Jóvenes
Viernes 04 de junio de 2021 - 12:00 AM

Estudio encuentra que los jóvenes reconocen la desigualdad entre hombres y mujeres

El 39,3% de las y los jóvenes que respondieron la encuesta sostienen que la situación de las mujeres es peor frente a la de los hombres en relación con el ejercicio libre de su sexualidad.

Rompiendo moldes/VANGUARDIA
Rompiendo moldes/VANGUARDIA

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El próximo 8 de junio se presentará la segunda versión del estudio “Rompiendo Moldes”*, que busca aportar a la comprensión de los imaginarios y normas sociales que naturalizan y justifican las violencias hacia las mujeres en las juventudes.

Los resultados de esta investigación, son fruto del proceso realizado por cinco organizaciones territoriales: Asociación Santa Rita para la Educación y la Promoción, Centro de Promoción y Cultura (CPC), el Centro de Formación y Empoderamiento para la Mujer “Ambulua”, la Corporación Con-Vivamos y la Corporación de Mujeres Eco-feministas “Comunitar” y Oxfam Colombia, en el cual se diseñó e implementó la “Encuesta territorial ‘Rompiendo Moldes”, financiada por el Fondo Fiduciario de Naciones Unidas. Se entrevistaron personas entre los 15 y los 25 años en Bogotá, Cartagena, Medellín y Popayán, Guachené y Buenaventura.

Yirleni Melguizo, integrante del grupo de mujeres Corporación Convivamos y vocera del estudio explicó que “se trata de un estudio analítico a partir de unas preguntas cotidianas con las que los hombres y mujeres jóvenes de los territorios se han venido relacionando. El estudio nos va a permitir visibilizar las posturas con las que los jóvenes hombres y mujeres han dado respuesta a estas preguntas y las mayores conclusiones han sido el reconocimiento del alcance de la desigualdad y cómo hombres y mujeres han naturalizado los imaginarios machistas en sus prácticas cotidianas”.

Entre los resultados que servirán como insumo en la discusión sobre cómo avanzar realmente en la desnaturalización de las expresiones que mantienen las desigualdades y reproducen las violencias contra las mujeres, se encontró que el 70% de los hombres y el 88% de las mujeres encuestadas considera que existe desigualdad entre hombres y mujeres a la hora de acceder a los derechos. A continuación, los hallazgos más relevantes por temática:

Ingresos laborales

Una tercera parte de las y los jóvenes (31,2%) afirma que algunas de sus amistades consideran que hombres y mujeres no pueden ganar el mismo salario por el mismo tipo de trabajo, promedio que aumenta en el caso de las mujeres (33,8%) y disminuye en el caso de los hombres (29,8%).

El acceso a la ciudad

Frente a este derecho el estudio arrojó que la tercera parte de las y los jóvenes creen que la situación de las mujeres es peor que la de los hombres en relación con el acceso, uso y disfrute de los espacios públicos. Lo creen así un 36% de las mujeres y el 28% de los hombres, percepción que aumenta a mayor nivel educativo y mayor edad.

39,3%

de las y los jóvenes que respondieron la encuesta sostienen que la situación de las mujeres es peor frente a la de los hombres en relación con el ejercicio libre de su sexualidad.

Bien sea con personas de diferente o del mismo sexo, percepción que se incrementa en las mujeres (42,8%). En relación con la decisión de tener hijas o hijos, el 38,6% de jóvenes considera que la situación de las mujeres es peor que la de los hombres, esta percepción de las mujeres aumenta a un 45%.

La “buena mujer”

Desde una perspectiva tradicional y patriarcal se ha reproducido el estereotipo de que una “buena mujer” es aquella que cumple con los roles que le son asignados socialmente: sumisión, emocionalidad, vulnerabilidad, dependencia, abnegación y sacrificio.

Las personas que participaron de los grupos focales confirmaron que el trabajo doméstico y de cuidado son características esenciales de la “buena mujer”; además la prevalencia de la asociación de lo femenino con ideas y prácticas, ejemplo la dificultad para decir no a lo que se pide, lo cual lleva a una aceptación y un silencio por parte de las mujeres, evidencian que el sujeto mujer se construye en función y en pro de otros sujetos, como puede verse en los siguiente relato obtenido en los grupos focales:

En el imaginario social, una buena mujer es la que limpia, cocina, atiende a sus hijos así tenga que irse a trabajar, una mujer que no exige sus derechos, que sólo escucha y hace lo que otras personas piden.

Identificar las violencias para no ejercerlas más: el llamado de las y los jóvenes

Como parte de los resultados del estudio, las y los jóvenes identificaron comportamientos que captaron en frases para la campaña Parece normal pero es Violencia, a través de las cuáles hacen un llamado a la sociedad Colombiana a identificar y romper con estos comportamientos a fin de disminuir las violencias contra las mujeres:

· “Que los hombres y las mujeres no seamos iguales, sí es violencia”.

· “Que los hombres ganen más que las mujeres por hacer el mismo trabajo, sí es violencia”.

· “Que se espere que todas las mujeres tengan hijos, sí es violencia”.

· “Controlar las redes sociales de tu pareja, sí es violencia”.

El estudio Rompiendo moldes se lanzó por primera vez en en 2018 como un ejercicio regional de Latinoamércia y El caribe. En esta ocasión el trabajo se enfoca en Colombia . Una de las acciones derivadas de este estudio fue la creación de Parece normal pero es Violencia una campaña creada por y para jóvenes de nuestro país en las regiones de Bogotá, Cartagena, Medellín y Popayán, Guachené y Buenaventura, en 2019.

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