lunes 09 de noviembre de 2009 - 10:00 AM

Destruyeron mi noviazgo

Luego de 4 años de noviazgo nuestra relación terminó por culpa de unos chismes. Las amigas de mi novia  manifestaron que yo era drogadicto y que me la pasaba con otras mujeres. No puedo entender como ella conociéndome, creyó en sus mentiras me desacreditó con sus padres y me hizo quedar como una persona mala ante mi madre y mi hermana menor.

Por otro lado mis suegros se han encargado de desprestigiarme haciéndome ver como una persona indigna y mala. Con toda sinceridad no se qué hacer. Juntos estamos en la universidad y penábamos casarnos el año entrante. Espero su consejo.

Respuesta

Distinguido joven: ¡La vida continúa!. Debe aceptar que la persona con quien compartió 4 años no defendió su relación afectiva y dio mérito a comentarios malintencionados sin averiguar la verdad.

Demostró con su conducta que carecía de la confianza y seguridad para formar un hogar. Duele pensar que a pesar del tiempo transcurrido no le conocía, se dejó manipular aceptando sin discusión todo cuanto expresaron en su contra.

Es hora de aceptar que aquella bella mujer no le convenía. Dios le tiene deparado en un futuro alguien que con toda certeza, sabrá valorar, respetar y defender ese amor que yace en su interior dispuesto a darse integralmente para toda la vida.

Deje que todo fluya naturalmente y ¡manos a la obra!.

Reflexión

Sea de aquellos que con delicadeza y prudencia utilizan la palabra, evitando por todos los medios herir o criticar. Rechace las murmuraciones,   chismes o comentarios malintencionados que pretenden dañar, destruir el buen nombre de las personas.

Luche porque su juicio sea recto, justo, coherente, sin dejarse influenciar por la mentira o la difamación. Escuche bien, comprenda en toda su dimensión el sentido de aquello que quieren expresar para valorar y respetar las opiniones ajenas sin dejarse influenciar o manipular.

Nunca de por cierto algo que no pueda comprobar. Averigüe, investigue, compruebe. La envidia, el egoísmo, la ingratitud, la miseria o la mala fe son estimulantes destructivos de todo aquel que disfruta mintiendo, engañando, embaucando, falseando o alterando la verdad.

¡Cuidado! todo cuanto brilla no es oro. Las apariencias engañan. Respete la dignidad de las personas y disfrute su especial forma de ser.

Nadie puede pretender amar aquello que no conoce. Defienda por encima de todo a quien por condición y dignidad merece su respaldo máxime cuando quieren vulnerar y enlodar su buen nombre.

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