miércoles 17 de febrero de 2010 - 10:00 AM

'Extraño el hotel mama'

Hace unas semanas estuvo feliz pensando en armar maletas y volar a otros horizontes. Y así fue, llegó a otra ciudad, a una nueva universidad, en busca de un futuro promisorio.

Estaba feliz pues era la primera vez que saldría de casa de papá y mamá para tener el control de su propia libertad.

Lo cierto es que de la emoción no pensó en qué cambios drásticos sentiría con el paso del tiempo.

El simple hecho de buscar un lugar para vivir en un barrio similar al de sus padres lo llevó a recorrer cantidad de calles y mirar infinidad de clasificados.


‘Se arrienda habitación para estudiantes'

Esa frase resultaba bastante interesante, pues usted siempre soñó tener su espacio con gente de su misma edad y compartir experiencias al mejor estilo de la serie norteamericana ‘Friends’.

Eso le enseñó la televisión, que todo sería fascinante.

Pero después de firmar el contrato empezó a conocer cantidad de reglas que nunca antes se imaginó.

Actualmente está atravesando por ese trance, adaptándose a los horarios, a no poder usar el teléfono cuando quiera, a no cerrar su habitación con llave, a volver antes de las 10, a comer a una hora determinada, de lo contrario a acudir al horno microondas de esa casa que es totalmente ajena a usted.

Y no sólo eso, también evitar pasarse máximo 15 minutos en la ducha.

Sin pensarlo, se le olvidó llevar ese manual de instrucciones en su cabeza para aprender a adaptarse a otra ciudad diferente, otra gente, otros estilos de vida y otra casa en la que usted ya no es el niño mimado sino un estudiante más.

Seguro empieza a extrañar 'el hotel mama', y más si siempre estuvo mal acostumbrado. Es hora de asumir responsabilidades de adultos y nuevas reglas, si no quiere devolverse el próximo semestre.


preguntas y respuestas

Freddy Hernando Cristancho

Psicólogo

¿Qué tanto choca esa situación en los jóvenes? El cambiar de su hotel mama a otra casa totalmente ajena con extraños.La adaptación es el primer factor que un joven encuentra y que choca con su tradicional estilo de vida. Si bien ha tomado la decisión de salir de casa para afrontar nuevos retos en el mundo, es bueno saber que al tomar esta decisión debe tener la  absoluta convicción de qué va enfrentar en esa independencia. El mundo en sí ofrece muchas posibilidades y el ser humano es adaptativo por naturaleza, además, cada ser humano posee diversas capacidades que lo hacen presa fácil o difícil de un mundo lleno de falsas y verdaderas ilusiones y/o oportunidades.

Salir de casa no es simplemente lograr la independencia; es hacerse responsable de su vida en todos los sentidos. Si se sale a aventurar y pensar que la independencia es sinónimo de libertad desmedida y sin responsabilidad, las consecuencias seguramente serán nefastas y la capacidad de autorrealización se llegará a ver frustrada.

¿Qué puede hacer un joven para asimilar mejor ese cambio? Tener un proyecto de vida claro, óptimo y realizable. Si se aferra a esta pauta seguramente el sentido de la responsabilidad le ayudará a superar caminos difíciles y momentos duros por los que tenga que pasar. Realmente es importante que una persona asuma el control de su vida con expectativa de realización.

Sucede que generalmente la independencia trae consigo facilismo y un mundo de irresponsabilidad desmedida, entonces es deber de cada quien tener claro el camino a recorrer. Alcanzar los sueños no es un camino fácil, lo fácil es no enfrentarse a nada.

¿Qué decirle a los jóvenes sobre las nuevas reglas que deben cumplir, como los horarios de llegada, que no tendrán llaves, que no pueden ingresar a nadie a la casa, que no pueden usar el teléfono, que no pueden durar mucho tiempo en la ducha, que incluso algunos no pueden dejar su habitación con llave? El ser humano es adaptativo y la responsabilidad es el arma que tenemos para hacernos fuertes ante los cambios. Si no hay responsabilidad seguramente muy pronto estará de vuelta en casa con un título grande en la frente de 'fracasado' y con mil excusas por no haber logrado el éxito esperado. Para algunos es complicado dejar la casa porque la mamá les hace todo, incluso lavarles la ropa interior. Entonces para algunos llegar a ser independientes será un duro golpe en contra de la desidia y pereza que manejan, mientras que  para otros será muy fácil porque en su casa siempre los han acostumbrado a ser responsables al menos con sus cosas personales, con el respeto hacia sí mismos y hacia los demás, con las normas, reglas, derechos y deberes necesarios para la convivencia y sobre todo con valores como el respeto, la honestidad, la perseverancia y la integridad.

 

preguntas y respuestas

Olga Susana Otero

Psicóloga

¿Qué pasa cuando un joven se enfrenta a ese tipo de situaciones? No podemos quedarnos hijitos  de los padres, tenemos la responsabilidad de tomar lo que ellos nos dieron y cambiar lo necesario para ser hombres y mujeres. No podemos seguir desde el lugar del niño reclamando con reproches en la vida.Para no chocar en una nueva casa, ajena a ellos, necesitan establecer nuevos vínculos o aceptar si la familia o el sitio donde viven no es de gente cercana, que están solos y sus grupos de apoyo serán los que consigan en la universidad o con los de su tierra natal que pueden reunirse.

El joven debe aceptar que la vida no es como en casa y que pasar por este aprendizaje es parte de crecer y desarrollarse. Si se resisten y no ven las ventajas vivirán aburridos.

¿Qué decirle a los jóvenes sobre las nuevas reglas que deben cumplir? Lo primero es decirles que en la casa violaban todas las normas según sus estados de ánimo, pero la vida no es así y ésta es una muestra. Para crecer hay que conocer el mundo real y en el mundo real si se cumplen las normas las cosas salen bien.

No se les puede enseñar, ellos aprenden, si lo deciden. Si no desean aprender, nada queda por hacer. Ya los padres les dieron lo mejor que pudieron y el resto les toca a ellos. Aquí, en estos momentos se destacan los duros, los verdaderos hombres y mujeres que van a sobresalir en la vida, los que hay que mirar para que dirijan las empresas y las instituciones del país.


Cómo hacer más llevadera la situación Paso a paso

1. Empiece por cambiar de actitud.

2. Tenga un verdadero compromiso, al menos personal.

3. Idealice un futuro consecuente con sus capacidades.

4.  Antes de creer que sus padres tienen la obligación de curarle todos sus caprichos, esfuércese  por hacerlos sentir orgullosos de lo buen hijo (a) que es usted, de lo responsable y admirable en que se ha convertido gracias a perseguir sus ideales y sus sueños.

5. Combata el aburrimiento. Cree grupos de apoyo, amigos en la universidad. Empiece por los de su misma colonia, puede sentirse más en familia.

 

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad