Jóvenes
Lunes 08 de noviembre de 2010 - 02:38 PM

Cuando el hijo amenaza con irse de casa

Es necesario que los padres de familia afronten este tipo de situaciones a tiempo, hablando con los jóvenes y escuchándolos. En algunos momentos es importante ofrecerles la ayuda de un profesional, con quien ellos puedan dialogar.

Publicado por: LUISA FERNANDA RUIZ VILLAMIZAR

Gloria Beltrán es madre de una joven 14 años. Define a su hija como una niña cariñosa, tierna y estudiosa; pero aseguró que desde hace un año, debido a las malas compañías, su hija ha tenido comportamientos extraños como llegar tarde a casa, discusiones constantes con sus hermanos y padres. "En muchas ocasiones nos ha dicho que se va a ir de la casa, llega a su cuarto y alista su ropa en bolsas".
Si bien es difícil distinguir entre el comportamiento normal de un adolescente y un problema serio, los sicólogos aseguran que no existe una manera para determinar si el hijo desea huir de casa, aunque los cambios dramáticos y repentinos en el comportamiento usual de su hijo puede ser una advertencia.
Una situación similar vivió Bety*, cuya hija huyó de la casa a los 15 años. "Duró tres días lejos de casa, fueron los días más dolorosos. Finalmente la encontramos y le pedimos que volviera, aceptó, pero su rebeldía cada día fue peor".
Bety explicó que fue necesario que la adolescente recibiera acompañamiento de un sicólogo y esto les favoreció tanto a la menor como a los padres, ya que comprendieron cómo debía ser el trato mutuo.
Luz Elena De la Rosa Puello, sicóloga, cree que cuando el hijo regresa a casa es porque "reflexiona y considera nuevos aspectos del problema. Ve las ventajas de continuar en familia, esta maduración debe recomenzar con la aceptación y apoyo de sus padres, quienes con todo su amor deben darle la posibilidad de re-direccionarse".

 

La atención y diálogo
En ocasiones la actitud de los padres de prohibición y el descuido cuando no son atendidos los hijos, por permanecer tiempo solos o siendo criados por una pantalla de televisión o computador, los llevan a este tipo de decisiones.
"Esto puede evitarse cuando un hijo tiene un lugar en nuestras conversaciones; cuando se conocen a sus amigos, cuando se saben sus gustos y preferencias no hay razón de temer que nos dejen antes de tiempo, lo harán en su momento como producto de la necesidad de libertad propia de la juventud que entra en la madurez", explicó Juan Gabriel Sánchez, psicólogo especialista en juventud.
Según el profesional, la restricción extrema o el abandono dentro del hogar pueden ser causas de la huida. "Escapar a donde sean atendidos o con quien consideren que está más pendiente de ellos o ellas, efectivamente donde no están tan cohibidos frente a un mundo y unos medios que le muestran libertad en exceso y son tentados a buscar prematuramente su emancipación".
Para De la Rosa Puello, estas manifestaciones de rebeldía se pueden definir como una necesidad de tener algo contra qué rebelarse, necesidad de límites, el joven se defiende tratando de convencerse de su poder.

 

Preguntas y respuestas
Juan Gabriel Sánchez
Psicólogo especialista en juventud.
-¿Cuál debe ser la posición de los padres cuando los hijos amenazan con irse de la casa?
Ante cualquier amenaza del hijo y mucho más cuando habla de irse de casa, debe ser atendida, es un pedido de autonomía, no debe tomarse con desdén o como algo que no pueda pasar o hacer. Entre todos debe analizarse las razones de esta amenaza, qué es lo que le molesta o le falta, y qué situación le ha motivado a pensar en esta posibilidad.
-¿Debe existir algún castigo para el adolescente que se va de la casa?
Realmente los castigos en la adolescencia tienen efectos contrarios, definitivamente lo mejor es el diálogo, acercarlos más que castigarlos. Suspender las salidas, restringir horarios, son reglas que deben imponerse desde antes.
-¿Cuál es la solución para evitar que un hijo tome esta apresurada decisión?
El acuerdo y el aconductamiento a partir del castigo solo puede ser producto de malas pautas de crianza desde la infancia. En ocasiones se recurre al castigo, pero nunca el castigo físico.

 

VOZ DEL EXPERTO
Luz Elena De la Rosa Puello
Psicóloga experta en terapia de pareja y trastornos afectivos
-¿Qué situaciones pueden desencadenar que los hijos deseen irse de la casa?
El estrés familiar, los desacuerdos constantes, las discusiones y peleas no dejan tiempo ni energía para la afectividad y satisfacción de necesidades emocionales de los miembros de la familia.
¿Cuál debe ser la posición de los padres cuando los hijos amenazan con irse de la casa?
Los padres deben propender porque sus hijos sean capaces de tomar sus propias decisiones y no en la imposición de limitaciones e implementación de autoritarismo para que actúen cual se debe, en función de las reglas y la obediencia, así como acompañar las restricciones que imponen con explicaciones.
-¿Son los padres los culpables en estas decisiones que toman los hijos adolescentes?
El origen de los problemas se puede encontrar en las discrepancias entre lo que los padres esperan de sus hijos e hijas y el comportamiento real que muestran. La mayoría de estas familias tienen lazos afectivos débiles, por lo que los hijos suelen buscar satisfacer sus necesidades emocionales fuera del hogar.


CÓMO EVITAR LA DESERCIÓN DE SU HIJO DEL HOGAR
Para prevenir el distanciamiento del hijo con los padres, es importante que:
1. Preste atención a lo que su hijo le cuenta. Responda sus preguntas.
2. Entienda los diferentes puntos de vista de su hijo y recuerde su experiencia cuando usted era joven.
3. Hable de manera clara, bríndele sugerencias constructivas y no resalte siempre sus defectos.
4. Cree responsabilidades, dé la oportunidad a su hijo de escoger, pero demuéstrele que sus decisiones y acciones crean consecuencias.
5. Conozca a las amistades de su hijo y mantenga una relación, hable con los padres de ellos, así conocerá más a sus hijos y establecerá una comunicación continua.

 

Publicado por: LUISA FERNANDA RUIZ VILLAMIZAR

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