jueves 04 de marzo de 2010 - 10:00 AM

Sin pelos en la lengua

¡Yo y mi bocota!

Algunas personas se dan cuenta en qué momento cometen imprudencias y se sienten mal cuando saben que no supieron medir sus palabras.

Pero otras personas hablan, gritan, discuten, critican y hacen lo que quiera con su lenguaje, escudándose en una frase coloquial: ¡no tengo pelos en la lengua! ¡yo digo las cosas como son, no las maquillo! ¡la verdad duele, qué pena que yo sea tan franca! o ¡espero que me vayan conociendo, así soy y punto, al que no le guste que me lo diga!

Por lo general esa 'franqueza' disfrazada, pasa a ser la ofensa más grande para el otro, el atrevimiento más terrible, la antidelicadeza en todo el sentido de la palabra.

Seguro usted se aterrorizará hablando con una persona de ese estilo. Hasta miedo le dará acercarse porque terminará diciéndose hasta de qué se va a morir, y lo peor es que lo hará como si nada, pues para ella no está mal.

Hasta qué punto su boca la ha venido metiendo en grandes líos. Es el momento de analizar cómo se refiere usted ante los demás.

Recuerde que la prudencia hace verdaderos sabios.


preguntas y respuestas

Zulma Castañeda

Psicóloga

¿Una persona que dice no tener pelos en la lengua es franca o es poco prudente? La franqueza real debe ser prudente, tiene que ver mucho con el tema de la asertividad, es poder expresar lo que es necesario pero teniendo en cuenta el momento, el lugar, la circunstancia que rodea el hecho.

Una persona que dice no tener pelos en la lengua desconoce ese tipo de cosas, se le olvida a quién le está hablando, si esa persona es sumamente sensible, vulnerable, olvida en qué circunstancias su franqueza puede rayar con la delicadeza  o la ofensa.

Incluso esa franqueza le puede generar algún tipo de lesión personal, sobre todo si no tengo en cuenta a quién le hablo así y en qué lugar, eso puede meternos en líos.

¿Qué escoden esas personas que dicen ser francas y directas? Algunas personas pueden ser inseguras y temerosas de ser agredidas, por eso entran a agredir primero pues creen que el que pega primero, pega dos veces.

Suelen utilizar un discurso como 'yo le voy diciendo lo que siento y lo que pienso, conmigo no se meta', o 'vaya sabiendo quien soy yo'. Detrás de esas palabras hay un temor a ser lastimadas.

Por otro lado puede tratarse de poca o nada asertividad. Son personas que no tienen esa posesión de habilidades comunicativas necesarias, son muy ingenuas en la forma de decir las cosas.

Otro aspecto tiene que ver con la madurez. Algunas personas se precian de ser maduros y decir las cosas así como así, pero la madurez precisamente es respeto, es considerar al otro, es analizar el impacto positivo que va a tener en el otro.


Para tener en cuenta

1. No todos tienen por qué saber que usted es demasiado franco. Esas palabras de más lo pueden dejar enfrascado en una gran discusión. Incluso terminar a los golpes.

2. Si usted es una persona madura aplicará  las reglas de la asertividad, reconocerá que el otro tiene unos derechos, y usted también tiene esos derechos para expresarse en su defensa sin caer en las mismas circunstancias.

3. Usted puede apelar a su sentido común, a defenderse, a observar la realidad del otro y sus circunstancias.

4. Tenga en cuenta si la persona que dice ser franca se está dejando llevar por la emotividad y no caiga en ese juego.  Pero si le está diciendo las verdades, lo mejor es que las asuma a su favor.

5. Confronte las verdades del otro con las suyas. Si usted tiene claro quien es,  por más de que alguien venga a decirle esas 'supuestas verdades en la cara', sabrá que no son ciertas.


preguntas y respuestas

María Hernández Cabarique

Psicóloga

¿Qué pasa con las personas que no son sutiles al hablar y dicen que no lo hacen porque no tienen pelos en la lengua?

'Hay que mirar dos cosas: la primera, qué es tanto lo que dice sin herir al otro. Una cosa es decir las cosas de frente y otra no saber decirlas, ser imprudentes, no tener en cuenta que el otro es diferente a ella y que puede asumirlas de manera ofensiva.

Otro punto a mirar es la cultura de esa persona, de qué región viene, cuál es su grupo social, qué roles ha tenido dentro de su cultura. Eso influye también en el desarrollo del lenguaje.

Ese tipo de personas que dicen ‘no tengo pelos en la lengua’ muchas veces se escudan en esa frase para no asumir responsabilidades por lo que dicen.

¿Qué se gana siendo prudente?

El ser prudente le permite a la persona ganarse ese respeto por su espacio, le ayudará a no caer en chismes, en comentarios, habrá un respeto por su vida privada. Existe una barrera que ponemos y es 'hasta acá te dejo llegar'.

¿Qué se debe tener en cuenta antes de decir alguna verdad en la cara?

Es importante mirar el individuo, la situación, lo que vamos a decir. Por eso es tan importante pesar y medir hasta qué punto para el otro será una ofensa. Puede haber mal interpretaciones, por eso es necesario pensar y mirar las posibles consecuencias. Incluso si decir eso le puede generar un problema.

Por eso al hablar es tan importante dejar las cosas claras. Si yo pienso antes de hablar evito problemas, porque me hago entender.

 

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad