jueves 05 de septiembre de 2013 - 12:01 AM

Qué la ironía no se convierta en tu forma de decir las cosas

Es emitir un mensaje con doble sentido. Y parece ser que para mu-chos se convierte en la mejor herramienta para decir lo que piensan, disfrazando su franqueza. Y esto también es una forma de agredir al otro.
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Hay todo tipo de ironías. Por ejemplo, los caricaturistas hacen del sarcasmo su propio lenguaje. Encontrará a personajes famosos como Mafalda, que se caracterizan por esa ironía elegante como forma de ir en contra de una postura.

Pero más allá de este tipo de ironías, están otras que usted no tolera.

Por citar algunos ejemplos, imagine que alguien le dice con todo el sarcasmo frases como las que acompañan este titular: “Qué inteligente, me sorprende esa capacidad de deducción”.

Seguro la sensación que aparecerá cuando alguien no solo le diga eso, sino que lo acompañe de un tono burlón y todo un lenguaje corporal, podría molestarle enormemente.

Y es que hay personas que se han acostumbrado a utilizar esta herramienta en el lenguaje para decirles a otras personas lo que no les parece, creyendo que es una forma elegante y menos agresiva. Pero no es así.

Esto solo deja dudas entre los interlocutores. Y más de uno dirá: ¿será que me insultó o me elogió?”.

Para muchos no hay nada mejor que la franqueza, pero utilizada como debe ser, sin atropellar al otro.

Los expertos recomiendan hablar siempre de frente, utilizar las palabras adecuadas y construir un mensaje claro, sin evasivas, sin ironía.

Frente a frente

Así es. Usted está aburrida de escuchar tantas ironías, que pueden pro-venir siempre de la misma persona. O su suegra, o su compañera de trabajo, o su jefe, o sus padres, su misma pareja.

Por supuesto no quiere caer a ese nivel, y lo que busca es ser franco, pero sin grosería.

Entonces, ¿cuál es el mejor mecanismo?

Ante el tema explicó la psicóloga Olga Susana Otero, que se estará frente a un acto hostil y cada quien reaccionará diferente.

“Habrá quien se pueda silenciar o hacerse que no oyó. Pero también está el otro que pregunta qué quiere decir con eso. Y posiblemente en este punto aparezca otra ironía como: “usted es muy inteligente para entenderlo”, agregó Otero.

Habrá quienes de frente dirán: ¿lo que me está dando a entender es…? y la persona tienda a decir: “no ponga en mi boca algo que no he dicho”.

Sin embargo, como usted quiere frenar a tiempo tantas ironías, es importante acudir a herramientas como hablar directamente, sin rodeos, evitan-do ser ofensivo.

Consecuencias de hablar con ironía

1 Dará margen a malos entendidos. Vivirá diciendo que quiso decir otra cosa.

2 Una persona irónica no querrá aclarar nada. Solo le interesa expresar su ira.

3 No da lugar a solucionar ningún conflicto ni a conciliar diferencias.

4 Generalmente es un recurso defensivo ante una frustración muy grande o una molestia acumulada.

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