miércoles 25 de febrero de 2009 - 10:00 AM

¿Indiferente, difícil o no le interesa?

Que no sea o parezca fácil.

Esa es la premisa que muchas personas tienen en cuenta en el momento de buscar pareja.

Sobre todo si será su pareja oficial, esa de presentar ante la familia y ante los amigos.

Por eso, en el momento de ir tras esa persona muchos hombres y mujeres se encuentran con diferentes señales.

Algunas personas se lanzan de inmediato a la conquista, otras esperan hasta la segunda invitación para aceptar salir con la persona, pero hay otras que se ponen la máscara de la indiferencia para mantener el interés.

Y es a partir de ese momento cuando empieza el juego de las miradas que se desvían, de los saludos secos, de los cariños.
Ser difícil empieza a ponerle picante a la etapa del enamoramiento. Esta será la herramienta perfecta para que la otra persona piense todo el tiempo en usted y se proponga la conquista.

Sin embargo, cuando no se sabe medir y se cae en la indiferencia, ocurre el efecto contrario.

Las evasivas quedan en eso, la persona deja de insistir, se cansa de adivinar y opta por decir adiós.

Aprenda a manejar ese grado de indiferencia sin que termine generando el desinterés en la otra persona.

¿Hasta cuándo soy capaz de esperar?

Si usted es la persona que es indiferente estará participando de un juego bajo sus propias reglas, pero el problema aparece cuando usted no adapta las reglas a las circunstancias o manifestaciones de afecto que se van presentando y la otra persona decide ‘retirarse del juego’.

Según explicó la psicóloga Ruth Carmenza Ramírez, 'mujeres y hombres que esperan por un amor que se mueve dentro de la indiferencia, tienen como antecedente el imaginario de que esta persona se va a despertar y va a cambiar, demostrando el amor que tiene guardado'.

Estos casos suceden con amores que incluso se vuelven platónicos y que pueden llevar a la persona a esperar toda la vida.

Así lo explicó la profesional, quien aclaró que 'esta ilusión hace que una persona pueda esperar tanto tiempo que puede pasar una vida entera y entonces pareciera ante la sociedad  que se acostumbró a esperar; sin embargo, existen hoy en día muchas personas que ante el maltrato del indiferente se comparan con otros y con ellos mismos (ideales y realidades) y buscan ayuda terapéutica profesional'.

Está también el caso de la persona que se aburre porque no está acostumbrada a ‘rogar’ y decide decir adiós, incluso con ese amigo o amiga que sirvió de canal para acercarse a la otra persona.

preguntas y respuestas
Ruth Carmenza Ramírez S. / Psicóloga experta en neuropsicología

Desde la parte neuropsicológica, ¿por qué a una persona le puede atraer la indiferencia de otra durante la etapa del enamoramiento?
Es imposible desconocer que neurológicamente, según estudios importantes, se haya encontrado actividad en muchas partes del cerebro, pero la más importante es el área ventral tegmental que produce la dopamina, estimulante natural que proporciona sensaciones de plenitud, euforia y cambios de humor.

Siempre que se tengan emociones, sentimientos o pensamientos, se dispararán respuestas neuroquímicas que tienen la connotación de ser adictivas. Para el cerebro, el amor y el odio se parecen mucho, al punto que podemos sentir los dos al mismo tiempo en una misma persona. La indiferencia es su contrario y ocasiona en la persona que la padece unos estados de alerta  que por efectos dopaminérgicos controla la atención, la motivación y el cumplimiento de objetivos. Por esto, cuando una persona es sometida a constantes de indiferencia puede fijar su atención hacia la consecución de ese ser; desde ahí motivarse a esperar, generar estrategias para conseguirlo y en esto cumple un importante papel la serotonina que fija el pensamiento.

¿Qué tan positivo es manejar ese grado de indiferencia en las relaciones efectivas al comienzo?
La indiferencia es un arma de doble filo que causa dolor, ansiedad, depresión en la persona a la que se le expresa, por eso sólo debe ser mostrada cuando realmente es el sentimiento que impera en una de las partes y debe ir precedida de un diálogo abierto, sincero y respetuoso hacia la persona que amando no es correspondida.

Jugar con la indiferencia puede ser peligroso porque no todas las personas tienen implicados factores  neurológicos, emocionales o culturales que le permitan soportar este estilo de conquista.

¿Qué pasa cuando nos acostumbramos a ser indiferentes?
Cuando en una relación afectiva una de las partes se acostumbra a ser indiferente, puede generar un estilo de amor esquizoide, desvinculado, que puede ser calladamente una forma de agresión, desvinculación emocional que se refleja en el comportamiento como no seducción, no expresiones cariñosas o no acompañamiento. La indiferencia es la ruptura mental que no deja captar la existencia del otro; el indiferente puede producir un efecto contrario para él o ella en el que termina perdiendo y  desde ahí recogiendo soledad, frustración, ansiedad o depresión; aquí juega la particular frase que dice ‘nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde’.

LA VOZ DEL EXPERTO
Juan Carlos Fernández / Psicólogo clínico


'La indiferencia es un mecanismo de castigo, es como retirarle algo que es agradable a la otra persona.
En ocasiones la indiferencia es tratada como chantaje, la persona la usa para ignorar a otra o para llamar la atención de alguien. Es como decirle yo tengo el poder.

En la relación de pareja la indiferencia se usa para hacerse notar. Es como un termómetro utilizado en pareja para poder determinar qué tan importante soy, qué necesidad tiene de mí.

Cuando nos acostumbramos a la indiferencia, cuando le negamos ese espacio al otro de manera constante, la otra persona termina por habituarse y decir ‘esa persona se la está dando de importante’.

La persona sabe que es indiferente pero que va a volver.

Por eso, la indiferencia debe manejarse de manera ocasional para no generar hábito'.

¡Si soy indiferente pensará en mí todo el día!

Quizá usted alguna vez haya aplicado esta estrategia cuando prefiere contener las ganas de marcar el teléfono de esa persona que le atrae. Por eso espera uno o dos días si su fuerza de voluntad es tan grande, para parecer interesante y ante todo, poner a la otra persona a pensar en usted. Ya explicaron los expertos que la serotonina juega un papel importante y por supuesto, usted pondrá a la otra persona a maquinar ese objetivo que no puede ser inalcanzable.

LISTA
A usted lo seduce la indiferencia si…


1 ¿Ha evitado llamar a esa persona que tanto le gusta así se muera de las ganas, para parecer más interesante?
2 ¿Al encontrarse con una persona que le fascina, desvía la mirada y saluda con mayor efusividad a sus amigos? ¿Incluso lo deja de último en el saludo?
3 ¿En el momento de hablar con esa persona que le fascina se ha hecho el ocupado para hacerla esperar?
4 ¿Ante la primera invitación a salir le ha dicho que ese día no puede y lo posterga para un próximo encuentro?
5 ¿Evade las miradas y cuando está ante un grupo de amigos con esa persona presente habla de lo bien que la pasó el fin de semana, así no haya hecho absolutamente nada?
6 ¿Le gusta hacerse notar por esa persona así no se dirija a él o ella sino a las personas que tiene a su alrededor?
7 ¿En ocasiones está en el mismo lugar y no se despide, para generar así mayor misterio ante la pareja que le atrae?
8 ¿Ha utilizado tácticas para generar celos a esa persona, con la complicidad de su mejor amigo?

Nota: Esta indiferencia ha sido aplicada tanto por hombres como por mujeres. Es válida dentro de la conquista como forma de hacerse notar, pero lo más importante es que después de un tiempo prudente debe empezar a enviar señales de esa atracción.

La indiferencia puede ser utilizada para…

1. Llamar la atención.
2. Volver la relación un capricho.
3. Para manipular los sentimientos del otro.
4. Como arma de coquetería.
5. Para dominar a la persona que enamoró.
6. Por juego de seducción.
7. Para causar mayor interés.
8. Para no parecer una persona fácil.
9. Para que se convierta en un desafío. 

 

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad