martes 31 de marzo de 2009 - 10:00 AM

De las aguas mansas, líbrame Señor

Las apariencias engañan. O al menos eso dicen las personas que han tenido que vivir de cerca la transformación de una persona, al parecer noble, tranquila y que no parte un plato.

Muchas afirman que son mansas pero no mensas, y que es por eso que tampoco están dispuestas a permitir que otro pase por encima de ellas.
Pero también están aquellas que terminan partiendo la vajilla.

Lo cierto es que muchos profesionales afirman que en ocasiones esas personas retraídas o que no tuvieron la oportunidad de expresar o de actuar como eran ante limitantes de sus padres, de un momento a otro optan por salirse de esos esquemas.

Es por eso que quizá usted haya conocido casos de la niña indefensa, juiciosa y de trencitas, siempre en su puesto, que al final de todo fue la primera en convertirse en madre soltera desde el bachillerato.

O quizá esa niña que nunca salía de su casa sin la compañía de sus padres o su hermano mayor y terminó casada a escondidas.
Está también el caso de la mujer que al parecer no habla casi con personas del sexo opuesto, evita salidas nocturnas y citas, pero en el momento de decir sí terminan convertidas en todas unas ‘gatúbelas’ en la cama.

Y está el otro caso de los hombres y mujeres que socialmente son mansas palomas en su trabajo, en su oficina, ante sus amigos, etc, pero cuando llegan a la casa todo se convierte en un infierno debido a su mal carácter.
¿Qué tan cierto es el dicho ‘de las aguas mansas líbrame señor?

preguntas y respuestas
Irma Socorro Rodríguez / Psicóloga

¿El problema de muchas personas que al parecer son aguas mansas, se debe a la restricción que le dieron los padres y que no le permitieron mostrarse como es?
Sí, por eso es que los padres deben tener claro que cada niño es un mundo aparte. No hay que reprimir sino enseñarles a explorar ese mundo. No se puede acallar un volcán, porque eso es sólo ponerle una piedra más en el cráter. De hacerse, los estragos van a ser peores.

¿Qué pasa cuando una persona es pasiva socialmente pero agresiva en su vida en pareja?
Esas personas son las que tienen claro que en la casa pueden dominar, que saben cómo reacciona su familia ante su carácter. Pero eso no lo pueden hacer fuera de su círculo familiar porque no saben cómo van a reaccionar los otros. Estas personas por lo general tienen claro que pueden manipular a su familia.

¿Qué pasa cuando una mujer proyecta una imagen de ‘santa paloma’, pero en su vida sexual es toda una fiera?
Por lo general, esas mujeres son calculadoras, tratan de buscar la mejor tajada. Por eso diferencian los dos terrenos. Al final es que se muestran como es, pero antes están al asecho. Ya en la intimidad muestran lo que son en el fondo.

LISTA
Clases de mansas palomas


1. Socialmente sí, íntimamente no. Son personas que aparentan ser tímidas ante los demás, sobre todo, ante el sexo opuesto. Por lo general se aterran de comentarios relacionados con la sexualidad, no son capaces de aceptar una invitación a un lugar sola, se persignan cada vez que hablan de relaciones, hoteles, moteles, etc. Por lo general se presenta en las mujeres. Pero la transformación llega cuando después de animarse a decir que sí a una invitación, se vuelve el alma de las fiestas, se sube a las mesas, se toma un trago y quiere llegar a la cama. Tanto así que los hombres sienten que los devoran. Aunque en menor medida están también los hombres retraídos, tímidos, caballeros, decentes, que poco tocan temas relacionados con la intimidad, pero que en el momento de mantener una relación sexual, son quienes dominan, se desinhiben, quieren explorar, utilizar lenguaje fuerte, lejos de esa imagen decente que siempre proyectan.

2. En el trabajo una mansa paloma, en la casa un desastre. Estas personas son adoradas por todos en el trabajo, en la oficina, etc. En cualquier lugar que no sea su casa pasan por ser pasivos, tranquilos, demasiado serios, respetuosos, etc. No alcanzan las palabras de admiración cuando otros quieren hablar de su personalidad. Pero en el momento de estar en su territorio se transforman y se convierten en personas agresivas, dominantes, gritonas, etc. Nadie creería que es la misma persona, pero sólo sus seres más cercanos lo saben.

3. No puedes tener novio. En este renglón están las personas que han sido creadas bajo patrones de educación rígidos, sin espacios para su libre expresión y que las lleva a aprovechar cualquier momento para sentir que cogen el mundo con sus manos. Quieren aprovechar cualquier instante para vivir lo desconocido y desafortunadamente siempre terminan cometiendo errores.

4. No parte un plato pero sí la vajilla. Estas personas por lo general quieren aparentar ser todos unos ángeles, aunque son unos completos diablillos. Nunca hay una contradicción, pero en el momento de ser ellos quienes asumen las riendas, arrasan con todo. En las relaciones sobre todo de tipo amoroso, saben jugar muy bien su papel de personas fieles, apacibles, pero al final terminan mostrando que no eran tan calmados y fieles como todos pensaban. Saben jugar bien su propio juego.

preguntas y respuestas
Eduardo Navas / Psicólogo social

¿Qué tanto se aplica este dicho en la realidad ‘De las aguas mansas líbrame Señor’?
Son varios los casos. Está el caso de la persona que es tranquila y que todos ya la tienen bajo ese esquema, por eso se predisponen ante ella pero cuando precisamente esa persona estalla, los otros utilizan el dicho 'de las aguas mansas líbrame señor’. En este caso está mal aplicado el dicho, pues todas las personas tenemos derecho a expresar lo que sentimos. Lo importante está en saber decirlo en el momento indicado y no dejar acumular situaciones para que el otro se aproveche y diga 'tan mansito o mansita que se veía y mire como explotó'.

En el caso de la mujer que es sumisa, callada y que en la cama se desinhibe es más un patrón cultural. Muchas veces ella se muestra tal y como es cuando está en la intimidad y eso está bien, lo que pasa es que muchas no lo hacen porque sus esposos piensan mal de ellas.

Y el otro caso está relacionado con los hombres y mujeres que en la calle son unos y que en la casa son otros. Esto se debe a la forma como han llevado las relaciones. Hay personas que se ven muy lindas por fuera pero hacen de la casa todo un infierno.

¿Qué pasa cuando es a partir de la educación de los padres que los hijos se vuelven sumisos y terminan al final asumiendo el otro extremo? ¿Es decir, la mujer que se va a temprana edad de la casa, que se casa con el novio, que queda embarazada a pesar de que los padres nunca la dejaban salir a una fiesta sola ni tener novio?
Este es un caso muy típico en que obligan a la niña a estar en casa, pero no le permiten o le dan a conocer el mundo. Por eso cuando sale quiere explorar, pero se equivoca porque los padres no le dieron la confianza, no le enseñaron a asumir responsabilidades ni le afianzaron sus valores.

LA VOZ DEL EXPERTO
Ana Tulia MontañEZ / Psicóloga


No necesariamente una persona que no presenta ningún comportamiento catalogado como 'agresivo',   es que está aparentando o que detrás de esa cara, se esconde todo lo contrario. Hay temperamentos, que por naturaleza son tranquilos y dados a medir, a procurar no vivir en conflicto y esto es sólo una característica, que no podemos interpretar siempre bajo la luz de ese dicho.

Pero también es cierto que en otra perspectiva, sí es cierto este dicho,  que afecta el nivel de relaciones y vínculos que establecemos todos los seres humanos. Para hacer un análisis muy objetivo, se tiene que tener en cuenta cuáles son los modelos familiares en lo que refiere a expresión de sentimientos o emociones. 

 

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