jueves 12 de noviembre de 2020 - 12:00 AM

Enkelé: la fuerza de las mujeres en los bailes cantaos

Enkelé es un grupo de mujeres que se atreven a desafiar el estereotipo que dice que en la música afro destacan más como cantaoras. Las mujeres de Enkelé se atreven con el tambor, la gaita y el millo y cantan contra el machismo en Santander con su canción: Lujuria en la rueda.
Escuchar este artículo

El sonido del tambor hace temblar el alma: es el llamado ancestral de mujeres y hombres que desde tiempos inmemoriales cazaban juntos.

Le debemos a la tierra africana nuestra existencia.

Es por eso que cuando suena el tambor, en cada etnia, en cada pueblo, en cada ser, hombre, mujer, el corazón se agita.

“¡Toca ese cuero tamborera!”

Y cuando una mujer toca el tambor, su sonido es fuerza, es rebeldía. Y es sabiduría: es enkelé.

En lengua Bantú, enkelé significa “luz de estrella, iluminación, sabiduría”, cuenta Carolina Delgado, directora de la agrupación.

En las músicas de tradición oral, como los bailes cantaos, en la música afro, las mujeres han estado íntimamente ligadas a su rol de cantaoras: su fuerza, el orgullo de su cabello, su traje tradicional, su voz que atraviesa el cuerpo, que canta la alegría y el lamento de un pueblo cruelmente subyugado que reivindica con la música su libertad y su cultura.

Más allá de ser cantaoras, se desconfía de que las mujeres tengan la capacidad de interpretar esos instrumentos fuertes que representan la juntanza afro: el millo, la gaita y el tambor se alzan en Enkelé hacia las manos de las mujeres y con su música nos hacen un llamado para combatir el machismo que persiste en Santander.

“Los tambores pueden ser tocados por mujeres que quieran reunir a sus comunidades alrededor de ellos para mediar, unir y transformar esas maneras en que nos relacionamos que siempre han estado cruzadas por la violencia”, explica Yira Miranda, cantaora, una de las voces líderes del grupo.

Sin embargo, dice, el arte, la danza, la música, los bailes cantados “deben servir para reflexionar, narrar y crear mundos nuevos, pacíficos en donde las personas disfruten de sus derechos humanos y tengamos una vida digna”.

Quieren reivindicar el rol de las mujeres, sus talentos, capacidades y sus sueños “para abrir espacios de participación equitativos en la cultura local y regional; lugares seguros desde los que podamos seguir trabajando, creando, componiendo, vistiéndonos de color e identidad. Enkelé tiene un sonido, y es el de las mujeres haciendo bailes cantados, músicas del mundo, el sonido de nuestra pluriculturalidad”, concluye Miranda Montero.

$!Enkelé: la fuerza de las mujeres en los bailes cantaos

Algunas de las integrantes de Enkelé: Mildreth Pasos Pabón, Carolina Ortíz, Anny Duarte Castillo y Elizabeth Motta Durán. Foto: Suministrada @matineeagencia / VANGUARDIA

“¡Cántalo mi negra!”

“Solo hablas y preguntas/yo no he venido a escuchar/solo a sentirte el cariño y en la playa disfrutar”: esto es lo que canta Camila Pedrozo Zambrano en la canción Lujuria en la rueda, lanzada en medio de la pandemia y que se ha convertido en un éxito regional.

Este bullerengue sentao, suave, pero potente, diferente, busca cuestionar la cultura machista en las músicas tradicionales. Y en sí, el grupo es un mensaje de transformación.

Carolina Delgado, directora de Enkelé, dice que la del grupo es una propuesta musical que no se reconoce como tradicional, sino de proyección. Sin embargo, toman como base los saberes y conocimientos de los bailes cantados.

“Nos hemos encontrado para conformar esta agrupación de mujeres que no propone nada distinto a reconocer nuestra historia, la labor de las mujeres y que nuestra sociedad necesita cambiar para poder avanzar en el reconocimiento de nuestra música”, coinciden en afirmar sus integrantes.

Enkelé nació en 2018 tras un encuentro de sus integrantes en un festival en Gamarra, Cesar. De regreso a Bucaramanga se decidieron a formar el grupo.

Dicen que el público “nos ha recibido algunas veces con asombro, otras con admiración o mucho cariño por nuestro proceso musical, nuestra puesta en escena y el mensaje que queremos enviar a través de ella”, dicen.

La canción nació en medio de la pandemia de la inspiración de Laura Sánchez, Carolina Delgado, Yira Miranda y el productor Javier Casanova.

Lujuria en la rueda es un llamado deseado por mujeres y hombres de Santander: cuando nombran la “rueda”, Enkelé se refiere a la rueda de tambores, pero esta canción trasciende: la idea es que hombres y mujeres nos acompañemos con equidad, también, en la rueda de la vida.

$!Enkelé: la fuerza de las mujeres en los bailes cantaos

Dos de las integrantes de Enkelé: Angélica Ruiz Machuca y Carolina Ortiz Rueda. Foto: Suministrada Natalia Pinilla Rodríguez. / VANGUARDIA

Fuerza afro, fuerza mujer

Yira Miranda Montero, quien también es directora regional de la Fundación Lüvo, investigadora en feminismos descoloniales, construcción de paz y reconciliación, explica que los bailes cantaos hacen parte de las músicas de tradición oral que tienen una fuerte influencia de la diáspora africana y mestiza en general.

Al principio de esta pandemia, la Fundación lanzó el séptimo número de su revista, llamado “Interseccionalidades y márgenes”. En una entrevista con esta redacción, Miranda Montero y Kathryn Orcasita, coordinadora regional de comunicaciones de la fundación e investigadora de memoria colectiva e histórica, feminismos populares y descoloniales, comentaron sobre la importancia de que los santandereanos recordemos que las manos afro crear también esta tierra: “se lo debemos a la población negra y actualmente el país entero niega esa herencia. Para poder estar en el momento en el que estamos otras personas están sufriendo el peso de las violencias, como es el caso de los líderes sociales, en su mayoría personas afro, campesinas e indígenas”, explicó Orcasita en dicha oportunidad.

Karol Viviana Mejía Centeno, activista por los derechos del pueblo afro en Santander, cuenta que hay 27 mil personas con ascendencia afro tan solo en Barrancabermeja.

Cuenta que llegaron por río Magdalena y se fueron extendiendo por toda la región.

En Girón hay un barrio llamado El Palenque, testigo de su llegada.

“Nos identificamos por nuestra cultura, nuestra comida: el negro es eufórico, alegre. La mujer afro en Santander tiene ese perrenque, queremos conservar nuestras costumbres. En Enkelé vemos a esas mujeres que conservan sus raíces ancestrales: la mujer santandereana y afro es una berraca.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad