martes 19 de mayo de 2009 - 10:00 AM

¿Es una crisis de pareja o es el final?

Es posible que usted se ahogue en un vaso de agua o que tenga claro que después de la tormenta llega la calma.

Sólo en usted está decidir en qué posición está su relación de pareja.

No hay situaciones generalizadas para que usted sepa si está atravesando por un traspié en la relación, está diciendo adiós antes de empezar o en realidad ya todo está dicho y consumado.

'Necesitamos ayuda'

 Esa puede ser una de las conclusiones a las que usted llegue con su pareja cuando ha intentado de varias formas, en diferentes espacios y con toda la disposición del mundo mejorar la relación.

Podrá encontrar un profesional que le dé horizonte y le plantee posibles flotadores para salvar la relación. Pero sólo está en la pareja, continuar o quedarse en alta mar.

LISTA
Flotadores para salvar la relación


1 Esfuércese por comenzar de nuevo, cancelando la lista de agravios recibidos hasta el momento.
2 Evite por todos los medios, aún cuando están muy nerviosos, las ofensas de palabra, acción o gesto.
3 Procure resolver los conflictos que los hacen estar mal con ustedes mismos. Sepa  por qué se encuentra interiormente tan disgustado.
4 Invente motivos, proyectos e ilusiones que dan atractivo a la vida en común. Evite por todos los medios el aburrimiento.
5 Aprenda a callar cuando fuera necesario, evitando las discusiones inútiles y el más mínimo asomo de ironía.
6 Instaure una vida y relación íntima sana, positiva y centrada en la comunicación.
7 El sentido del humor y pulir los detalles hacen más difícil la convivencia.
8 Ejercite el dominio sobre usted mismo. Sea imprescindible para hacer amable la vida en común.
9 Evite todo tipo de enfrentamientos directos.
10 Frene la tendencia a inspeccionar, controlar, y vigilar al cónyuge. Incremente la confianza en él y el respeto por el despliegue de su propia vida y personalidad.

LISTA
¿Se está ahogando en un vaso de agua?

Siga a continuación las siguientes recomendaciones de la psicóloga de Familia Marcela Ariza, revise con detenimiento su matrimonio y de estar en crisis, salga de ella sin decir adiós:

1 Cuáles son los motivos de conflicto más frecuentes. Descubra con la ayuda de un profesional, de ser necesario, las causas de los conflictos. Analícelas y enfréntelas para poder avanzar.

2 Las finanzas, las labores del hogar, la decisión de tener hijos o no, la disciplina de los hijos, la intimidad en pareja, las amistades y en ocasiones hasta la familia política son algunos de los problemas en pareja.

3 Evalúe si ve las relaciones en pareja como una batalla en la que usted tiene que ganarle al otro. Si siente la necesidad de probar que está en lo correcto o que va a ganar, y utiliza técnicas como acusaciones, agravios y enojos o ataques, está cayendo en un grave error. Céntrese en que la familia es la ganadora, no ninguno de los dos.

LISTA
Errores que lo llevan mar adentro


1 No escuchar a la pareja activamente.
2 Hablar cuando está realizando diversas tareas al mismo tiempo.  
3 No escoger el momento para resolver los conflictos y escucharse sin interrupciones.
4 Hablar 'echándole la culpa' al otro. Con esta actitud de acusar al otro, las parejas construyen una muralla muy difícil de romper. Este enfoque fomenta la actitud defensiva y de ataques y no anticipa una solución a las diferencias o los conflictos. Se crea distanciamiento y resentimiento.
5 Discutir utilizando la frase de 'tú' en todo momento. Es muy aconsejable que siempre se hable en primera persona, es decir, ‘Yo’. Algunos ejemplos: 'Yo me siento así cuando',  'Me gustaría que me escucharas', 'Yo necesito'.  Estas frases promueven el diálogo y el entendimiento, y resultan ser menos críticas que las usadas con 'tú'.
6 Traer el pasado a la discusión presente. Esto tiene un impacto muy devastador en la pareja, pues se encuentran  con la sombra de los errores anteriores, estancados emocionalmente hablando de lo mismo una y otra vez.
7 Permitir que se acumulen situaciones.
8 Herirse hasta que ya no haya forma de curar las heridas.
9 Olvidarse de qué dolor está generando en el otro.
10 Omitir a la otra persona y no preguntarle qué le pasa, qué tiene, qué siente y qué desea.
11 No acompañar a la pareja en momentos tristes, penosos y dolorosos.
12 Dar por sobreentendidas las situaciones.
13 Retomar temas del pasado y no salir de ellos en cada discusión.

LISTA
Crisis, los temas que ponen la marea alta


1 La adaptación, en los primeros años.
2 La relación con la familia política: Cuando uno de los cónyuges se cierra a su propia historia familiar, se puede caer en el egoísmo y la imposición y no en una vida compartida.
3 La educación de los hijos: Se necesita criterio educativo que reporte seguridad a los hijos, para que no se generen conflictos por imposición.
4 El manejo del dinero
5 La autonomía personal: La incomprensión en un equilibrado manejo de los intereses personales con los intereses conyugales puede generar una incompatibilidad que conduzca a una crisis matrimonial.
6 La dedicación al trabajo: Cuando el trabajo se convierte en obsesión de profesionalitis, nos olvidamos de todos y nos centramos sólo en nuestra vida profesional. Los conflictos generados por esta situación hacen daño. Vivir el orden en la dedicación al trabajo sin olvidar la familia, el matrimonio, el descanso ayudará a equilibrar nuestra actuación en todas las esferas de la vida de la persona humana.

preguntas y respuestas
Miguel Ángel Cárdenas / Psicólogo de Familia

¿Cómo saber que es una crisis y no es el final?
Es importante realizar un balance de aspectos como la frecuencia (de los conflictos), la intensidad de los mismos, los elementos verbales y de actitud que surgen en estos momentos y el sentimiento que se genera en la pareja. Es muy difícil predecir cuándo se llegará a un final, ya que cada persona hace una lectura diferente de los hechos y le asigna un valor propio a la situación.

Cada uno magnifica la fuerza de los hechos. Pero cuando se ha hecho daño a la otra persona con palabras o acciones, y este daño está afectando significativamente no sólo la vida en pareja sino la emocionalidad de una de las personas, se puede pensar en un final. Asimismo, cuando el panorama se perciba (por la pareja) como fácil de superar, se hablará de una crisis.

¿Cuándo nos estamos ahogando en un vaso de agua en la relación?
Las diferencias individuales de personalidad, creencias, cultura y familia marcan una pauta en este aspecto.  Existen situaciones que para algunas personas significan mucho pero a la vez para otros parecen muy poco.  

Como observadores muchas veces podemos llegar a juzgar la relación de alguna persona y pensar 'Se están ahogando en un vaso con agua'. Pero si yo estuviera en esa misma situación ¿Qué haría? Podemos identificarnos con una situación particular, o podemos restarle valor. Este punto es muy subjetivo y personal.  

Cada quien tiene momentos en los que se 'ahoga en un vaso con agua'.  Cuando evalúo y contrasto la situación a la luz de mis elementos personales (formación, creencias) y le adjudico un valor (+/-), allí encontraré la respuesta y sabré si se trata de un hecho muy fuerte y difícil o una situación leve y pasajera en la que estoy exagerando.

¿Cómo aprender a detectar un tsunamí en una relación?
Al igual que ciertos desastres hay cosas en las relaciones de pareja que se pueden predecir.  Cuando las situaciones de conflicto empiezan a ser más frecuentes, cuando no hay forma de tolerar elementos de la otra persona, cuando se ha caído en faltas de respeto, cuando son más los momentos negativos que los positivos al compartir con la pareja, cuando la relación produce tensión o estrés, cuando se esconden cosas para evitar conflictos y la confianza comienza a desvanecerse, puede esperarse en cualquier momento un tsunamí.

Es normal que existan conflictos en las relaciones de pareja, siempre y cuando no se falte a la otra persona en su dignidad y su integridad. Cuando esto ocurre, se comienza a fracturar la relación y en cualquier momento colapsa. Además, si la reparación que se hace de algunas heridas no es completa, o si no se vela por fortalecer el afecto, la relación se debilitará cada vez más.

¿Después de la tormenta llega la calma?
Sí. Sea cual sea el desenlace que tenga la tormenta siempre llega a la calma. La calma no necesariamente implica que la relación continúe o que los conflictos tengan la solución que las personas esperan. La calma radica en la posibilidad de tomar una decisión que va en últimas a favorecer a la pareja, ya sea la solución de seguir o terminar.  

Marcela Ariza de Serrano
Psicóloga Instituto de Familia de la Universidad de La Sabana

¿Cómo ver una crisis matrimonial como una oportunidad a mejorar?
Suelo llamar a las crisis matrimoniales 'maravillosas oportunidades'.

Cuando un hombre y una mujer deciden unir sus vidas en matrimonio lo hacen con la ilusión de construir una unión estable, de acompañarse en el largo o corto camino de la vida, a fin de ser felices juntos hasta el final de su vida.
En lugar de ver el matrimonio como  fruto del azar, la elección de quien ha de ser el esposo o la esposa, es el resultado del conocimiento y de la libre decisión. Sin embargo, no es una decisión aislada o egoísta. En esta vital elección, las personas participan íntegramente, con su corporeidad, su inteligencia, su voluntad, su afectividad, sus cualidades y virtudes, sus defectos y vicios, su pasado, su familia, sus entornos, sus aspiraciones, etc.

Además, hay que tener presente que el elegido (a) va cambiando con la vida, con las circunstancias, con las fluctuaciones de salud y de ánimo, con los años, pero hay que encontrar en el quehacer diario la alegría, la fuerza y la esperanza de no estar solos, para comenzar y sobre todo para recomenzar.

Esta gran aventura es fruto de una tarea conjunta, no obra de magia. Así, frente a las tensiones conyugales que se han presentado desde siempre, el matrimonio buscará ayudas para superarlas y éstas no encontrarán la cada vez más fácil y tentadora solución de la separación, con el consiguiente daño para los hijos, para la sociedad y para los mismos esposos.

¿Cuándo saber que es una  crisis de pareja y cuándo saber que es el final de una relación?
Hay que decir antes que nada, que en toda relación matrimonial sobrevienen crisis o momentos difíciles que son completamente normales y que se inscriben dentro del proceso de maduración de la vida conyugal.

En el matrimonio se experimentan crisis típicas en las cuales lo que hace falta es un mínimo espíritu de lucha y un poco de sentido común y claridad en las ideas.

Somos tan distintos los humanos, pero un hombre y una mujer casados parece que lo son aún más.
Vivir en pareja no es nada sencillo, si se tiene en cuenta que sobre ella revierten todos los problemas cotidianos. El trabajo, el estrés, y la rutina, a veces provocan que se miren las distintas situaciones con ojos de terror y se  dejen de disfrutar momentos preciosos. Hoy en día estas circunstancias están llevando a que las separaciones entre esposos constituyan unas de las enfermedades más comunes en la vida matrimonial.

¿Cómo saber que es una crisis y no es el final? Esto lo da la capacidad de cada uno de los cónyuges para reconocer lo que sucede y su papel en la situación y sobre todo su capacidad para saber pedir la ayuda a quien corresponda de manera prudente. Si no se hace nada por avanzar, hasta el conflicto más mínimo puede llevar al final.

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