Lo que pasaba antes no era nada bueno porque las mujeres, especialmente, no podíamos tener un punto de referencia, un espacio para comparar.

¿Cuándo la persona ya se está pasando los límites?
Tampoco es bueno tener tantas parejas, la sanidad mental habla de poder experimentar pero también de poder sostener un vínculo en el tiempo, de adquirir compromisos, de construir más allá de lo primero.

¿Qué se debe tener en cuenta para saber que es un príncipe y no un sapo?
Confiar en su intuición, creerle a su corazón y como dice Mafalda, un pasado suficientemente rico en experiencias que le permita saber cuándo es algo nutritivo para los dos o cuándo es una relación abusiva.  

¿Qué pasa cuando creemos que es el príncipe azul y nos aferramos a la primera experiencia que resulta incluso traumática en ocasiones?
Muchas cosas malas pasan cuando nos aferramos a las cosas, incluye esto el aferrarnos a personas. Las cosas no pueden curar nuestros vacíos internos, sólo el trabajo en nosotros mismos. 

 

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