lunes 12 de abril de 2010 - 10:00 AM

Cultura general ¿Si o no?

¿Se sentiría usted corchado si le preguntarán el nombre del Alcalde de Bucaramanga y no lo supiera?

Aunque parece una pregunta elemental, muchos ni si quiera lo saben, ni  están interesados en saberlo, porque saber o no de ‘cultura general’ creen que no es importante.

El saber poco o nada no es problema, todo va más allá, hoy los jóvenes ni conocen, ni quieren, ni les interesa ampliar sus conocimientos.

Pareciera que tanto el entorno en el que se desarrollan, la practicidad que ofrece la tecnología, el poco interés en acceder a medios y espacios que amplíen los conocimientos, cumplen las expectativas del momento.

También dificulta este crecimiento la reducida oferta de medios que satisfagan sus intereses, lo que lo lleva a buscar otras alternativas de satisfacción personal que rayan en lo trivial y lo banal.

Así mismo, hay poco interés por el conocimiento científico que permite tener una explicación del por qué de las cosas y dar un mejor sentido a la existencia.


En tecnología 'unos duros'

Se dice que los jóvenes no conocen o conocen poco de cultura general.

Según César Augusto Roa, Maestro Investigador de la Escuela de Educación de la UIS, 'la afirmación es cierta, pero en lo que se refiere al uso de tecnologías de la informática y comunicación y temas de interés, son 'unos duros',  saben más que los adultos, sólo que no poseen el conocimiento científico que hizo posible tales tecnologías'.

Agrega que 'aquí es donde está la clave y la importancia de la cultura general, entendida como los productos de las acciones humanas y una de ellas es la ciencia que busca explicar y comprender el mundo natural, social y humano. De ahí que requiera comprender mejor su vida y su rol para desenvolverse inteligente, crítica y responsablemente en los distintos contextos'.


Interés

Entonces surge otro interrogante ¿Cómo hacer para que el joven se interese por temas de cultura general, si desde la academia no se promueven?

'El joven vive como es propio de su etapa de vida, en función de lo inmediato, de lo que le interesa y le gusta, le encanta la acción, los retos y es soñador por naturaleza. Estas son claves que no siempre se tienen en cuenta al momento de diseñar, planear y desarrollar procesos de aprender en las instituciones de educación básica, media y aún superior. Los adultos tienden a formalizar, en palabras de los jóvenes, a volver 'aburridos los procesos de aprender', señaló el investigador de la UIS.

 

preguntas y respuestas

Paloma Bahamón

Socióloga

1. ¿Por qué es importante que los estudiantes adquieran conocimientos que les permita desarrollar criterio?

Para que puedan ejercer realmente su autonomía, la mayoría de edad de la que hablaba Kant, pilar de la modernidad y sin exagerar para que sean libres y el planeta no termine de morirse a manos de los manipuladores que se lucran de esta tendencia intencionalmente creada de jóvenes ahistóricos y acríticos. Para que no sean idiotas útiles de un sistema inequitativo, insensible y destructor.

2. ¿Qué recomendaciones se deben aplicar para evitar esta situación?

Es difícil frente a tanta alienación hacerles virar los ojos hacia cosas que alimenten el espíritu como el arte en sus diversas manifestaciones. El arte como placer, como recreación y como crítica, como sea pero arte: poesía, cine, literatura, danza, teatro, bajo el marco de la diversidad. Tal vez sea más eficaz que llegarles con el discurso político. El arte como metáfora de la vida quizás prepare sus espíritus para la crítica y la realidad. En suma: formación cultural diversa y profunda pero a ¿Qué institución de poder le interesa?


Despertar sentido crítico

Sí se trata de cultivar o despertar el sentido crítico y espíritu investigador de los jóvenes en los distintos campos de la ciencia, del conocimiento y la actividad humana, según el Maestro investigador César Roa, implica:

• Conocer a los jóvenes.

• Ponerse en su lugar.

• Identificar sus gustos, intereses, tendencias y problemas

A partir de ahí diseñar procesos que reten a aprender a través de los cuales se disfrute el plantearse preguntas, el trazarse caminos o  alternativas para resolverlas, para llegar a entender lo que era incomprensible, para tener sentido crítico ante  los nuevos argumentos y razonamientos, y sobre todo para darle uso razonable en el presente al conocimiento.


Herramientas fundamentales:

•  El hábito de estudio.

•  El saber buscar.

•  Organizar y ordenar la información.

•  El aprender a expresarse correctamente por escrito y en público.

•  Comprender textos literarios y científicos y adquirir un manejo básico del cálculo.

•  El razonamiento lógico 'que no tienen'.

 

LA VOZ DEL EXPERTO

José Horacio Rosales Cueva

Doctor en ciencias del lenguaje, profesor de lingüística y semiótica, y decano de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Industrial de Santander.

1. Cada persona amplía sus conocimientos de acuerdo a los temas de su interés, pero ¿hasta qué punto profundizar en otros temas?

Los temas de interés de una  persona son diversos y cambian en la medida en que se avanza en la vida y en las experiencias.

Si el niño, por ejemplo, tiene acceso a diversas manifestaciones musicales y de las demás artes, tiene modelos de lectores asiduos en la familia y en la escuela, ve en su entorno el interés por las experiencias científicas diversas y deportivas y encuentra una valoración positiva ante las diversas preguntas, ese niño tendrá motivaciones y valoraciones sociales que inciden directamente en que sus intereses sean variados y con oportunidades reales para conocer eso que llaman ‘cultura general’.


2. ¿Qué debe hacer parte de la cultura general?

Lo que cada quien decida aprender para tener calidad de vida y compartir con otros; el problema es cómo y en qué universo de oportunidades cada quien toma esta decisión.


3. Es casi un hecho que los jóvenes poco saben de cultura general, ¿Cómo incentivarlos para que se interesen?

Hacer que los jóvenes se interesen en la riqueza cultural del entorno depende de muchas decisiones institucionales, pero antes que nada de la manera en que los adultos nos interesamos también en la cultura y acompañamos a los niños y jóvenes a acceder a las prácticas culturales diversas. Como decía alguien, el encierro en los excesos o en las carencias abre las puertas del vicio.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad