viernes 18 de marzo de 2022 - 11:20 AM

Mujeres: ¿juzgadas por su vida íntima?

Un estudio realizado por la plataforma Gleeden en Colombia encontró que las mujeres son más castigadas socialmente cuando deciden tener relaciones abiertas o no monógamas. ¿Qué es lo que pasa?

En general, es de común conocimiento gracias a los informes de las organizaciones internacionales que defienden los seres humanos, que las mujeres son mucho más juzgadas que los hombres con relación a su vida íntima.

De hecho, en ocasiones puede costarles, incluso, la vida: la idea de que el hombre tiene derecho sobre el cuerpo de la mujer o que ésta debe estar sometida a estereotipos de comportamiento que determinan qué cosas puede o no puede hacer sigue siendo importante a la hora de analizar las causas que sostienen la inequidad de género.

Y, de hecho, en cuanto al placer se refiere, existe también un doble rasero que aplican los hombres a la hora de mantener o no relaciones íntimas consensuadas, monógamas o abiertas y, por supuesto, a la hora de ser infiel: un estudio de la plataforma Gleeden lo demuestra.

A continuación, lo que debe saber.

$!Mujeres: ¿juzgadas por su vida íntima?
El doble rasero para las mujeres

La experta en sexualidad, Leisa Puentes, explica que “basada en mi estadística de consultantes puedo decir que el hombre puede fantasear y hasta pedirle a su pareja tener un trío con otra mujer pero el mismo hombre no soportaría la idea de hacer un trío con su mujer y otro hombre”.

La experta añade que “el centro del tema es que la tradición nos dice que el cuerpo y la mente de la mujer son objetales y le pertenecen a la sociedad, al marido o a los hijos, a todos menos a ella misma, entonces para ser una “buena mujer” debemos pensar y hacer sexualmente hablando, lo que nos indica la norma social, y está implica que no se debe fantasear o desear a otros hombres en su mente. Pero quién le garantiza a ella que su pareja masculina no fantasea con otras mujeres? Y esto último se da por normalizado”.

Leisa Puentes indica, sin embargo, que “poco a poco hay más hombres que consideran la posibilidad de aceptar una relación no monógama consensuada, especialmente en generaciones más nuevas. En estas sencillamente se hacen acuerdos convenientes para ambos y se ponen límites. Pero imagínate, si una mujer ni siquiera puede manifestar delante de su pareja que otro hombre le parece atractivo pues de donde crearán la confianza para exponer que fantasías o deseos se tienen”.

La experta aagrega que las mujeres “tenemos que pasar mandando mensajes en clave para dejarle saber a nuestra pareja que no estamos satisfechas con nuestra sexualidad para que ellos no se pongan bravos. Y eso es la base de una pésima comunicación en pareja. Porque ni ella habla con claridad y el se hace el que no entiende y mira para otro lado el resto de la vida. Ahora también hay que ser justos y decir que muchos hombres también pueden manifestar el mismo interés y enfrentarse a la incomprensión y furia de sus parejas”.

Y finaliza diciendo que “en general, es preciso construir un nivel de confianza entre los dos que permita comunicar lo que se siente y se desea, hablarlo y resolver o decidir de acuerdo a los límites de cada quien. Pero lo importante es la escucha activa y el análisis calmado antes que la reactividad emocional”.

Lo que dice la encuesta

La plataforma Gleeden señala que los resultados de su informe demuestran que en el país la libertad sexual de las mujeres sigue estando comprometida por factores sociales, donde se juzga duramente a aquellas que deciden adoptar comportamientos que parecen estar diseñados exclusivamente para los hombres.

Y añade que, sin embargo, las colombianas siguen buscando espacios donde su privacidad sea respetada y se le permita vivir a plenitud su sexualidad, disfrutándola de forma abierta y sin tabús.

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