viernes 14 de agosto de 2009 - 10:00 AM

¿Cuándo establecer reglas en pareja?

No se trata de decirle a alguien, 'sí acepto ser tu novia, pero antes léete esta enciclopedia completa con las reglas que debes cumplir para que este noviazgo funcione'.

No existen las mismas reglas para todas las relaciones, por eso, usted debe sentarse en pareja y establecer cuáles son los puntos que favorecerán la relación, cuáles son los espacios que destinarán en pareja y cuáles son los puntos que de no cumplirse pondrían a tambalear la relación.

Es importante que usted sienta que su relación es estable y seria, y que la persona con la que comparte su tiempo y sus emociones es igual de maduro a usted. De lo contrario, saldrá espantado con el planteamiento de ese decálogo.

El primer paso es que definan entre los dos para dónde va la relación. Si son personas que no temen tener relaciones a largo plazo y lo que desean es que los dos se sientan cómodos durante el noviazgo, nada mejor que establecer en pareja las reglas.

Por eso, defina con cabeza fría qué es lo que lo saca de quicio y que no soportaría de su pareja, cuáles son los espacios que desea compartir y cuáles reglas se comprometerá a cumplir al pie de la letra.

reglas

Primera regla: Respeto  Esta es una regla que hay que establecer desde el comienzo y que no necesita determinado tiempo para dejarla clara entre los dos. En la etapa del enamoramiento todo será maravilloso, el galanteo, el romanticismo, la sorpresa. Por eso, es importante que de entrada sean capaces de hablar del respeto mutuo. Cero palabras groseras, cero gritos, cero espectáculos en la calle, cero altanería. Recuerde que esta regla es una de las más fundamentales, porque de romperse por primera vez el respeto, se desmoronará la relación.

Segunda regla: Espacios  Los espacios para usted, los espacios para él y los espacios de los dos. Uno de los principales errores es dejar que la otra persona invada sus espacios de diversión, sus espacios para el estudio, para los amigos y para la familia. Ponga límites, para que desde el comienzo los dos sepan cuáles momentos son intocables con otras personas. De esta forma, se hará más interesante la relación, porque no se convertirán en un chicle y siempre tendrán muchas cosas que contarse. Además, aprovecharán al máximo cada encuentro.

Tercera regla: Nada de celos enfermizos Si no deja claro desde el comienzo que usted detesta el drama, seguramente terminará en un novelón cuando su pareja empiece a celarlo por todo. No le permita que le prohíba hablar con alguien, preguntarle quién lo llama, qué dijo, para qué era. Desde el principio deje claro que no cambiará su forma de ser. Recomendación: No caiga en el error de ser usted quien cierra las puertas a sus amigos, les apaga el celular, los manda a buzón, les dice que no llamen, solo por darle gusto a su pareja y evitarse el berrinche. Lo mejor es hablar ante la primera pataleta, que usted no se presta para ese juego. Pero eso sí, responda a esa confianza y sea maduro frente a la realidad. Nada de galanteos con sus amigas o amigos.

Cuarta regla: No hablar del ex.  Aunque se necesita mucha madurez, es importante que no se hieran susceptibilidades. Por eso, no traiga a colación temas relacionados con su ex. ¿Qué le aporta a la relación ese pasado? Entre menos información tenga de esa persona, menos fantasmas revoletearán en su cabeza y en la de su pareja.

Quinta regla: No permita la frase 'Eso no te pongas' No cometa el error de permitir que su pareja desde el comienzo de la relación le diga qué ponerse y qué no ponerse. Es usted quien decide. Lleguen a acuerdos, de ser necesario. Es posible que en realidad el tenga un poco de razón con sus atuendos. Escuche al otro y tómelo como una sugerencia. Analice con cabeza fría si él tiene la razón. Pero eso sí, no permita que suene a imponencia. De ser usted la persona que pone problema por la forma como se viste su pareja, utilice un tono adecuado y frases asertivas como 'amor, es que prefiero ese vestido para la noche' o 'quiero que luzcas esa blusa sólo para mí'.

Sexta regla: ¿Me fías? Si usted tiene claro que comparte con su pareja una relación seria, no está de mal hacerle algún favor financiero. Pero tampoco termine asumiendo usted las responsabilidades de él o de ella. Esto puede mandar la relación a la enemistad, y obviamente a la caneca.

Séptima regla:
Quien tiene la razón, lo admite. Cuando la persona se deja llevar por la ira, es probable que aparezca el orgullo, la altanería, la indiferencia. Son muchas formas de reaccionar, pero lo importante es que usted sea capaz de reconocer sus errores a tiempo y acercarse para enmendar el daño. Sea humilde y aprenda a aceptar que se equivocó. Esta es una regla importante en pareja, porque así cada uno tendrá claro que tiene en sus manos solucionar el problema o seguir enfrascado en él.

Octava regla:
Sé que tienes ojos, pero respétame  Muchas veces ese se convierte en el principal problema. Hay hombres que no pueden disimular las miradas, que se le van los ojos cuando una mujer pasa por su lado, así su pareja esté presente. Lo mismo, cuando están acompañados de sus amigos. Por eso, desde el comienzo debe exigirse este tipo de respeto.

Novena regla:
Darse el lugar entre amigos Una cosa es que cada uno tenga su grupo de amigos, y otra muy diferente que sus amigos no le den su lugar. Déjele claro a su pareja que quiere tener siempre esa posición entre ellos. Nada de influencias.

Décima regla: Nada de comparaciones  Resulta muy aburrido que su pareja la esté comparando con su mamá, con su papá, con su mejor amiga, con su hermana, con su hermano. Para bien o para mal, descarte ese tipo de comparaciones.

preguntas y respuestas
Yolanda Hernández / Psicóloga


¿Es bueno establecer reglas en pareja? Más que establecer reglas, es sencillamente llegar a acuerdos o consensos de pareja. En la medida que la relación de confianza avanza, se conoce los gustos de las personas y se maneja el tacto para decir las palabras apropiadas en el momento oportuno. 

¿Cuál es el tiempo prudente para establecer reglas en un noviazgo? El tiempo es acorde al grado de confianza y acercamiento de la pareja, en la que debe  prosperar  el afecto, la sinceridad y la empatía, para que se genere un clima propicio para exponer  los acuerdos, según los intereses de la pareja

Pasados los años, ¿se pueden establecer reglas en el matrimonio? ¿Cómo hacerlo? Desde luego que sí, las situaciones cambian, la llegada de los hijos, la edad, los compromisos  que se adquieren  con el paso del tiempo. Es indispensable mantener una excelente comunicación, sin olvidar un elemento básico como lo es la empatía ¿Cómo debo abordar un tema con mi pareja? De la misma forma, ¿cómo me gustaría que me abordaran? Con respeto, con amor, con consideración, poniéndome en el lugar de la otra persona.

¿Qué temas específicos se deben establecer como reglas en el noviazgo y qué temas en el matrimonio? Cada pareja  tendrá qué identificar las necesidades propias de la relación, tanto en la etapa de noviazgo como en el matrimonio. El cuento está en hacerlo en el momento justo y usando las palabras apropiadas. Los acuerdos pueden  ser varios, según el criterio de cada pareja, por ejemplo: la puntualidad, la responsabilidad, la colaboración en los quehaceres de la casa, el respeto, la religiosidad, la planeación de gastos, entre otros.

LISTA
¿Y en el matrimonio?


A medida que pasan los meses de convivencia, usted va notando que hay ciertas reglas por establecer, que al parecer nunca pasaron por su mente durante el noviazgo.
Pero no se preocupe, es lógico que pase porque usted no nació con el chip de casada o casado. Más, si en el ‘hotel mamᒠtodo le hacían.

Lo más importante es que con el tiempo vaya estableciendo pautas de convivencia como:

1 Visitas a los padres y demás familiares: Es necesario que aprenda a distribuir el tiempo, regálese tiempo con sus padres y permita que su pareja también se regale tiempo con ellos.

2 Quehaceres del hogar: Por lo general, los dos trabajan. Por eso es importante que distribuyan las tareas. Cada uno debe cumplir con el orden y aseo del hogar.

3 Defina cómo celebrarán las fechas especiales. Lo más probable es que los dos quieran compartir con la familia. Recuerde que son pareja y no es sano dividirse cada uno por su lado. Lo mejor es turnarse fechas como el 24 y 31 de diciembre, día del padre, de la madre. Vayan a los dos lados, aprendan a distribuir su tiempo.

4 Cuando llegan los hijos es importante establecer reglas. ¿Quién los recoge?, ¿qué días a la semana?, ¿quién va por las notas este mes? ¿Qué gastos asumirá cada uno?

5 Aunque no lo crea, para discutir también se requieren reglas. ¿Cuáles? Establezca con su pareja qué podría agrandar un problema y definan esas reglas cuando estén tranquilos, no en plena discusión. Lo mejor es que usted tenga claro que: no debe salir corriendo a contar sus problemas a terceros, no quedarse en la calle por ningún motivo, avisar que se presentó un inconveniente y se retrasó su llegada, no utilizar la frase 'hasta aquí llegamos, nos separamos', 'es que tú siempre', 'es que tú nunca', 'en esta casa no se tiran las puertas', 'nada de traer viejos rencores', entre otras advertencias.

LA VOZ DEL EXPERTO
Juan Gabriel Sánchez / Psicólogo


¿Por qué es importante crear pautas en una relación?
'Desde el comienzo deben estar claras las reglas sobre lo fundamental, sobre acuerdos básicos, precisamente para que esa relación funcione y marche de maravilla.

Hay acuerdos tácitos que no se dicen, pero que son acuerdos. Hay otros que deben expresarse, tal es el caso de los aportes económicos en la vida de pareja que asumirá el hombre y la mujer.

Para establecer esas reglas, lo importante es que se tenga como base el desarrollo moral, saber qué le conviene al otro y qué le conviene a uno, pero siempre desde la madurez.

Uno de los temas que se deben establecer como reglas claras tiene que ver con el respeto por los espacios individuales. Cuando se copa el espacio del otro, se mata la relación fácilmente.

Nunca es tarde para establecer esos acuerdos. Las reglas se reestablecen y se modifican con el paso del tiempo, pero también se puede comenzar desde cero, pues eso hace más agradable la vida.

A veces las parejas se dan cuenta después de varios años que les hacían falta pactar esos acuerdos, esos mínimos enlaces y vuelven a funcionar las cosas.

Para eso, es necesario ser explícitos, decir qué nos gusta y qué no nos gusta. A veces por pudor, por miedo, por pena o por sumisión, no se le expresa al otro qué le gusta y qué no le gusta, qué necesita y qué no necesita'.

 

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