lunes 28 de septiembre de 2009 - 10:00 AM

Mi hijo adolescente no sabe que va a tener un hermano

Los expertos piensan que la llegada de un nuevo hijo cuando los hermanos están en la etapa de la adolescencia es difícil de llevar.

Los mayores sentirán que el nuevo bebé es una razón para alejarse del hogar y puede acrecentar sus inseguridades y temores durante esta etapa.

Para los más rebeldes, es la excusa perfecta para manipular los castigos de sus padres por su comportamiento o tendrán más libertad por las ocupaciones de sus padres con respecto al nuevo integrante de la familia.

Sin embargo, estas múltiples reacciones dependerán de su edad y características personales.

A pesar de esto, una de las actitudes más difíciles de manejar es la ambivalencia constante en los pre y adolescentes, que algunas veces querrán ser los mejores hermanos del mundo y al día siguiente no desearán saber nada del bebé.

Para superar estas etapas, los expertos recomiendan que los hijos mayores sigan teniendo contacto con sus padres y que estos no se alejen de ellos aún cuando el bebé les quite tiempo o la adolescencia sea más difícil de lo que se pensó.

En la pre adolescencia

No son niños pero tampoco han entrado a la adolescencia y por lo tanto sus padres son aún el centro de su mundo. Un niño de 11 a 13 años no quiere que su mamá tenga una relación tan íntima con otra persona que no sea él, a menos que la experiencia de un hermano a esa edad le demuestre que el afecto de sus padres no se desvanecerá con el nacimiento del bebé.

Pero para los niños que hasta el momento habían sido hijos únicos, el nuevo hermano es un rival con el cual hay que luchar.

'Tengo una nena de 11 años y no esta nada contenta con mi embarazo'.

Además del nuevo hermano, Marcela está en una nueva relación, lo que acrecienta los celos y la desconfianza de su hija hacia el bebé.

'Lo expresa a cada momento: dice que quiere seguir siendo hija única y hace pataletas cada vez que le hablo de su hermanito o que le compro cosas para adornar su cuarto'.

Marcela incluso recuerda que el primer juguete que le compró al bebé fue destruido por su hija mayor, que luego se manifestó arrepentida pero cuya animadversión hacia su hermano no cambió.

'Le expliqué que yo no iba a dejar de estar pendiente de ella pero no ha sido fácil que comprenda. Temo que cuando llegue a la adolescencia, nuestra familia se vuelva un caos'.

Los expertos aseguran que en el caso de Marcela, no existen muchas posibilidades de que el comportamiento de su hija empeore, pero que es importante que una vez que nazca el bebé, la niña se involucre en su cuidado.

'Con el nacimiento empezará a tomarle afecto al bebé. Es cuestión de que se involucre. Por otro lado, sus  conflictos en la adolescencia la mantendrán ocupada, asegura la psicóloga Catalina Díaz Ruiz.

EL BENJAMÍN

Se llama 'benjamín' a un niño que llega a casa cuando su hermano tiene una diferencia de edad de más de seis años. Las siguientes son las características que los expertos reconocen en estos chicos:  

1. Su situación se asemeja a la del hijo único, puesto que su hermano atraviesa una etapa completamente distinta a la suya.  
2. Recibe estimulación intelectual y sobreprotección de su hermano, que tan pronto llegue a la juventud y su hermano empiece a crecer, lo verá como otro hijo y tratará de nutrirlo en conocimientos y de cuidar su proceso de desarrollo.  
3. Suelen ser niños muy inteligentes, pero caprichosos.
4. Usualmente se le consienten conductas muy infantiles en relación con su desempeño en las labores prácticas.

INVOLUCRAR A LOS  MAYORES

1. Es importante que los chicos mayores visiten a mamá en la clínica y que se esfuercen en la búsqueda de un regalo para el bebé.
2. Es bueno que la mamá dedique a cada hermano un tiempo exclusivo todos los días. Si el chico pregunta por qué, no digan que este es el espacio de tiempo dedicado para él, sólo que quiere estar en su compañía.
3. Cuando le tomen fotos al nuevo bebé, tomen algunas de los hermanitos mayores, solos y con el recién nacido.
4. Organicen salidas con los abuelos al Zoológico, al cine o  comer. En estos momentos se sienten de lado, así que un poco de atención extra puede disipar estos sentimientos.
5. Hable con el hermano mayor acerca del nacimiento del bebé.
6. Pídale que colabore con algunos cuidados del recién nacido como cambiarle los pañales o preparar el tetero.
7. No hagan grandes cambios en la vida de los hermanos mayores durante los primeros meses.
8. No les exija a los hermanos actuar como 'chicos grandes', cargándolos con responsabilidades que superen sus posibilidades reales.

un caso especial


El caso de Esperanza Ávila demuestra que con una familia amorosa y que fomenta el cariño, las relaciones entre los hermanos pueden ser afectuosas.
'Somos tres hermanos: yo soy la hermana mediana y me llevo 5 años con mi hermano mayor y 7 años con el pequeño. La diferencia de edad entre mis hermanos es de 12 años. Eso no ha sido impedimento para que nos queramos muchísimo y tengamos una relación muy buena.

Yo lo daría todo por ellos. Mi hermano pequeño llegó 'por sorpresa': mis padres no lo habían previsto pero fue una bendición. Es con quien más he jugado y hemos tenido mucha afinidad. Incluso ahora que voy a cumplir 26 y él acaba de cumplir los 18, me cuenta sus cosas, todos sus secretos, tenemos una relación muy bonita. En el caso de mi marido son tres chicos y entre los dos mayores se llevan 2 años pero con el pequeño son 11 años de diferencia y siempre han tenido una relación estupenda e incluso han salido a ‘rumbear’ los tres juntos'.

Ventajas

*Una mano extra: si tu hijo adolescente no está pasando una etapa particularmente difícil en su crecimiento, los padres pueden recibir una ayudadita con el nuevo bebé. Y si desde el principio ha intervenido en la preparación para su llegada, te ayudará con los pañales o con el tetero. Puedes concederle pequeñas responsabilidades, que como hermano mayor aceptará encantado.

*Si está encariñado con su nuevo hermanito, adoptará el papel de cuidador y el pequeño se beneficiará de sus 'sabios consejos'. Así más adelante el hijo mayor será un gran apoyo a la hora de aconsejar a su hermano al pasar por las etapas difíciles de la vida.

*Con la llegada del nuevo hermano, el hijo adolescente puede integrarse más a la familia y con eso prevenir el alejamiento brusco que algunos hijos entre los 12 y 16 años sufren de los padres.

DESVENTAJAS

*La adolescencia ya es una etapa lo suficientemente dura para hijos y padres. Las inseguridades propias de sus hijos adolescentes se pueden acrecentar con la llegada del nuevo bebé, lo que te dará más trabajo a la hora de charlar con él.

*Tu hijo mayor no tendrá nada que compartir con el menor. Sus periodos de vida son distintos y hacer un círculo social puede convertirse en algo difícil para el hermano menor a medida que vaya creciendo, así como el mayor deseará empezar entonces a despegarse de la familia.

*Puede resultar duro tener que volver a la etapa de criar un recién nacido después de haberte acostumbrado a la libertad de tener un hijo mayor.

LA VOZ DEL EXPERTO
Vidal Martín
Psicólogo consultor de familia

'Cuando las diferencias de edad abarcan más de 7-10 años se pueden formar pequeños grupos de hermanos por edades, con manifestaciones de liderazgo y diferencias muy importantes en el comportamiento familiar y social.

Ser el hermano pequeño de una familia puede ser 'la gran lotería' o un peligro, pues su perfil puede ir desde el gran mimado hasta el gran mandado por todos o el poco tenido en cuenta. Los hermanos pequeños suelen aparecer en cierta posición de privilegio, se les mima más, reciben mucha atención y se les protege.

Pero también se les permiten más caprichos, se les exige menos y perdona más, y ello puede hacer que afloren hijos con menor preparación, menor disciplina y una conducta más desorganizada'.

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